Caquetá
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El método del escritor Alfredo Molano Bravo, siempre ha sido sentarse a conversar, a oír, a hablar, a contar relatos. Él sabe contar sus historias para que la gente le cuente las propias. Así lleva años construyendo su obra, y así se ha labrado un camino para escribir varios de los textos más importantes de la historia de la violencia, del desplazamiento, del conflicto, del problema de tierras y de la ruralidad en el país.



El 27 de julio de 2017, mañana y tarde, en la vereda Las Morras y en el Punto Transitorio de Normalización de Miravalle, por invitación de la Biblioteca Pública Móvil de San Vicente del Caguán y de la Biblioteca Nacional, Alfredo Molano repitió su forma de acercarse a la realidad colombiana: escuchó las historias, conversó con los campesinos y los miembros de las FARC, habló de su afortunado conocimiento,  y compartió sus experiencias en torno a sus recorridos por el campo y por las trochas del Caquetá; él tiene varios textos sobre esta parte del país.


Las excombatientes Marly y Carolina.

“Fue un diálogo muy bonito, una de las frases que nos impactaron es el tema de nuestras historias personales como posibilidad de registrar la realidad de nuestra vereda, y no dejar pasar sin registro nuestras historias” dijo Pablo Iván Galvis Díaz, bibliotecario de Las Morras.

Y esas conversaciones mostraron importantes verdades acerca de cómo surgió la violencia en el país, cuáles han sido las principales preocupaciones de los campesinos en Colombia en los últimos cincuenta años, qué incertidumbres genera el Acuerdo de Paz en los pobladores de San Vicente, por qué vital leer y estudiar para entender mejor lo que nos sucede, y cómo pensar las bibliotecas públicas y las escuelas para formar ciudadanos más conscientes de su historia y de su espacio. En medio de las conversaciones hubo admiración, alegría, angustias, temores, dudas y lágrimas: los habitantes de Las Morras y la guerrilla de las FARC dejaron ver sus emociones, y sus muchas verdades.

“Fuimos al PTN de Miravalle, allí el tema fue la paz, donde uno de los mensajes fue la importancia o el poder de la palabra, posibilidad de compartir lo que vivimos, hablar desde adentro de nuestras historias y de las historias colectivas. Una experiencia muy significativa, Alfredo es un escritor que conoce bastante la región, y tanto aquí en la biblioteca como en el PTN, se le preguntó por la región, por el futuro y el proceso de paz” agregó Galvis Díaz.

Historias

El estilo de Molano tiene una relación íntima con la voz y vida de los otros. Su búsqueda es poner en evidencia unas gentes no escuchadas y no contadas, como quienes viven en la bella región del Pato. Esa fue, justamente, una de las premisas de sus conversaciones en Las Morras y en Miravalle: la necesidad de revelar el relato digno de todos los habitantes de esta zona del Caquetá, en el contexto de una paz territorial que ya existe por estos caminos, y que se siente en el aire y en el rostro de sus habitantes; ya no huela a plomo, hay tranquilidad en la piel. Y esta, también, es una de las misiones de las Bibliotecas Públicas de la Paz: propiciar espacios de tranquilidad en las zonas más afectadas por el conflicto armado y poner en el panorama nacional unas voces y unos territorios alejados históricamente por la violencia, pero tan importantes como cada colombiano.

"La paz ya la estamos viviendo, imagínese usted cuándo habíamos estado todos juntos en un mismo lugar teniendo distintas opiniones", fue una de las frases que se escuchó de parte de don ‘Pacho’, un campesino en el conversatorio de Las Morras, en la Biblioteca Pública Móvil.  Una frase que evidencia la importante labor que hoy cumplen las Bibliotecas de la Paz en el marco de la implementación de los Acuerdos de La Habana, y que afirma la misión de las BPM: propiciar espacios de encuentro y de diálogo que unan las comunidades. 

Caminos de paz

Y después de un día de muchos encuentros y de muchos diálogos, el narrador del campo, de lo común, de la historia no contada, de la realidad, de otras voces, ha dejado en los habitantes de la región  del Pato de San Vicente del Caguán varias inquietudes -y varios caminos- para que encuentren y rescaten su voz y su valor en medio de la historia que andan contando otros. Alfredo Molano manifestó: "Que todos tenemos una historia valiosa, y que la historia concreta es la de cada uno. La historia viva debe ser contada, y es posible recogerla y volverla letra y libro; para escribir la historia no se necesita saber escribir, se necesita hablar auténticamente, esa es la literatura más estética".


El escritor Alfredo Molano, compartió con Kevin, excombatiente.

Comunidades de las veredas Los Andes y Puerto Amor, también asistieron al conservatorio de paz, donde hubo preguntas en torno a la importancia de registrar lo cotidiano, la guerra, y ahora, la paz.

“Se habló de la expectativa de un tiempo de paz, de un tiempo mejor para la zona, en el PTN se preguntó a qué país van a llegar los excombatientes de las Farc y en qué condiciones, toda la parte de un economía cooperativa en medio de una economía global capitalista. Se vio además, la motivación de Alfredo Molano para este proceso de paz… una frase que impactó mucho en los excombatientes, él decía: La paz en Colombia con las Farc no tiene vuelta atrás, lo dijo con ese ánimo de construir un país nuevo” concluyó el bibliotecario.

Gráfica pie de foto.- Primero a la  Izquierda . Escritor Alfredo Molano, Lizet Amézquita, premio nacional de bibliotecas 2015; y un campesino de la vereda.


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