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Una comisión de la UNESCO llegará a Cartagena el 12 de este mes, para atender 35 observaciones que están en su sede de París, sobre las fortalezas y la arquitectura civil del centro histórico, pero en especial lo relacionado con un edificio de apartamentos levantado en un punto cercano al Fuerte de San Felipe de Barajas.



La Torre Aquarela, que puede verse desde lugares distantes, lleva 25 plantas, de un total proyectado de 30, está localizada en Torices y es el origen de una alarma por la forma como rompe la visual del Fuerte de San Felipe de Barajas, sin duda una de las referencias históricas definitorias del título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, otorgado por la UNESCO en 1984.

El argumento de las denuncias contra la torre Aquarela se sustentó con fotografías que no dejan duda del exabrupto estético de la obra, al lado del concepto recio de un fuerte único levantado por España en el Nuevo Mundo, escenario de la resistencia que dirigió Blas de Lezo contra el ataque inglés comandado por Sir Edward Vernon.

La construcción de la Torre Aquarela fue suspendida por solicitud del Procurador General de La Nación, al juez 10 administrativo Oral de Cartagena.

La reacción de la firma "Promotora Calle 47 SAS" dueña de la torre Aquarela fue inmediata, su representante legal Lucas Tamayo dijo tener toda la documentación requerida para estos proyectos, y que son 4 edificios de un conjunto residencial.

En la documentación mostrada por Tamayo aparece una licencia, expedida el 17 de julio de 2017, firmada por un curador de nombre Ronald Llamas, quien no consultó el Plan de Ordenamiento Territorial que limita a cuatro pisos lo que se construya en la zona de la torre Aquarela.

El otro aspecto suscitado por la suspensión de la torre mencionada consiste en que, de acuerdo con Tamayo, ya están comprados 950 apartamentos, clasificados como "vivienda de interés social". Se ignora como solucionará la firma inmobiliaria ese asunto.

Aún no hay un pronunciamiento legal alrededor de la torre Aquarela, pero en Cartagena late una sensación de que la corrupción distrital se extendió a la actividad inmobiliaria, desde cuando en abril de este año, una construcción de siete pisos se desplomó y mató a 21 personas, la mayoría obreros integrantes de familias que entablaron una denuncia y hoy un constructor pirata, actuando con licencias falsas en esa obra, espera un juicio por homicidio culposo junto con otros responsables de ese edificio llamado "Portal de Blas de Lezo II".

Tampoco se ha dicho que la licencia para Aquarela sea falsa, pero la Alcaldía de Cartagena, con alcalde encargado, con ex alcalde detenido por el presunto delito de cohecho, y en espera de una audiencia de apelación a la que tiene derecho, tendrá que recibir a los delegados de la UNESCO, que estarán en la ciudad hasta el 15 de este mes.

Foto Luis Herrán - El Universal