Comitè Ejecutivo
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La creación de Colombia y la herencia libertadora en contexto histórico.



En 2019 se cumplen los 200 años de la Campaña Libertadora de la Nueva Granada y la creación de Colombia como Estado, que marcó un paso en la consolidación de la Independencia de Suramérica y los hechos trascendentales para la existencia de una Latinoamérica emancipada políticamente del colonialismo. Esa campaña, desencadenó la concreción de un verdadero poder territorial en el noroeste suramericano entre los Andes, el Caribe y el Pacífico, junto con los desarrollos tácticos y estratégicos que condujeron a la idea de la unidad latinoamericana como proyecto histórico.

La conmemoración del 7 de agosto (los 200 años) de la victoria del Puente de Boyacá, debe ser más que un enjundioso estudio y rememoración de la batalla, un examen de su legado, y las consecuencias de la misma, que culminan en el encuentro de Santa Ana de Trujillo entre Simón Bolívar y Pablo Morillo, en que además de suscribirse el Tratado de Regularización de la Guerra y el de Armisticio, se reconoció de hecho la existencia de la República de Colombia y a Simón Bolívar como su Presidente, en los papeles firmados el 25-26 de noviembre de 1820.

La importancia de conmemorar el bicentenario, por la independencia y soberanía de Nuestra América, de cara al momento actual.

En la batalla conocida como del Puente de Boyacá, en el corazón de los Andes en el territorio de la actual Colombia, el ejército revolucionario bolivariano derrotó a las tropas españolas, generando una nueva situación política y estratégica que se venía configurando desde el proceso de Angostura y la ampliación e integración plurinacional del ejército popular, bajo la conducción de Bolívar.

En tal sentido, este suceso histórico admite varias interpretaciones según distintos puntos de vista.

1. a) Para los voceros actuales del Estado colombiano, simplemente se trató de un hecho militar a partir del cual se instala la república y permite los pasos subsiguientes a las guerras bolivarianas hacia el sur del continente. Esta interpretación, que subraya el aspecto militar, se asocia en la actualidad a la idea de un supuesto triunfo del establecimiento y del ejército colombiano frente a las insurgencias y como una apreciación a favor de las clases dominantes del significado del Acuerdo Final de Paz entre el gobierno y las FARC-EP, leído en términos de una “derrota política y militar del terrorismo”. Tal enfoque, harto simplista en las condiciones de las realidades continentales actuales, se inscribe en una concepción de las clases dominantes colombianas que se subordinan a una visión ideológica unilineal del orden mundial, dirigido por los Estados Unidos y sus concepciones geopolíticas de dominación mundial.

2. b) El própositio de tal análisis debe ser develado en el debate a la luz de los sucesos recientes: el proceso de paz y solución política al conflicto social armado en Colombia, que tiene como referente obligado el Acuerdo Final del Teatro Colón de 2016 y que había tenido como escenario inicial la ciudad de La Habana, Cuba; los fenómenos ulteriores en términos de las políticas de adscripción del Ejército de Colombia a la OTAN y el forzado ingreso de Colombia a la OCDE, que implican un desenvolvimiento regresivo, como parte de los cambios negativos en las relaciones Norte – Sur, que incluyen las modalidades de desestabilización de gobiernos progresistas, los golpes de Estado llamados “blandos” y la manipulación de las instituciones de los Estados de Derecho, en función de los intereses del imperio.

3.-c) Es importante subrayar en la idea de unidad de América Latina y el Caribe, la extraordinaria vigencia del pensamiento bolivariano revolucionario frente a los cambios en el orden planetario que acompañan la crisis del capitalismo, los fenómenos asociados a la defensiva estratégica del imperialismo estadounidense y de sus concepciones neoglobalistas, bajo el enfoque de Trump.

4. d) La relación entre estos conceptos estratégicos y geopolíticos de independencia, de constitución de organismos político-territoriales con la pretensión de devenir en Estados-Nación bajo la metodología jacobina de guerras revolucionarias, terminaron uniendo las ideas de libertad, igualdad y fraternidad con el campo del anticolonialismo, y las concepciones republicanas y de enfoque laico y universalista que tenían origen en la Gran Revolución francesa de 1789.

5. e) Estas reflexiones nos convocan a considerar los cambios en la geopolítica mundial, en particular en torno a la tendencia a la mundialización de la OTAN, la función de los llamados Estados asociados, como Colombia, así como el intento de consolidar el sistema de control político militar Oeste-Este y, a la vez, establecer un nuevo ejercicio colonial Norte-Sur, el establecimiento de un gobierno militarista de extrema derecha en Brasil, lo que representa no sólo un grave retroceso histórico sino una seria amenaza para la paz mundial y el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a la no intervención.

6. Los comunistas y el bicentenario.

Para el Partido Comunista Colombiano y la Juventud Comunista, este bicentenario debe partir de una propuesta especial de agenda política y educativa, que nos permita llegar a amplias masas, ligándolas a las tareas propias.

Comprometer a las direcciones regionales, militancia, amigos y simpatizantes en el desarrollo de una serie de diálogos con organizaciones políticas, sociales, centros de investigación, bibliotecas, académicos y universidades, para la construcción de una agenda de actividades en torno a los 200 años de la gesta libertadora y la primera independencia.

Generar un ciclo de actividades con el lema Unidad de Nuestra América y el Caribe continente de Paz, e iniciativas para la Desmilitarización en las Fronteras, la defensa de Unasur y la Celac como organismos que traducen los ideales comunes.

4.Actividades acordadas con otras fuerzas.

5. a) Seminario internacional: 2° bicentenario de las batallas contra el colonialismo a realizarse en Colombia (Bucaramanga, Tunja o Bogotá): el Espíritu Bolivariano para la Paz de Nuestra América, en el mes de agosto de 2019. Convocar a los partidos y movimientos alternativos de América Latina y el Caribe, así como al Foro de Sao Paulo, en el marco del seminario internacional.

b)Conformar un comité de impulso de carácter amplio a nivel nacional y en las distintas regiones para sacar avante esta serie de iniciativas, en lo posible vinculado a la reestructuración del Consejo Colombiano de Paz, capítulo de Consejo Mundial de la Paz.

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