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Acaba de ser admitida por el Consejo de Estado de Colombia, una demanda contra el uso del fracking en el territorio nacional, redactada y sostenida por el Grupo de Litigio de Interés Público, de la Universidad del Norte, sede principal de Barranquilla.



El fracking es el nombre dado a un controvertido sistema técnico no convencional, para la extracción de hidrocarburos, mediante la fractura de la roca a grandes profundidades y a enormes presiones de agua inyectada con 120 químicos, hasta lograr que suba el petróleo.

El texto de la demanda contra el fracking, admitida por el Consejo de Estado, se encuentra en manos del magistrado Ramiro Pozo, mientras que en los medios académicos, sindicales, sociales y de la propia Universidad del Norte y del resto de la Región Caribe, se considera de mucha trascendencia lo logrado hasta ahora, para frenar ese peligroso y depredador mecanismo extractor de hidrocarburos que crea graves e irreparables daños al medioambiente, aunque ya están poniéndolo en práctica en Colombia, de manera arbitraria, empresas como Conoco Phillips, en el departamento del Cesar, donde el municipio de San Martín, está calificado como el primer grupo habitacional afectado en sus aguas circundantes por residuos químicos del funcionamiento de esa planta.

Un aspecto fundamental que le dio vida y peso a la demanda anti fracking de la Universidad del Norte, es el apoyo obtenido de la Alianza Colombia Libre de Fracking, que lucha contra el decreto 3004 de diciembre 26 de 2013, que le abre paso a la exploración de hidrocarburos con métodos no convencionales.

El gobierno de Duque también, de acuerdo con declaraciones recientes de la ministra del medioambiente, se muestra inclinado a permitir la presencia más generalizada del discutido procedimiento exploratorio de petróleo proscrito en Francia, Bélgica y Suiza y en el estado de Texas, Estados Unidos.

El gobierno colombiano desde sus primeros días no tiene claras posiciones de defensa ambiental y va a regresar a los días que se creían olvidados del uso del glifosato sobre los cultivos ilícitos.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos comprobó la presencia de químicos contaminantes de fuentes naturales de agua, surgidas de filtraciones del sistema de fracking.

Otra posición definida contra el uso del fracking que se suma a la demanda de Uninorte es la de la experta de la Universidad de Los Andes, Daniela García, quien exhorta al pueblo colombiano a movilizarse y expresarse por todos los medios posibles "en defensa del agua, de la vida y del ambiente".

El ambientalista y autor de textos sobre los daños ambientales derivados del descontrol con que actúan las empresas petroleras en Colombia, Rodrigo Ortega, afirma: "lo preocupante es que en un país tan biodiverso como el nuestro, el control de los recursos naturales está en manos de las grandes multinacionales.

"Las empresas de fracking deben abandonar el territorio nacional ya que la catástrofe puede ser incontenible. El fracking simboliza la degradación a que ha llegado el ser humano" afirma Ortega.

Hoy, empresas de EEUU y Canadá buscan lucro a costa de la vida misma y de la naturaleza colombiana, y la presencia funesta del fracking es lo que se busca erradicar con la demanda instaurada ante el Consejo de Estado.

En Valledupar, capital del departamento de El Cesar, se creó una Alianza anti-fracking-Sierra Nevada de Santa Marta, con presencia de las etnias de kankuamos y arhuacos, estudiantes y defensores ecológicos, que trabajan en realizar, lo más pronto posible un cabildo abierto para definir y endurecer el rechazo a los depredadores multinacionales, bajo una sola voz del pueblo de toda la Región Caribe.


Consejo de Estado admite demanda de universidad de la costa Caribe contra la técnica del fracking. La foto corresponde a una planta de fracking en Pennsylvania, EEUU, causante de contaminación de aguas