Sucre
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La masacre de "Chengue", ocurrida el 17 de enero de 2001, cometida por paramilitares, fue clasificada de "Lesa Humanidad", y en consecuencia la Fiscalía 43, especializada de Derechos Humanos, llamó a juicio al oficial de la Armada colombiana Camilo Martínez Moreno, quien se encuentra huyendo de la justicia, reveló el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.



"Chengue" es un corregimiento del municipio de Ovejas, departamento de Sucre, situado en los Montes de María, una región martirizada por grupos de asesinos al servicio del paramilitarismo de Estado, donde entre 1997 y 2003, se produjeron 53 masacres, con resultados espeluznantes, en los que fueron asesinados sin contemplación, de manera selectiva hombres, mujeres, niños, ancianos, casi todos ligados a labores agrarias, bajo el señalamiento de ser "guerrilleros".

El saldo de muerte en la masacre de "Chengue" es de 29 personas, asesinadas por orden de Carlos Castaño y ejecutada por Rodrigo Mercado Peluffo, alias "cadena" al mando de unos 30 paramilitares uniformados que mostraban brazaletes de unos "héroes de los Montes de Maria". Las identidades de los muertos están en poder de la fiscalía especializada.

El piquete de asesinos que comandaba Peluffo, llegó a "Chengue" en camiones, alrededor de las 4 de la madrugada del 17 de enero de 2001, después de pasar la noche en una finca llamada "El Palmar", predio que adquirió fama por ser una gigantesca fosa común y lugar donde ganaderos y terratenientes planificaban crímenes contra la población indefensa tanto de Sucre como de Bolívar, pues estos dos departamentos comparten los Montes de María.

Gracias a testigos protegidos que lograron ponerse a salvo, hoy se tienen importantes detalles sobre la masacre de "Chengue", donde una vez rodeada la población, los paramilitares sacaron de sus casas a los asustados pobladores, y a los gritos intimidatorios, empujones y patadas,  procedieron a separar en grupos.a mujeres, hombres y niños, sin perder tiempo y de acuerdo con un procedimiento acordado, comenzaron una carnicería humana en medio de llantos y desgarradoras  escenas de dolor que muchos oyeron a la distancia cuando corrían entre el monte para salvar su vida.

El capitán de la Armada Camilo Martínez Moreno deberá responder por homicidio de 29 personas, concierto para delinquir, incendio de viviendas y desplazamiento forzado de personas, pues el cuerpo de infantería al mando suyo en la zona tenía conocimiento de lo que iba a ocurrir, además los camiones cargados de paramilitares pasaron por falsos retenes de control sin problemas.

"Usaron martillos, garrotes, machetes y pocas armas de fuego", recuerda un hombre de mediana edad nacido en "Chengue", quien ha sido clave para el desarrollo de la investigación.

Impresionantes vestigios de aquella empresa criminal, que aún hoy hace saltar lágrimas a los pobladores de la región, quedaron por mucho tiempo más en una placita de "Chengue", que muchas veces fue lugar de tertulias de los mayores y de juegos infantiles.

Cuando los paramilitares estimaron concluida su misión de horror, se fueron de "Chengue" hasta una finca llamada "El cerrito", en una elevación conocida como Cerro Bogotá, donde permanecieron dos días, pero antes le metieron fuego a varias casas que ardieron rápidamente por sus techos de palma, muy comunes en las viviendas rurales del Caribe colombiano.
Un helicóptero de la Armada apareció varias horas después en los alrededores de "Chengue" y disparó ráfagas en dirección opuesta a la que tomaron los paramilitares.

Un informe publicado por el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, revela otras circunstancias que rodean a la masacre de "Chengue"

y que la muestran en toda la dimensión de la impunidad que es complemento del baño de sangre que tiene a Colombia en el peor de los niveles criminales ante la faz del mundo.

La Fiscal inicial del caso de "Chengue”, Yolanda Paternina, fue asesinada después de retirada de la investigación por su superior Luis Camilo Osorio y su remplazo Osvaldo Borja, del CTI, también cayó acribillado a tiros en su casa de Sincelejo, capital de Sucre.

La fiscalía 43, al reconocer la masacre de "Chengue" como delito de Lesa Humanidad cumplió los requisitos por "tratarse de unos hechos de conocimiento de las autoridades, sistemáticos y generalizados, es decir cometidos como parte de un plan, por un aparato de poder. Contra la población civil de esta región, acusada de ser auxiliadora de la guerrilla".
El oficial de la Armada colombiana, Camilo Martínez, fue solicitado por la fiscal Paternina para que colaborara en las primeras investigaciones pero este se negó y tendrá que afrontar su responsabilidad por concierto para delinquir y comisión por omisión.

La justicia ha sido nula después de 17 años de la atroz masacre de "Chengue", sobrevivientes, familiares de los que cayeron allí, exigen, con el respaldo del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo una conmemoración que honre a las víctimas, que haya verdad, justicia y reparación, sin olvido y no repetición.

La masacre de "Chengue" ya está inscrita como un Crimen del Estado colombiano