Tolima
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El ventilador que ha prendido la ex senadora Aída Merlano Rebolledo, detenida en la hermana República Bolivariano de Venezuela, desnuda desde la misma derecha, la alta descomposición del régimen capitalista y la clase oligárquica de Colombia. Esto, naturalmente, no asombra a la izquierda, porque hace rato lo sabe y lo ha venido denunciando con un altísimo sacrificio, pues decir la verdad en Colombia es sentenciarse a muerte.



El capitalismo vino al mundo chorreando sangre y lodo por todos sus poros, desde los pies hasta la cabeza, dijo Carlos Marx. No hay duda, este sistema se fundamenta en la violencia, la corrupción y la traición. Desde luego, el relato de la ex senadora Merlano Rebolledo, causa estupor y profunda indignación en el pueblo honesto y trabajador. Son los intríngulis del poder que orientó sin escrúpulo alguno Nicolás Maquiavelo en su obra “El Príncipe”.

Razón tuvo Diosdado Cabello, al decir que esta fugitiva colombiana condenada a quince años de prisión por corrupción en el proceso eleccionario, estaba cantando mejor que Pavarotti. Un testimonio más que señala al gobierno nacional, a la clase política, a las familias Gerleyn y Char de la costa Caribe. La confesión de Merlano Rebolledo no es más que la ratificación del gobierno corrupto que gobierna este país sudamericano.

Al parecer hay un interés del presidente Iván Duque Márquez, el ex candidato presidencial Germán Vargas Lleras, las familias costeñas ya nombradas y el ex Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez, entre otros, de asesinarla porque al parecer la ex senadora intentó salir de ese submundo y de esa dictadura. Quieren sacarla del camino siguiendo las normas de la mafia: Cegarle la vida. “Mi desesperación me llevó a tomar la decisión de buscar refugio en este país, ya que soy perseguida por el presidente de mi país, Iván Duque, con la intención de asesinarme, luego, de la fuga organizada por una clase política dirigente en el país con la colaboración de Germán Vargas Lleras y el ex fiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez”, le contó a la jueza.

Denuncia un montaje para judicializarla (¿Falso Positivo?): “Fui objeto de un allanamiento viciado que se realizó en mi sede política cuando aspiraba al senado de la república. En ese allanamiento, como lo pueden ver en las imágenes que mostré y denuncié ante la fiscalía general de la nación y se la entregué a los medios de comunicación para que fueran testigos de lo que me ocurrió, muestra claramente cómo la fiscalía y miembros de la policía sembraron pruebas que me incriminaban en delitos como porte de armas, concierto para delinquir”.

¿Quiénes estuvieron y están implicados en este montaje?: “Esa conspiración fue liderada en parte por el candidato presidencial Germán Vargas Lleras y con la ayuda del Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, en su momento, quien le dio orden a una fiscal de la región para que realizara dicho operativo en el cual fueron implantadas todos las pruebas que se colocaron en mi contra. En las imágenes se muestra claramente como un agente de la policía saca los certificados electorales que fueron los que fueron objeto para incriminarme y los saca, los dobla y luego, él guarda en su chaqueta, posteriormente, los guarda en un gabinete. Cómo un policía saca de su chaqueta unos cartuchos de fusil que no van acorde con una sede política”, indicó.

Al asumir cierta postura independiente, la dirigente política se hace incómoda para la mafia politiquera. Dijo: “Lo que hicieron conmigo fue un montaje para quitarme del paso. No solamente para eso, sino para inhabilitarme y guardarme bajo prisión para que los líderes políticos tradicionales de Colombia pudieran seguir trabajando de la manera que lo venían haciendo”.

Al parecer estos siniestros personajes sabían perfectamente que la ex senadora era portadora de información confidencial y trataron por todos los medios de neutralizarla: “Fui sometida a maltrato psicológico, maltrato físico; le pagaron al capitán Álvarez, que era el que estaba a cargo de la cárcel el Buen Pastor para que me maltratara y para que permanentemente hicieran operativos en mi celda tratando de buscar si yo guardaba dentro de la misma pruebas en contra, ellos sabían que tenía pruebas contundentes para demostrar realmente cómo se maneja el país”.

Fue abusada de niña al parecer por el magnate de la familia Gerleyn y prácticamente obligada a hacer vida conyugal por necesidad económica: “Desde muy niña debo confesar que tuve una relación sentimental con Julio Gerleyn, un gran empresario, contratista del Estado, que aprovechándose de mis circunstancias porque mi padre y mi madre se separaron desde muy jóvenes y nos dejaron muy chiquitos a nosotros. Este señor fue un apoyo económico para mí mamá y finalmente, yo fui víctima de acoso de este señor durante muchos años, y finalmente, terminé con él en una relación sentimental. Él fue el que poco a poco me fue incorporando en el mundo de la política”.

La causa de la ruptura con estas castas mafiosas tuvo origen al parecer en el interés de hacer tolda aparte: “Traté de cambiar esa política tradicional que él venía haciendo durante muchas décadas, en donde elegía a su hermano Roberto Gerleyn, senador, en un intercambio de compra y venta de votos como mercader de gente. Fui tratando de cambiar esa política y eso fue generando un malestar no solo dentro de la casa Gerleyn, sino también de la casa Char, que hoy puedo decir que tiene el poder absoluto de la región Caribe, porque se han encargado de comprar a toda la clase política tradicional que mandaba en la región, y son los mayores contratistas del Estado y los mayores financiadores de las campañas presidenciales de los últimos años. Podría decirse, aproximadamente, 20 años hacia acá, mucho antes de la campaña Uribe o desde la primera presidencia de Álvaro Uribe Vélez”.

Al parecer tiene pruebas contundentes sobre las astronómicas sumas de dinero que manejan estas familias para hacerse reelegir en los distintos cargos públicos: “Soy testigo de las altas sumas de dinero que se invertían en esas campañas y de las altas sumas de dinero entregados por la empresa Valentón y por la familia Char para financiar las campañas políticas presidenciales y de otros procesos de corrupción del país. Eso me colocó en el blanco o en objetivo militar por estas dos casas políticas poderosas, en momentos que decidí independizarme y hacer una política independiente y lanzarme como senadora sin el apoyo de la casa Gerleyn”.

De una manera infame y sagaz al parecer montaron todo el tinglado para enjuiciarla: “En un acuerdo, en un complot me citaron para brindarme el apoyo, pero ya ellos tenían demarcado lo que pensarían hacer conmigo y fue cuando se metieron en mi sede política y colocaron una candidata por el partido Cambio Radical, en un acuerdo que hicieron en la casa de Arturo Char para que se apoyara las dos candidaturas la mía y la de ella. Se entregaron algunos recursos que venían de contrataciones o de las coimas que se debían entregar a la alcaldía de Barranquilla, dos empresas importantes para financiar la campaña de Germán Vargas Lleras, la que terminó con un resultado nefasto, ya que el pueblo decidió no votar, aunque recibieron todo el dinero para que se direccionara la votación para él, pero el pueblo decidió votar por otro candidato”.

Denuncia Aída Merlano Rebolledo que en realidad no se fugó, sino que fue víctima de un secuestro con el fin de asesinarla después y enterrarla en fosa común, dejando en el ambiente la idea que se había escapado a disfrutar lo hurtado. Afortunadamente, señala, pudo escapar y entrar a la república bolivariana ilegalmente. Teme por su vida y demanda que el caso sea tomado por organismos internacionales, por cuanto en Colombia no hay garantías de un proceso limpio, transparente e imparcial. Suplica al presidente Nicolás Maduro Moros, colaboración básicamente para proteger su vida, pues dice que no teme ir a la cárcel a responder por lo que le corresponde.