Putumayo
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El miércoles 5 de julio, fueron asesinados dos miembros de la comunidad Emberá en el cabildo indígena Cañabravita, ubicada en la vereda Tesalia, en Orito, Putumayo: Francisco y Darío Dovigama.



Sicarios encapuchados llegaron hasta el lugar en motocicletas, y con armas de fuego se dirigieron hasta la vivienda de uno de los líderes del cabildo y lo atacaron.

El padre de la víctima reaccionó, fue por una escopeta y empezó a disparar contra los asesinos. En ese momento se desató un intercambio de disparos tras el cual perdió la vida el progenitor y resultaron heridos otros dos de sus hijos.

La tragedia no se detuvo allí. La madre, desesperada, arrojó por la ventana a 3 niños para que no fueran víctimas de los sicarios y valerosamente enfrentó a los asesinos con un machete.

Los criminales, ya sin munición, desarmaron a la mujer y tomándola por el cabello la arrastraron hasta el patio de la casa para asesinarla a golpes.

Integrantes de la comunidad acudieron en su ayuda y fueron tras los asesinos, pero estos emprendieron la huida.

La comunidad indígena se preparaba para una consulta previa el 7 de julio, para evitar que una empresa petrolera adelante proyectos sísmicos en esa zona del departamento en búsqueda de pozos petroleros.

El líder asesinado era quien tenía el dinero para desarrollar la actividad democrática, por lo que los sicarios, además de matarlo, le robaron la plata.

Con la ayuda de la comunidad los heridos fueron trasladados a centros médicos, mientras la madre se recupera junto a los niños cuidada y vigilada por la comunidad Emberá.

El líder asesinado había denunciado ante la Policía que era víctima de amenazas, pero como ocurre a diario en Colombia, no se le brindó la protección requerida.

La venta de los recursos naturales desde el gobierno de Andrés Pastrana, produjo que mediante un decreto se dividiera Ecopetrol y se creara la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), que se convirtió en la administradora de la propiedad del Estado sobre los hidrocarburos.

Leyes posteriores han evidenciado que la política petrolera en Colombia tiene como propósito favorecer a las transnacionales, reducirles al máximo los impuestos y las exigencias, lo que se traduce en menores ingresos para el país.

Pero se necesitaba aumentar los ingresos para pagar la deuda pública, es así como los gobiernos de Pastrana, Uribe y Santos promovieron una enorme actividad exploratoria.

En 2004, los 2.000 kilómetros anuales de sísmica pasaron a 6.700 km explorados. En 2007 se instalaron 10 nuevas empresas en el país, que se sumaron a las 18 de presencia anterior, regresó la ExxonMobil y entraron la BHP Billiton, Burlington, Lukoil, ONGC, Sinopec, Petrolatina, Pacific Stratus, Talisman y Gran Tierra, entre otras. Colombia es hoy un paraíso fiscal petrolero.

Desarrollar la industria petrolera requiere colonizar territorios indígenas y evaluar nuevas cuencas petrolíferas. La ANH ha habilitado diversas áreas para la investigación y exploración, muchas de las cuales coinciden con los territorios indígenas.

Ahí nace el problema para esa industria depredadora. Más de 400 contratos se han firmado entre el año 2000 y el año 2018. Más de la mitad afecta territorios indígenas. 20 millones de hectáreas se han entregado a empresas petroleras bajo contratos de producción, exploración y evaluación técnica.

Son más de 6 millones de hectáreas de territorios indígenas, más de 250 resguardos, 40 pueblos, y 300 comunidades sin resguardo, los afectados.

La ANH “invierte recursos en adquisición sísmica” para realizar estudios, explorar y explotar reservas de petróleo y gas.

Esas áreas, que afectan territorios indígenas, son: cuenca Sinú-San Jacinto, cuenca Chocó, cuenca César Ranchería, zona del Yarí-Caguán, Putumayo-Huila; zona costera de Nariño, Cauca y Valle; áreas del litoral de La Guajira; Sierra Nevada de Santa Marta; Urabá, desembocadura del Sinú.

Teniendo en cuenta que el Convenio 169 de la OIT estipula que debe realizarse una consulta previa con el objetivo de conseguir un acuerdo o consenso a las medidas propuestas como tala, agronegocios, o minería en territorios indígenas, es decir, ellos deciden si se hace o no la exploración en sus territorios, las transnacionales adelantan negociaciones fraudulentas y clandestinas, y ofrecen dinero a la comunidades para conseguir sus propósitos.

En otros casos, las organizaciones indígenas no son siquiera informadas y en casos como el de Orito Putumayo, son amenazados y asesinados para que no adelanten las consultas.

Para las grandes corporaciones petroleras transnacionales, los territorios indígenas se convierten en un obstáculo en la expansión de la industria minero-energética. Es “el problema indígena”, que es resuelto con corrupción, disuasión o muerte.

En octubre de 2014 fue asesinado Álvaro Osnas a solo veinte minutos de un control militar.

El líder Nasa había denunciado a las compañías petroleras, que hacen presencia en la zona, por lesionar los derechos ambientales y territoriales de los pueblos indígenas, y pocas horas antes de su asesinato se había opuesto a las acciones de grupos paramilitares dentro de sus territorios.

(*) Con base en un informe del Centro de Cooperación al Indígena CECOIN, asistido por la Unión Europea.

Videos:

Asesinado líder indígena que se oponía a petroleras en el Putumayo
https://www.youtube.com/watch?v=Oj3T7q1-uFg
¿Agua o Petróleo?
https://www.youtube.com/watch?v=FUkr9BlLLjY
Son decenas los miembros de comunidades indígenas desaparecidos en Mocoa
https://www.youtube.com/watch?v=hdq2NK3ueCk

Fuentes:
https://analisisurbano.org/en-putumayo-asesinan-a-padre-e-hijo-y-dejan-heridos-a-tres-familiares-de-comunidad-indigena/
http://m.elmeridiano.co/asesinan-a-dos-miembros-de-la-comunidad-indigena-de-putumayo/109964
https://notimovil.co/2018/07/06/en-supuesto-asalto-asesinados-2-indigenas-en-putumayo/
http://hsbnoticias.com/noticias/judicial/corrio-la-sangre-en-orito-putumayo-sicarios-asesinaron-dos-435206
https://noticias.caracoltv.com/colombia/brutal-asalto-cabildo-indigena-en-putumayo-deja-dos-muertos-ie26636