Quindío
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Sentado en una banca de la plaza principal de Calarcá que por cierto lleva el nombre del Libertador Bolívar; quien siempre proclamó la justicia social en sus diferentes tratados históricos:



Carta de Cartagena, Congreso de Angostura y de Jamaica me encontraba el día 18 de marzo meditando acerca del fenómeno biológico (Posible guerra mundial sin armamento nuclear) coronavirus las angustias existenciales que nos genera en todo el universo; Lamentando los más de 5000 fallecidos (Marzo 13) como en Colombia donde desaparecen anualmente 5000 niños por hambre y en el mundo son 8500 diario. No podemos ser necios, ni sordos, ni ajenos cuando nos invade las calamidades; pues al día de hoy ya figuran en nuestra patria 93 casos confirmados incluyendo a Armenia con dos, 194.909 en 146 países en difíciles condiciones de la prestación del servicio médico. Caso patético mi ciudad con hospital endeudado y sin pago puntual a servidores.

Todo esto me daba vuelta en mi cerebro y corazón; Cuando escuche antes de las 8 de la noche una voz que salía de un altoparlante informando que nos fuéramos para las casas que ya comenzaría el toque de queda para que se diera el hecho de encerrarnos y no por conciencia de los seres racionales el aislamiento social. Por exigencia gubernamental a la casa y consiguiente silencio sepulcral en el municipio.

Era conocedor por un video que el señor Alcalde Luis Alberto Balsero Contreras ordenaba a la población Calarqueña irse a dormir temprano eso si como cosa curiosa también afirmaba que: el Decreto 110 de 18 de marzo del 2020 es por situación de calamidad pública consistente en ampliar el horario del toque de queda entre las 8 de la noche y las 5 de la mañana, el día anterior había sido de 10 de la noche a las 4 am , que la oficina de recaudo de impuestos estaba en funcionamiento, que los mayores de 60 años podrían salir a la calle  siempre y cuando fueran entre otros a  diligencias financieras ósea a pagarle a las entidades bancarias, servicios públicos. Claro súper protegidas en todo momento y en toda ocasión. Mientras tanto continúa la angustia y temor en las familias.

Me encontraba confiado en la orden presidencial de no admitir en ninguna parte de la geografía nacional toques de queda y que tenía que coordinarse desde las regiones hacia el poder central por eso continuaba en la plaza Bolívar porque había transcurrido unos cinco minutos de ver por la TV cuando el señor sub presidente y su ministra del interior informaban el no poderse dar en ninguna localidad el toque de queda. Ósea una desautorización a todos los mandatarios regionales y considero casi en violación a la Ley 11 de 1986 y algunos dicen definido y claudicante ante los intereses de las grandes multinacionales del turismo, hotelero, Avianca, etc., etc. máxime cuando viene un puente festivo como lo es el lunes 23 de marzo San José de Nazaret complementando el gobernador del Quindío Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas al mandar a orar a sus conciudadanos. Salida mágica a la descomunal crisis de la salud.

Me llamo la atención e interrogantes al observar a los ausentes de medio de producción; que pasara con esta cantidad de personas que deambulan por las calles sin protección social, sin vivienda donde pernotar, sin comida y que obligatoriamente duermen en las calles o parques. Los llevaran a dormir dignamente y con alegría, o ellos no se infectan con este virus, ni los campesinos tampoco, ni los obreros. Sera que es como una enfermedad elitista solo para los que viajan en avión. Y así no cierran aeropuertos. Que va a suceder con los pequeños comerciantes, minoristas que se ven obligados a cesar sus ventas y que tiene deudas con la banca, con los agiotistas, con la gota a gota. Familias que con esas pequeñas utilidades paga deudas, onerosos impuestos, educan y sostienen a sus herederos y que se ven forzados a suspender sus servicios; como va a subsistir la población económicamente activa que vive del rebusque y que suma aproximadamente un 70% denominada economía informal con pequeños negocios de venta ambulante.

Si con la declaratoria de emergencia económica y social ya calculamos donde van a parar esos lingotes de oro calculados en unos $20 billones de pesos; y la limosna para los de abajo, hasta con nueva tributación. En definitiva, que vamos a hacer con los que generan riquezas para unos pocos y hoy aseveran que en cualquier rinconcito de la ciudad se incrementara la quiebra de sus negocios o pequeños ahorros y a engrosar la fila de los desocupados.

Experiencias amargas ¿será que aprendemos? Todo este fenómeno social me lleva a concluir recordando las novelas de José Saramago, “Ensayo sobre la ceguera” (1995) ahora  todos no quedaran ciegos habrá quien se salve y reorientara los destinos de la sociedad, Albert Camus (10 de junio de 1947) “La Peste”  orientando la solidaridad ante las dificultades humanas, y reflejada en la actitud valiente de la  Isla de Cuba ante el mundo e injustamente bloqueada por más de 50 años, donando medicamentos y aportando sus especialistas; finalmente la peste negra ocurrida en Eurasia en el siglo XIV (millones de muertes) y se tendrá que leer a Gabriel García Márquez y a William Ospina. Este acumulado histórico y de zozobra que vivimos la humanidad implica obligatoriamente aceptar que el capitalismo y su modelo neoliberal fracasó en lo cultural y en los habitantes del globo terrestre. Se demostró que en lo vital el sistema de salud no opero por los recortes y deficientes presupuestos. Vale la pena el estudio que sobre este derecho universal realiza el Docente y Directivo del (Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Quindío) Héctor Elías Leal Arango para sus Colegas y que debe ser socializado en la Comunidad educativa. Tenemos que hacer un alto, aunque sea por el momento y retornar al humanismo pues La avaricia económica no puede ser la constante histórica de lo contrario desaparecerá el ser pensante.

(*) Nelson Guzmán Baena. Integrante de la Comisión técnica e investigación de la U.I.S. (Unión Internacional Sindical) de PyJ (pensionistas y jubilados) de la F.S.M. (Federación Sindical Mundial).