Cauca
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La “verdadera paz” de Duque comienza a manifestarse en nuestros territorios. Con una profunda tristeza debemos informar que el día 10 de agosto, fue asesinado nuestro compañero Emiliano Tróchez Camayo, cerca de su casa en el territorio ancestral de Guadualito, municipio de Santander de Quilichao.



El mayor Emiliano tenía 64 años, fue el menor de cinco hermanos, autoridad de su territorio y también consejero de Cxhab Wala Kiwe (*). Había dedicado su vida a la comunidad, a fortalecer el sistema educativo propio y el plan de vida Sa’th Fxinxi Kiwe. Al momento de su asesinato, ejercía como coordinador de educación del resguardo de Guadualito. Había recibido amenazas del ELN por acciones de control territorial.

Es claro que con este cobarde crimen pretenden arrojar una sombra de terror sobre nuestros corazones. Una retaliación de los poderosos por la contundente manifestación del pasado 7 de agosto, donde como pueblos marchamos rechazando el modelo de muerte, las leyes del despojo y la persecución de los procesos organizativos.

Los violentos temen que celebremos la vida. Aborrecen nuestros mandatos milenarios de caminar la palabra y liberar la madre tierra porque no conocen la dignidad. Hoy nos arrebataron a un entrañable compañero, pero somos una sola fuerza que no podrán detener.

No hemos parado de denunciar las amenazas diarias que hacen a nuestro proceso organizativo, a nuestras autoridades, a nuestros líderes, a las comunidades en general. Sin embargo, los asesinatos se siguen materializando.

El gobierno nacional saliente igual que el entrante, se niega a reconocer la sistematicidad de los asesinatos de líderes, así como se niegan a reconocer la existencia de estructuras paramilitares.

¿Cuánta sangre más se necesita? No hay mayor complicidad que la omisión de las instituciones que supuestamente deben garantizar la vida. Es más, a fecha de hoy, quien propone el gobierno nacional en la dirección de la institución encargada de la seguridad de los líderes sociales del país, los ve como enemigos.

Ahora, justo un día después de la conmemoración del día internacional de los Pueblos indígenas, y de que el nuevo gobierno manifestara su supuesto deseo por “respetar las diferencias”, mientras algunas organizaciones indígenas en la Casa de Nariño exigían garantías para los líderes sociales, la maquinaria armada que a menudo reproduce el discurso gobiernista, perpetúa el asesinato como estrategia de destrucción de las organizaciones de base que resisten.

Hoy rodeamos a la familia del compañero Emiliano, a la comunidad de Guadualito y pedimos con humildad la Solidaridad de los procesos sociales y comunitarios hermanos.

Estamos observando las primeras puntadas del cambio de mano de un plan de muerte que continúa buscando la destrucción de los territorios ancestrales y nuestros planes de vida. Que lo sepan siempre: nuestra lucha por la vida no cesa, mientras no se apague el sol.

10 de agosto de 2018

(*) Cxhab Wala Kiwe – Territorio del Gran Pueblo. Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca. (ACIN)

Fuente:
http://www.cric-colombia.org/portal/mayor-emiliano-trochez-la-lucha-la-continuamos-nosotros/