Quindío
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Hizo valer y mantuvo y mantiene vigente el pensamiento no solo del partido Comunista Colombiano, sino toda la expresión alternativa del pensamiento y el sentir democrático, que fundamentalmente ha tenido por agenda y noticias los esfuerzos de paz y reconciliación.



Y se fue un luchador infatigable de la paz. El periodista, abogado y dirigente del partido Comunista Colombiano, Carlos Lozano Guillén,  falleció tras luchar contra un cáncer de estómago. La información, que fue difundida en el Twitter del semanario Voz, medio del cual Lozano era director desde hace 25 años, registra luto en todos aquellos en quienes creemos que el apostolado por la paz no debe tener color político ni matrícula partidista. Ha partido uno de los hombres que más luchó por la paz de Colombia, propósito que reclamó siempre desde las páginas de su periódico y también desde los espacios periodísticos que le abrieron en Telesur y programas hemisféricos y de la provincia en Colombia.

Desde su convicción comunista, nunca fundamentalista, Carlos Lozano tuvo el esmero paciente de trabajar por la paz, sufriéndola desde los rechazos recalcitrantes de algunos sectores del establecimiento colombiano. Víctima de varios atentados y siempre mal señalado, sólo porque creía en los espacios sinceros, abiertos y transparentes con la insurgencia y otros sectores que asoman el interés por la paz y que necesitaban de personas y líderes como Lozano Guillén, que fue la mejor bisagra en esa materia y un enlace cierto en la activación de varios procesos de diálogo en el país.

Carlos Lozano se hizo como discípulo del asesinado e histórico director del periódico Voz, Manuel Cepeda Vargas, a quien reemplazó en el cargo. Fue una de las personas más cercanas al gobierno cubano y uno de los colombianos que tuvo mayor cercanía al ya fallecido Fidel Castro. Aportó muchísimo a los acuerdos de paz que se tejieron en La Habana, pero buena parte del país no lo supo debido a que nunca reclamó protagonismo mediático como sí ocurrió con tantos personajes que finalmente terminaron tomando el proceso de paz como medio para incubar sus aspiraciones políticas. Fue contacto directo con la exguerrilla de las Farc durante los largos años de guerra, en particular con Manuel Marulanda Vélez y Alfonso Cano. Siempre que se insinuaba un esfuerzo de paz, era de los primeros en levantar la mano y decir ¡Presente!

Desde las páginas del periódico Voz, hizo valer y mantuvo y mantiene vigente el pensamiento no solo del partido Comunista Colombiano, sino toda la expresión alternativa del pensamiento y el sentir democrático, que fundamentalmente ha tenido por agenda y noticias los esfuerzos de paz y la reconciliación. Querido por muchos sectores de la izquierda intelectual, juvenil y campesina, por muchos sectores del magisterio, de las organizaciones sindicales, pero también admirado y respetado por sectores totalmente contradictores a sus posturas, Carlos Lozano no tuvo afán de graduar enemigos, más bien se dedicó a la coherencia ideológica y ha defender todo lo que se iba construyendo en la tarea por la paz.

Es una gran pérdida para el liderazgo democrático del país. Para el país político por su fuerza y sindéresis para defender sus ideales y ganar espacios en el concierto nacional de la política y la lucha social; y también grave pérdida para el periodismo colombiano por cuanto Carlos Lozano Guillén hizo de Voz una escuela dinámica de periodismo independiente, alternativo y de profundo sentido social.

Nuestra voz de condolencia para su familia y amigos y nuestra voz de respeto y gratitud a quien en vida convirtió su ‘Voz’ en una parte de la voz  del país. Paz en su tumba.

Crónica del Quindío