Bolívar
Tipografía

La corrupción en la construcción inmobiliaria en Cartagena es, como parecen concluir varios sectores ciudadanos, una amenaza a la integridad física de la comunidad, pero la demolición del edificio "Aquarela", podría desatar un verdadero terremoto judicial, sobre los constructores y la propia alcaldía, un dragón de varias cabezas, donde cada día se producen decisiones apresuradas y nada acertadas, todo en el mundo burocrático de una interinidad irresponsable.



El caso del "Aquarela" puede ser motivo para que la UNESCO le retire a Cartagena el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, porque sus 25 plantas se levantan en el perímetro restringido por la proximidad del Fuerte de San Felipe de Barajas.

Fotografías recientes, que acompañaron denuncias gráficas contra las proporciones de una de las cuatro torres del proyecto "Aquarela", son elocuentes. Hay una interferencia visual que tiene a la UNESCO contrariada.

La única salida para que Cartagena mantenga el título de la UNESCO es demoler el edificio "Aquarela" pero una orden en ese sentido, con todas las consecuencias administrativas, políticas y sociales que de allí se desprendan, tendría que darla un juez de la República sobre la base de una Acción Popular del Ministerio de Cultura, dijo Juan Manuel Vargas, jefe de la asesoría jurídica de esa cartera.

Lucas Tamayo, representante legal del proyecto "Aquarela” dice tener toda la documentación legal exigida, la licencia que el constructor muestra tiene la fecha julio 17 de 2017, y la firma del curador Ronald Llamas quien parece que no consultó el Plan de Ordenamiento Territorial que limita a 4 pisos las obras en esa zona.

La otra complicación que tendría que enfrentar la Promotora Calle 47 SAS, constructora del "Aquarela" consiste en que ya hay 950 compradores de los apartamentos.

Un vocero de los potenciales ocupantes de los apartamentos del "Aquarela" dijo que la Alcaldía Distrital de Cartagena demoró para reaccionar en esa situación y que "están desconcertados" pues no sólo hicieron uso de ahorros y enormes esfuerzos familiares, sino que llevaron a cabo una "inversión emocional" incalculable y que por tanto, desatarán sobre la administración distrital un terremoto jurídico de gran magnitud.

La fotografía muestra una indiscutible obstrucción de esta torre de apartamentos sobre la visual del fuerte de San Felipe de Barajas en Cartagena.