Santander
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El próximo 14 de noviembre se cumplen 200 años del fusilamiento de La Pola, la heroína criolla, Policarpa Salavarrieta, hija de Comuneros del Socorro.



Aunque no fue la primera mujer “ajusticiada” por los chapetones, sí fue la más joven y activa (un cuadro juvenil, inspiradora de la Juco, diríamos hoy) y una de las primeras mujeres fusiladas por el régimen del terror que impusieron ese par de hijueputas que fueron Pablo Morillo y Juan Sámano. Para los comunistas y para Cenaprov es deber moral, entereza patriótica y compromiso por la Segunda Independencia, la paz y la democracia comenzar a preparar desde ya el acontecimiento bicentenario que debe ser por lo más alto.


La heroína cucuteña Mercedes Ábrego de Reyes

Aunque La Pola no fue la primera asesinada por los chapetones en la que hoy es Colombia, pues muy antes de ella fue fusilada (el 13 de octubre de 1813) en el valle de San José de Cúcuta, la heroína cucuteña Mercedes Ábrego de Reyes, castigada por sus labores de espionaje y apoyo a los rebeldes, pero sobre todo por haber hecho y bordado la primera casaca de Brigadier General al futuro Libertador Simón Bolívar (cuando batió a las tropas españolas en el inicio de la Campaña Admirable), lo que sí es cierto es que La Pola se destacó desde su precoz adolescencia como espía, organizadora, proveedora, reclutadora y logista de las tropas revolucionarias. Su hermano, y su eterno novio, Alejo Sabaraín –fusilado junto a ella−, así como su cuñado (muerto en la Batalla del Alto Palacé) fueron incorporados a la lucha independentista por su constancia y ejemplo.

Un ligero paréntesis: (Antes de La Pola, comenzando por la líder indígena Anacaona, fueron asesinadas muchas mujeres. Pero como para este ladrillo vamos a hablar de las heroínas y mártires de las luchas independentistas que comienzan en 1808 y culminan en 1824, en América del Sur, citemos, aparte de Mercedes Ábrego y La Pola, de Antonia Santos y su sobrina Helena, los casos de Gertrudis Bocanegra, una de las primeras heroínas mexicanas, fusilada el 10 de octubre de 1917. Y cómo no, el caso de Juana Azurduy, heroína de Argentina y Bolivia –antes Alto Perú−, que aunque murió tras la Independencia, fue la primera mujer investida como Teniente Coronel del Ejército Auxiliar del Norte [internacionalista], grado otorgado por el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón, tras lo cual el General Belgrano le hizo entrega de su sable. Después de muchas penurias, en 1825, el Libertador Simón Bolívar la ascendió al grado de Coronel del Ejército de Bolivia y le decretó una pensión, para sobreaguar sus penurias, la que le fue quitada por los mezquinos antibolivarianos en 1830. Fue ascendida, póstumamente al grado de Generala, en julio de 2009, por el Gobierno de Argentina de Cristina Fernández; y en Bolivia el Senado Plurinacional la ascendió, en noviembre de 2009, al grado de Mariscal, el más alto rango de oficiales del Estado… Pero hablaremos más luego y en detalle de la Mariscal Doña Juana, si no este ladrillo se vuelve solo en su honor).*

Policarpa, para volver al cuento, además de apoyar a las tropas centralistas al mando de don Antonio Nariño, en esa pelea que llevó a que el propio Precursor Nariño tildara la imbecilidad de “Patria Boba”, siendo defensora denodada de la lucha, convenció a dos de sus hermanos, a la sazón pichones de cura en el convento de los Agustinos, para que la comunidad religiosa se comprometiera firmemente con la independencia, lo que permitió que el Presidente y General Nariño diera el grado de Generalísimo de los Ejércitos Centrales a Jesús Nazareno, que aún hoy se halla en su iglesia, y que “permitió”, al encabezar las tropas de Santafé y Cundinamarca, derrotar en la Batalla de San Victorino a los federalistas de Tunja en enero de 1813.

Acompañó a Nariño en buen trecho de la acción militar hacia el sur en una de cuyas acciones, Alto de Palacé, cayó su cuñado. Con el apresamiento de Nariño, suerte igual sufre, entre muchos, el chino Sabaraín, que recuperará su libertad para engrosar de nuevo los ejércitos de la independencia.

La Pola continúa su incansable labor. Es espía y reclutadora; es proveedora de armas, y con un equipo de sus amigas montan la fabricación de los “cartuchos” que tanto reclamaban los patriotas, pero también consiguen ‘guita’ para las necesidades de los muchachos; es la llama y eslabón entre los conspiradores de Bogotá y poblaciones más cercanas, con las guerrillas, especialmente del Casanare y la provincia de El Socorro.

Finalmente la caída de los hermanos Almeyda, por la delación de un hijueputa infiltrado, hace que caigan en poder de los chapetos unos papeles que la comprometen a ella y su Alejo, quien es apresado cuando intenta vincularse con las guerrillas de Casanare. La Pola fue apresada por el tombo mayor de Santafé de Bogotá el 10 de noviembre de 1817, y fusilada el 17 del mismo mes y año. Sus restos fueron sepultados en la misma iglesia de los Agustinos.

Fue una de las primeras conspiradoras en usar pseudónimo, logrando obtener, a comienzos de 1917, un pasaporte a nombre de ‘Gregoria Apolinaria’. ¡Es la heroína por excelencia de Colombia!


Por eso es necesario que el PCC, especialmente de Bogotá, Cenaprov y su barrio bandera, el Policarpa Salavarrieta, y el PCC y Cenaprov en los demás sitios del país creemos los comités pro conmemoración con todos los fastos que la ocasión amerita.

Ver video Mario Upegui Barrio Policarpa

Ver video Homenaje al Barrio Policarpa


Alfredo Valdivieso.

Bucaramanga, agosto de 2017.


*Recomiendo escuchar la excelente canción a Juana Azurduy de Mercedes sosa.