Cundinamarca
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El orgullo de José Isidoro es haber fundado la primera célula del Partido en Urabá.



En uno de mis recorridos periodísticos tuve la oportunidad de visitar en su residencia, en la ciudad de Girardot, departamento de Cundinamarca, a José Isidoro Amaso, destacado dirigente revolucionario, forjador del crecimiento organizativo y político del Partido Comunista Colombiano PCC y el trabajo unitario amplio en la región del Urabá antioqueño y chocoano expresado en las coaliciones que se tejían con liberales en el Movimiento Revolucionario Liberal MRL, Alianza Nacional Popular Anapo, la Unión Nacional de Oposición, Frente Democrático y quien  participó activamente en la creación del partido de la Unión Patriótica UP en la década de los años 80.

Al compañero Isidoro lo encontramos en la ciudad puerto sobre el Río Magdalena, junto a su hija, sus sobrinos, nietos y amistades. Allí todos y todas disfrutan de los espacios de conversaciones, diálogos, enseñanzas y aportes históricos y anecdóticos fluidos de su memoria a sus 97 años de edad recién cumplidos el pasado 5 de abril de 2018.

Nos dice con mucho orgullo Isidoro: “Fui uno de los fundadores de la primera célula comunista en Urabá, aunque en Chigorodó ya se reunía un grupo de personas que abrazaron las ideas y propuestas establecidos en el Programa del PCC y sus estatutos, en Apartadó creamos el organismo partidario a finales del año 1961, yo llegué a trabajar en la tarea de nuestro partido a la región exactamente el 2 de noviembre de ese año. De inmediato entramos en contacto con ellos y procedimos”.

Relata sobre sus correrías por territorios y regiones colombianas en cumplimiento de tareas del partido comunista por encargo de la comisión nacional de organización. Con orgullo señala que asesoró a la militancia y organizaciones sociales en los departamentos del Tolima, Cundinamarca, Valle del Cauca, Chocó y Antioquia. En los territorios de este último departamento fue donde quedó marcada la impronta de su gran capacidad organizativa, política e ideológica. “Nuestra misión además de ayudar en la tarea del partido fue asesorar y colaborar en la creación y fortalecimiento del Sindicato de Trabajadores del Banano –Sintrabanano- en Apartadó y municipios vecinos”, indica y ratifica que en esta labor armó equipo de visitas permanentes a las fincas bananeras de Turbo, Currulao, Chigorodó y Apartadó, con Israel Quintero, Juvenal Valderrama, Nelson Campo Núñez, Mercedes Úsuga y demás compañeros”.

También Amaso destaca que tuvo el honor de haber sido luchador e hizo parte del movimiento cívico por la creación del municipio de Apartadó (Antioquia), logro que finalmente se materializó a través de la ordenanza Nº 7 de noviembre 30 de 1967. “En aquellos años Apartadó era un pueblito de pocas casas alrededor de la carretera principal que une a la región de Urabá con Medellín. Eran calles polvorientas en periodo de verano y pantanosas con enormes barriales   durante el invierno. Cuando llegué no había nada de servicios públicos y ya llegaban miles de personas que venían del Chocó y Córdoba a trabajar como sembradores del banano y plátano. En esos momentos con la gente logramos la creación con mucho sacrificio y luchas del barrio Pueblo Nuevo de Apartadó”, agrega en la conversación.

El compañero José Isidoro Amaso recuerda con gran emoción sus giras acompañado de Álvaro Vásquez del Real, dirigente nacional del partido que aún vive en Bogotá con casi cien años de edad y un referente de las batallas históricas revolucionarias del pueblo colombiano. Con vehemencia pidió a la dirección del partido en Cundinamarca que cada miércoles le hagan llegar un ejemplar del Periódico VOZ – La Verdad del pueblo- para que su hija Katherine y sobrinas se lo lean.

En Girardot, con el calor de esta ciudad cundinamarquesa en la rivera del rio grande de la patria José Isidoro vive muy atento de los aconteceres nacionales. Con sus 97 años y la eterna juventud acumulada saludamos a este compañero y a todos sus familiares. A él todos y todas le rendimos honores y hacemos un fuerte reconocimiento. Es un ejemplo para las nuevas generaciones de luchadores por la revolución, la paz y los cambios que se construyen en Colombia.