Bolívar
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En el Día Mundial del Agua, los habitantes de la isla de Tierrabomba, al frente de la franja costera de Bocagrande, en Cartagena, se movilizaron para denunciar que ha pasado un año más de promesas de la alcaldía para llevarles agua por acueducto, con una tubería de menos de dos kilómetros.



"Mientras no tengamos agua permanente y una red de alcantarillado, seremos un paraíso incompleto". Así se expresa Ana Lutecia Díaz, habitante de la isla de Tierrabomba, en el extremo de Punta de Arena, bajo la sombra de las palmas y sobre la arena fina y blanca de las playas.

Veinte litros de agua cuestan mil pesos en Tierrabomba, la venden casa por casa, en moto furgonetas, en galones, todas las mañanas en condiciones más o menos higiénicas pero manipuladas sin control sanitario.
Todo el 2016 y el 2017, estuvieron prometiendo que harían perforaciones en busca de fuentes subterráneas de agua en la isla pero nunca dieron a conocer resultado ni negativo ni positivo.

Ana Lutecia Díaz es Promotora ambiental del comité de prevención de riesgos para la zona insular de Cartagena, ella es uno de los cinco mil habitantes de la isla de Tierrabomba, que tiene una gran extensión de las que con toda seguridad son las playas más limpias de la zona, pero por un trabajo comunitario de al menos 30 años.

Hoy impulsaron  una jornada especial por ser el Día Mundial del Agua en la isla más cercana a Cartagena, para hacer notar que allí se vive una angustia diaria, para obtener el líquido y mantener el aseo de baños, cocinas y para atender a los visitantes que buscan esparcimiento rodeados de sus bellezas naturales, pero existen otras preocupaciones como la erosión del mar que amenaza al cable que lleva electricidad al pueblo.

Desde febrero vienen alertando a la Armada por el peligro del cable que ya flota frente a Tierrabomba, donde "todos los días es el Día del Agua" como lo afirma Ana Lutecia Díaz.