Santander
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Coinciden en contar todos los biógrafos de Churchill y los analistas de los antecedentes de la Segunda Guerra Mundial, que uno de los causantes de tal catástrofe (además, obviamente del nazi-fascismo representado por Hitler y Mussolini), fue el primer ministro de Gran Bretaña, Neville Chamberlain.



En su gobierno, el 28 de septiembre de 1938, se firmó el Pacto de Múnich mediante el cual Inglaterra y Francia acordaron, con Italia y Alemania, que Hitler y su Reich ocuparan (a espaldas de Checoeslovaquia) la región conocida como los Sudetes de éste último país. (Es de señalar que ese pacto fue muy anterior –en casi un año−  al Pacto Ribbentrov-Molotov, del 23 de agosto de 1939, que es al que la burguesía mundial acusa de ser detonante de la guerra, pero de lo que deberíamos hablar luego).

Una vez firmado el Pacto de Múnich, que le dejó las manos libres a los nazis, y que buscaba soterradamente desviar las ambiciones territoriales alemanas y facilitarle que desde la región ocupada dirigiera sus miras y cañones a la URSS, el señor Chamberlain en una manifestación pública en Londres expresó su “brillante” acuerdo con el nazi-fascismo para apaciguar, “desmontando” la posibilidad del conflicto, mostrando su “neutralidad” (algo así como un voto en blanco), y llamando a los británicos a “irse a dormir tranquilos a sus casas”.

Contra semejante crimen, que permitía que los genocidas actuaran sin pudor ni resistencia, el famoso político burgués, anticomunista por naturaleza, pero alerta de que el enemigo del momento era la peste nazi, Winston Churchill, adelantó un sonado debate, en la Cámara de los Comunes, de la que era parte, el 2 de octubre de ese mismo 1938, y en su discurso contra el encubrimiento y la complicidad, trató a Chamberlain de apaciguador, diciendo:

“Un apaciguador es alguien que le da de comer a un cocodrilo, con la esperanza de que se lo coma a él de último”. ¡Eso es ni más ni menos lo que pasa hoy en Colombia! ¡Algunos “demócratas”, “neutrales” e indiferentes, que aspiran a “poder dormir tranquilos”, le están dando de comer al cocodrilo uribista!