Cesar
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Cerca de 180 familias arhuacas están bajo amenaza de desalojo en la plaza del municipio de Pueblo Bello, Cesar, convertido por el ESMAD en el epicentro de un desplazamiento forzoso.



En el grupo de arhuacos que vienen sufriendo el desalojo de sus territorios ancestrales, hay más de 150 niños, padeciendo hambre y enfermedades, desde cuando fueron obligados por la fuerza a dejar el predio "Tikumukin" en pleno corazón de sus tierras sagradas.


En marzo pasado la comunidad arhuaca decidió recuperar sus tierras y en ese mismo mes fueron sacados de manera violenta por el ESMAD.

Voceros de los arhuacos ancestrales denunciaron que el 31 de marzo de este año, apareció un escuadrón del ESMAD que a garrote y gases sacó a las familias, sin compasión con mujeres y niños indefensos.

El resultado de todo este cuadro de atropellos, permitidos por la propia alcaldía de Pueblo Bello, es un desplazamiento humano que viene a sumarse a la crisis humanitaria y el desplazamiento forzoso que el gobierno nacional parece desconocer o permitir, en el peor de los casos.

"No somos invasores, pero se nos está tratando como si lo fuéramos, "Tikumukin" pertenece a la etnia arhuaca" declaran las víctimas de este episodio ignorado por la alcaldía y el ministerio de agricultura.

Fuera de sus predios los arhuacos desplazados de la, Sierra Nevada de Santa Marta afrontan la desocupación, el hambre y la desgracia diaria de no tener siquiera donde dormir, están lanzados a la mendicidad callejera, no sólo en Pueblo Bello, sino además en otras ciudades costeñas como Santa Marta y Barranquilla.