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Un gran movimiento juvenil de Cartagena anunció que se encuentra en pleno desarrolló una jornada que exige el desmonte de los peajes urbanos, en la lucha anticorrupción.



Un colectivo juvenil en el que están activos muchachos de diferentes barrios populares de Cartagena, abrió espacios virtuales de convocatoria que en el momento de preparar estas notas cuentan con más de 6 mil seguidores.

En Cartagena existen tres peajes urbanos, privatizados, y dos de ellos están separados por menos de 5 kilómetros, lo que es considerado un verdadero atropello contra la debilitada economía familiar, en una ciudad empobrecida y robada por las clases políticas corruptas.

José Rodríguez uno de los activistas de "Cartagena sin peajes", es un recién graduado en Derecho que expresa: " teniendo en cuenta la crisis de liderazgo que hoy se presenta en la ciudad y el tema de la crisis institucional, decidimos salir a la calle y asumir el rol que como ciudadanos tenemos que cumplir. Por eso decidimos asumir este papel y proponer esta causa".

La comunidad en términos muy amplios estima que en la concesión de los peajes urbanos de Cartagena, se está escondiendo un enorme escándalo multimillonario, que debe ser destapado, así como en REFICAR y en la propia cabeza distrital.

Cartagena tiene en este instante la sede de dos grandes escándalos de corrupción, la sobrefacturación de REFICAR y la detención preventiva de su alcalde titular por presunto cohecho, asociación para delinquir, la detención de la contralora distrital y el entredicho de casi la totalidad del Concejo.

En seis años Cartagena ha tenido ocho alcaldes y por lo que se ve, la ciudad se dirige a otra elección atípica.

Karina Pomares, otra joven de "Cartagena sin peajes" estima que no podemos como jóvenes ser indiferentes a esta causa.

Los tres peajes urbanos de Cartagena se encuentran uno a la entrada de Manga sector del terminal marítimo, otro en Ceballos y otro en el corredor de carga.

En letra muerta se dice que los concesionarios de los peajes urbanos de Cartagena están obligados a invertir en la conservación de la red vial de la ciudad. Es evidente que eso no se cumple, nadie controla ni el alcalde, ni el Concejo distrital ni los llamados veedores.

Los tres peajes urbanos de Cartagena son un abuso más contra una comunidad inerme, una alcancía al servicio de las mismas casas políticas corruptas que se embolsillan los fondos públicos por ahora, de manera impune.

"Cartagena sin peajes" exige que se diga públicamente quien o quienes son los concesionarios de los tres peajes urbanos.