Bolívar
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Los días 30 y 31 de agosto de 2002 la vida apacible del corregimiento de "Los Guáimaros", municipio de San Juan Nepomuceno, norte de Bolívar, región de los Montes de María,  fue sacudida por una pesadilla de terror y sangre, al irrumpir una banda de desconocidos uniformados y armados, que mataron a varios campesinos indefensos, casi todos unidos por lazos familiares o de amistades remotas en muchos años de relaciones sencillas y sin sobresaltos.



Los Montes de María son compartidos por 15 municipios de los departamentos de Sucre y Bolívar, martirizados por 18 masacres, ocurridas entre 1999 y 2002, todas impunes y atribuidas por los medios a "la guerrilla" sin más información que merezca credibilidad.

La abogada Irina Junieles, ex Defensora del Pueblo en Bolívar, hoy investigadora del "Centro de Estudios De justicia", se encuentra al frente de una jornada de NO AL OLVIDO de la masacre de "Los Guáimaros" y de la Finca "El Tapón" un segundo escenario del baño de sangre ocurrido hace 15 años, pero poco conocido, impune y mal investigado.

La suma de muertos en "Los Guáimaros" es de 15 agricultores, sorprendidos en medio de la oscuridad nocturna por sus atacantes el viernes 30 de agosto de 2002, crimen que fue conocido por la habilidad de un joven de 17 años de edad, que, oculto entre el monte, se percató de lo ocurrido y alertó al resto de la comunidad.

Los cuerpos sólo pudieron ser rescatados cuatro días después, todos los campesinos de "Los Guáimaros" presentaban balazos, golpes con martillos, tiros de gracia y heridas mortales en la garganta.

Una lista parcial de aquellas víctimas de la masacre de "Los Guáimaros" incluye a José Manuel Tapias, Danilson Cantillo, Francisco Contreras, Eugenio Mercado García, Manuel Yepes Muñoz, Sergio Herrera Barrios, Joaquín Ortega y José Luis Contreras Ardila, nombres que entre otros, serán grabados en una tarja de mármol en un acto público reivindicativo durante una marcha, este jueves en San Juan Nepomuceno.

Habitantes de "Los Guáimaros" acarician el recuerdo de sus seres queridos en forma de viejas fotos familiares, recortes de periódicos y hasta prendas de vestir, además exigirán la verdad y justicia, pues consideran que esa salvaje agresión se perdió en carpetas y archivos de fiscalías olvidadas en Barranquilla y otras ciudades costeñas.

Poco a poco, el paso del tiempo reveló que los verdugos de "Los Guáimaros" dijeron pertenecer a una banda paramilitar llamada "héroes de los Montes de María", que contó con fondos aportados por La Gata y Salvatore Mancuso, asesinos de ingrata recordación en la Región Caribe.