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Con inmenso dolor registramos la desaparición de nuestro camarada Carlos Arturo Lozano Guillén, Director del Semanario Voz y miembro del Comité Ejecutivo, acaecida en la noche de ayer, 23 de mayo. Su partida es un duro momento para las y los comunistas y para el conjunto de la Colombia decente, en el umbral de las nuevas luchas para consolidar los avances de la paz, la convivencia, la democracia y  la justicia social a los cuales entregó su vida. 


 
Inspirado en los valores comunistas su quehacer deja una huella imborrable, no solo en el Partido sino en el ámbito del movimiento popular. Luego de su paso militante en la Juventud Comunista y ya vinculado al Partido asumió la actividad periodística en el Semanario VOZ, dónde devino en su director y hubo de enfrentar graves amenazas, atentados y persecución desde la política  anticomunista del establecimiento.  
 
Con su personalidad y agudeza política, con su abnegación  y esfuerzo como revolucionario  contribuyó a marcar el rumbo a  la solución política, por la vía del diálogo y de acuerdos justos que abrieron el camino a un compromiso histórico, como puerta de acceso a cambios democráticos, largamente aplazados en la vida colombiana.


En el acto de condecoración con la Orden Caballero de la Legión de Honor al doctor Carlos A. Lozano Guillén. Noviembre 25 de 2008.

Durante los peores períodos de la guerra sucia sostuvo con firmeza la permanencia del Semanario al tiempo que ejerció un papel protagónico en el marco de la Comisión de Notables, en la búsqueda de caminos para el diálogo y el entendimiento entre el movimiento guerrillero de las Farc Ep y el gobierno. Esta fase de su actividad fue también de un extraordinario significado humanitario y le representó el reconocimiento por el Estado francés de la orden de la Legión de Honor, junto a otros meritorios compatriotas.
 
Carlos hace parte de una generación puente de aguerridos jóvenes comunistas que animaron el movimiento estudiantil desde la segunda mitad de los años 60, entre ellos Leonardo Posada y Guillermo León Sáenz. Carlos Lozano deja el legado de un dirigente ejemplar, clarividente y activo, verdadero constructor del Partido Comunista y un visionario de la unidad, en todas las dimensiones en que esta palabra tiene significado para la realidad política actual y futura de Colombia. Sus escritos y crónicas, los libros publicados en su escritura fértil, retratan un panorama testimonial de los grandes retos que los revolucionarios han enfrentado y van a enfrentar hacia delante.
 
Su ejemplo, vivo para las jóvenes generaciones, tiene en su  centro la coherencia y la rectitud, la convicción y la consecuencia con su propio pensamiento, la paciencia y la firmeza y un sentido profundo de la generosidad hacia los demás, cargado siempre de solidaridad, fraternidad y altruismo. 
 
En los últimos tres años combinó la batalla por su sanación con las tareas cotidianas de VOZ, la escritura, el periodismo en Telesur, con el programa Paz por Lozano y la atención a los temas de seguridad del Partido. Esa confrontación con la enfermedad lo fue, ante todo, con la inclemente injusticia del sistema de salud, privatizado, mezquino e insensible que supo denunciar. Carlos asumió como un compromiso partidista buscar su recuperación para continuar luchando por los ideales que guiaron su existencia.

Como todo un guerrero de la vida lo vimos a asumir el riesgo de su último combate.  Le decimos adiós con las banderas en alto, con la fuerza y la enseñanza de su ejemplo, con el compromiso de no abandonar la consigna de la unidad ni el proyecto comunista de una sociedad humanizada, democrática en marcha al socialismo.
 
A Faride, a sus hijos Carlos Arturo, Natalia, Catalina y Marco Antonio, a sus nietas y nietos, Ana Valentina, Carlos Arturo y Miguel Ángel, que está por nacer, el abrazo amoroso e imperecedero de sus compañeros y compañeras del Partido Comunista.
 
A las y los compatriotas que han hecho llegar sus mensajes de condolencia les decimos: gracias por su reconocimiento a los méritos de un gran camarada, defensor orgánico de la vida, del derecho a la rebeldía, de la paz justa y democrática, de la igualdad y la felicidad para todos los seres humanos. Somos y seremos fieles a su ejemplo.

Partido Comunista Colombiano
Comité Central
Jaime Caycedo Turriago
Secretario General