Antioquia
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El viernes 9 de agosto, en plena conmemoración del día internacional de los pueblos indígenas, fue asesinado Luis Alberto Jumí Bailarín, joven Embera Eyábida de 16 años de edad, quien vivía en la comunidad indígena Amparradó Alto, del municipio de Dabeiba, estudiante de sexto de bachillerato y uno de los guardias indígenas más disciplinados de su comunidad.



Jumí Bailarín se encontraba viendo jugar billar en el corregimiento la Blanquita del municipio de Frontino, cuando hombres armados dispararon indiscriminadamente dejando un saldo de 3 muertos y un herido del que se desconoce su paradero.

Luis Alberto Bailarín es una víctima más de este conflicto que no cesa en los territorios. Los pueblos indígenas lamentaron el hecho e insistieron en la necesidad de la paz, “para no seguir diezmando nuestra gente en una violencia histórica que se lleva por delante a inocentes y culpables”.

La Organización Indígena de Antioquia, consciente de la realidad de los territorios, exigió en un comunicado a todos los actores armados legales e ilegales “respetar la vida, la autonomía de los pueblos y el derecho organizativo de las comunidades, somos pueblos de la tierra, somos pueblos de la vida, somos pueblos de resistencia y rechazamos cualquier forma de violencia, porque queremos vivir tranquilos y morir de viejos”.

Asimismo, la OIA hizo un llamado urgente para que las Naciones Unidas, la Defensoría del Pueblo, Map OEA, al Alto Comisionado para la Paz y al Gobierno Nacional hagan presencia humanitaria en el Corregimiento la Blanquita y acompañen a la comunidad indígena y campesina a fin de evitar un posible desplazamiento y más muertes de inocentes.

Los hechos en mención se registraron el día jueves 8 de agosto a las 10 de la noche y aun los cuerpos permanecen sin ser levantados por las autoridades competentes, ahondado el dolor y la zozobra de familiares, allegados y la comunidad indígena antioqueña.

Análisis Urbano