Norte de Santander
Typography

Edwin López Granados y Gerson Gallardo Niño, estudiantes de la Universidad Francisco de Paula Santander -UFPS- de Cúcuta, Norte de Santander, fueron secuestrados por paramilitares en abril del 2003. Dos meses después aparecieron sus cuerpos con signos de tortura, metidos en un cajón pintado con la sigla ‘FARC’, como estrategia de estigmatización y criminalización del estudiantado.



A 16 años de su desaparición, el estudiantado, así como los amigos y amigas de Gerson Gallardo Niño y Edwin Ariel López Granados, continúan rindiendo homenaje a los dos estudiantes cuya memoria vive en la Universidad y la ciudad.

El 3 de abril del 2003 Gerson Gallardo Niño, estudiante de Licenciatura en Biología y Química de la UFPS, fue sacado del Alma Máter a la fuerza por dos hombres pertenecientes a los grupos paramilitares que tenían como objetivo militar la institución.

Edwin Ariel López Granados fue secuestrado en la madrugada del domingo 13 de abril del 2003, mientras compartía con su familia en la ciudadela Juan Atalaya en Cúcuta. Alrededor de diez hombres encapuchados y armados llegaron hasta su casa, rompieron la puerta y lo subieron a una camioneta.

Dos meses después, el 6 de junio, fue encontrado el cuerpo de Gerson junto al de Edwin, en el km 18 de la vía Tibú- La Gabarra. Los paramilitares dejaron los cadáveres dentro de un cajón que fue pintado con las siglas de un grupo guerrillero, como estrategia de intimidación y estigmatización sistemática hacia el movimiento estudiantil.

Edwin y Gerson eran dos líderes estudiantiles destacados en la UFPS, miembros de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios – ACEU-, amantes del teatro, la música y la cuentería; asimismo, eran parte del Comité editorial de la revista universitaria ‘El Museo’.

En el 2003, año que marcó la historia de los movimientos estudiantiles en Cúcuta, también asesinaron a otros estudiantes y líderes como Tirso Vélez, Ramón Aníbal Díaz, Luis Humberto Rolón y Zaratiel Martínez. Decenas de estudiantes y líderes comunales fueron condenados al exilio bajo la  amenaza de muerte.

En el 2009 un diario local reseñó la diligencia de ‘confesión por parte’ de un grupo de ex integrantes pertenecientes a la estructura paramilitar del Frente Fronteras. Así, Carlos Andrés Palencia, excomandante de dicho Frente y más conocido como “Andrés” o “Visaje”, señaló ante el fiscal 8 de la Unidad de Justicia y Paz, que Óscar Andrés Delgado participó de manera activa en la muerte de Gerson Gallardo, acusando al estudiante de ser integrante de un grupo guerrillero. Al poco tiempo, Óscar Andrés fue elegido alcalde del municipio de Chinácota y el crimen de Gallardo quedó en la impunidad.

Gerson Gallardo y Edwin López continúan siendo un referente local para el movimiento estudiantil, así como un motivo para recordar que la lucha tiene sentido si se emprende a partir de la unidad y la articulación. Esto con el fin de transformar la historia de una ciudad que continúa repitiendo sus errores, al negarse a construir y reconocer su propia memoria.

Colombia Informa