Bolívar
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El departamento de Bolívar es, en la Región Caribe de Colombia, el más endeudado por el efecto catastrófico derivado de los bonos de agua, o "bonos Carrasquilla",  como ya se conoce el más reciente invento de la especulación financiera, en un país empobrecido y conducido al atraso por su clase dirigente, fiel  al neoliberalismo.



La suma de la deuda de los municipios bolivarenses atrapados en una red de intereses, con sus ingresos comprometidos "a futuro" en los " bonos Carrasquilla", asciende a 52 mil millones de pesos, que podría ser mayor por la proyección de una incontenible y complicada trama de porcentajes a corto, mediano y largo plazo, un "taxímetro" que beneficia las cuentas personales del ministro de hacienda, por segunda vez en ese cargo desde el año 2007, en el segundo gobierno de Uribe.

Estos son algunos de los municipios de Bolívar, hipotecados por los "bonos Carrasquilla": Santa Catalina, Morales, San Fernando, Santa Rosa de Lima, San Estanislao y Norosí, pero en total son 20 los que cayeron en la deuda y que están atados para emprender las obras para las que obtuvieron sumas que en teoría, se emplearían en acueductos y saneamiento básico, jamás proyectadas ni mucho menos realizadas.

Santa Catalina podría ser la excepción de este lánguido y fatigante balance, pues invirtió en un acueducto para "Loma de Arena" pero de nada sirvió, porque la obra "no es funcional".

La alcaldía de Santa Rosa de Lima, norte de Bolívar, inició un alcantarillado nunca terminado.
El ministro Alberto Carrasquilla promovió en 2007, una reforma constitucional, que le permitió crear una figura para que los alcaldes comprometieran recursos "a futuro" con intereses, estuvo siete años en ese cargo, desde el primer gobierno de Uribe, y hoy está señalado de montar un negocio personal, que lo tiene en la antesala de una moción de censura, y de un debate impulsado por la oposición en el Congreso en las próximas horas.

En total los "bonos Carrasquilla" afectan a 42 municipios de la Región Caribe, con una deuda que puede llegar a 150 mil millones de pesos, con vigencias futuras, comprometidos por 20 años.

De manera paradójica, el único departamento que no figura en esta tormenta financiera, mitad especulación y mitad corrupción, es La Guajira, pero los demás. Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Magdalena y Sucre, obtuvieron préstamos por 148 mil millones de pesos, no terminaron sus proyectos, en varios casos ni los hubo, faltaron estudios previos, tampoco calcularon tiempos de ejecución pero detrás están las fauces de una empresa particular donde Carrasquilla tiene la mano metida, aunque lo viene negando por los medios, pues además cuenta con el apoyo del presidente Duque.

En la Región Caribe de Colombia 32% de la población no tiene agua potable de manera regular, por suministro domiciliario, no cuenta con acueductos.

El abastecimiento, aún en centros urbanos reconocidos, barrios enteros de la periferia, obtienen agua en pozas, ciénagas o comprada en camiones cisterna, sin controles visibles que garanticen su limpieza para el consumo humano.

En conclusión, este panorama de atraso e incapacidad en un renglón decisivo para el desarrollo sano de la costa, como es el agua potable, jamás será superado por cuenta del cuadro de especulación en que la hundió el ministro Carrasquilla, quien sigue negando que se haya enriquecido personalmente con los bonos bautizados con su apellido.

Gráfica.- De los departamentos costeños, Bolívar, el más endeudado por los "bonos Carrasquilla" y donde sigue el drama por la falta de acueductos, como San Juan Nepomuceno. Foto: Lila Leyva Villarreal