Tolima
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La expedición en busca de la biblioteca del corregimiento de Villarrestrepo, hermoso cañón del Combeima, municipio de Ibagué (Tolima), comenzó muy temprano, con un clima fresco. La meta propuesta por el grupo era tener contacto directo y real con el santuario natural del conocimiento recóndito de este profundo cañón de singular belleza natural por la espesa vegetación esmeralda vigilada por el imponente nevado del Tolima.



Saber de su estado, sus potencialidades y sus dificultades para establecer un plan que permita que este centro de conocimiento y cultura cumpla con su misión histórica en una sociedad que transita constantemente por allí, sedienta de cambio, convivencia, cultura y paz, embriagada, además, por la fragancia de la espesa vegetación al lado y lado de la estrecha vía en no muy buen estado. 

El grupo estaba liderado por la doctora Sandra Cáceres Suárez, tutora departamental de bibliotecas del ministerio de cultura y de la biblioteca Nacional. Una mujer encantadora por sus relaciones humanas, su liderazgo, su trabajo y el amor que le profesa a su actividad. Sabe hacer, sabe mandar.

También hizo parte del grupo Johana, bibliotecaria del barrio Kennedy. También trabajadora, emprendedora y dinámica. Trabajó de principio a fin en toda la expedición conservando siempre un semblante de compromiso con la noble tarea de acercar el lector al libro y viceversa. Más tarde, arribó al corregimiento número 8, Diego Alejandro Ospina, también bibliotecario del barrio La Cima, con el mismo semblante. Había en su rostro ganas de trabajar y profundo espíritu de solidaridad. Tenía el compromiso de jugar dos partido de fútbol, no obstante de cumplir con este compromiso por cuanto reconoce que es su pasatiempo favorito, participó activamente de la expedición jugando papel protagónico de singular valor.

También José Miguel jugó su papel con qué profesionalidad. Se mantuvo al tanto de la odisea siempre con espíritu emprendedor y dinámico. Al frente del volante condujo el vehículo sin ningún contratiempo.

Villarrestrepo es un pulmón de la ciudad

Villarrestrepo es un verdadero pulmón de la ciudad musical de Colombia, Ibagué. La primera impresión es que su población es taciturna. Sin embargo, una vez entabla comunicación con el habitante y logra romper el hielo, se convence fácilmente de todo lo contrario, que es una comunidad alegre, emprendedora y comprometida con su entorno.

La biblioteca se encuentra ubicada prácticamente en el corazón de este caserío, sobre la principal vía de acceso, al lado del gigantesco parque y del templo donde según la leyenda, se suceden constantemente milagros en cantidades industriales.

Si bien es una región agrícola, se intuye que el principal renglón de la economía es el turismo. El turista va y viene, disfrutando el clima, la vegetación exuberante y la gastronomía.

No hay colegio, ni escuelas al ser declarada la zona de alto riesgo. “Eso nos ha perjudicado mucho – dice  un habitante – porque de esta manera el gobierno se quitó su responsabilidad y los niños tienen que recorrer grandes distancias para estudiar”.

Hallamos el objetivo convertido en un tesoro escondido entre la polvareda, las telarañas y la anarquía. Manga por hombro. El grupo aceptó aquello como un desafío, un reto que templa la voluntad y el compromiso de sacar a flote el santuario natural del conocimiento puesto al alcance de todos y todas. Después de hacer algunos contactos con el corregidor Juan Carlos Delgado Leal vía celular y más tarde personalmente con el presidente de la junta de acción comunal, Obdulio Garzón Velásquez, la joven funcionaria de turismo, saborear un par almojábanas y un delicioso café, la jornada comenzó.

Indudablemente, fue una jornada dura, pero al calor del compromiso, la fraternidad y el trabajo abnegado del grupo, se pudo pincelar un nuevo rostro de la biblioteca a las 6:45 de la tarde. Entre la espesa niebla allá en lo más alto de la cuesta y el nevado que se dejó ver en toda su plenitud durante algunos minutos, más una llovizna menuda hacia el mediodía mientras el grupo almorzaba, regresó a la ciudad rebosante de alegría por la labor cumplida. Uno de sus miembros, repitió la célebre frase del poeta chileno Pablo Neruda: “Confieso que he vivido”. También, se dijo: “La biblioteca del Cañón del Combeima ha nacido para nunca más morir”.

Entrevista con el presidente de la junta comunal

El presidente de la junta de acción comunal de esta población, Obdulio Garzón Velásquez, visitó de paso la biblioteca y habilitó momentáneamente el servicio del fluido eléctrico. Aprovechamos para conversar con él, con el fin de conocer qué piensa de la biblioteca y cuál es la realidad concreta de la región.

El breve diálogo que desarrolló con la página web: www.pacocol.org fue el siguiente:

-          Presidente, ¿Qué imagen de Villarrestrepo nos puede presentar usted?

Hay 350 habitantes, aproximadamente. Villarrestrepo se encuentra por la vía del cañón del Combeima, kilómetro 13 de Ibagué acá. Somos el corregimiento número 8. Más que todo se vive aquí del turismo últimamente y de la agricultura. No hay gran producción, pero sí hay gente que vive de eso, pero indudablemente el renglón principal es el turismo.

-          ¿De dónde vienen principalmente los turistas a esta zona?

La verdad vienen turistas de muchas partes. Por acá pasa mucho extranjero porque estamos en la entrada sur para el parque natural Los Nevados, entonces viene mucho turista extranjero, de Colombia y de la ciudad de Ibagué.

-          ¿Cuáles son los principales problema de esta comunidad que usted está gobernando como presidente?

Ahorita tenemos problemas de vías, aunque el gobernador se comprometió que iba a pavimentar la vía de Juntas a Villarrestrepo, una serie de parches, la va a dejar buena. El resto bien.

-          ¿En qué se entretiene la comunidad de Villarrestrepo?

Tenemos un parque, tenemos iglesia, dan tres misas en la semana, entonces viene mucha gente para la cuestión de la misa, la mayoría de gente estudiando. Un problema que tenemos es que no tenemos biblioteca abierta, primero que todo nos quitaron las dos escuelas y el colegio y la biblioteca usted la puede apreciar está en muy regular estado. Estamos como abandonados por la administración, prácticamente.

-          ¿Por qué cerraron el colegio y las escuelas?

Cuando hubo la avalancha, supuestamente hicieron un CONPES, hicieron un estudio y este dijo que quedaba en alto riesgo Villarrestrepo, esa es la disculpa para no invertir en este sector.

-          ¿Cuándo fue esa avalancha?

La verdad no sé, porque yo llevo aquí viviendo muy poquito, no estuve en esa avalancha, pero creo que ha habido como tres avalanchas desde hace 50 años para acá, más o menos, según relatos. La última fue como hace seis años, creo.

-          ¿Cuál es el plan de evacuación que tiene esta población?

Sí ahorita se está haciendo. Incluso, tenemos reuniones para hacer un plan de acción, un plan de emergencia. Estamos en eso. Sin embargo, por la avalancha pasada ya la gente sabe más o menos donde ubicarse en caso de alguna avalancha. Ya ha llovido mucho y no ha habido avalancha. La anterior fue porque los puentes colapsaron, eran puentes que tenían túneles, unos tubos, entonces ya lo hicieron más amplios, por lo tanto, ya es muy difícil que vuelva a pasar lo mismo.

-          ¿De dónde es esta comunidad?

La mayoría es de la región. Hay gente que lleva viviendo 60 o 70 años. Claro, de todos modos, llegan personas de todas partes del país.

-          ¿Cuál es el orden público de Villarrestrepo?

Esta es una zona tranquila. Desde que yo llevo viviendo acá, no ha habido problemas. Pues, cuando había la guerrilla que venía y hacía hostigamiento, pero que hubiera muertos por la guerrilla nunca. Venía. Acá al lado de la biblioteca funcionaba el puesto de policía y lo quitaron. Hubo una toma, pero no hubo muertos ni nada. Vino la guerrilla y bombardeó el puesto de policía. Al parecer le dijo a la policía: “Sálgase que vamos a echar plomo”, pero que haya venido aquí la guerrilla a matar gente, no.

-          ¿Cómo percibe usted que la comunidad analiza el proceso de paz con la guerrilla de las Farc-Ep?

La verdad en este sector estamos viendo esto con buenos ojos; pienso que de todos modos eso sirve, porque ya no habrá guerrilla entonces uno puede andar más tranquilo, así mismo para el turista, para la gente que viene lo hace con más tranquilidad. Este proyecto viene activando mucho el turismo. Se ha incrementado mucho últimamente.

-          ¿Esta es una comunidad colaboradora o es una comunidad apática?

Eso hay como en todas partes. Hay de todo. Pero, tenemos una buena comunidad. Los llama uno a colaborar y hay mucha gente que sale y colabora.

-          ¿Qué lo animó a ser presidente de Villarrestrepo?

La verdad hasta ahora voy a cumplir cinco años de estar viviendo acá, me vine de Ibagué a paseo y me quedé en este hermoso paraíso, porque aquí, es un paraíso muy tranquilo para vivir y todo. Los amigos me convencieron para que me metiera a la presidencia. No quería pero los amigos me convencieron. Por eso, aquí estamos, frente a la lucha.

-          ¿Qué actividades viene desarrollando?

En el caso mío nunca he sido político ni nada, más que todo comerciante. Uno se mete ilusionado que las administraciones ayudan mucho, porque usted bien sabe que las juntas de acción comunal no tienen ningún recurso. Entonces una cuenta con la ayuda del Estado, pero desde que yo estoy, no ha habido ayuda de ninguna índole. Lo poquito que uno pueda aquí con la comunidad hacer. Incluso, en el plan de desarrollo hay muchos proyectos, pero no los ponen en ejecución.

-          ¿Qué opinión le merece la iniciativa del alcalde de reactivar la biblioteca de Villarrestrepo?

Al contrario. Me parece que estaba era demorado, porque imagínese: Nos dejaron sin colegio, sin escuelas y ahora sin biblioteca. Si usted se da cuenta esta biblioteca está acabada, no le pone mucho cuidado a eso. Pues, él nos había prometido hace mucho tiempo que iba a poner el bibliotecario, que iba a poner la enfermera y el médico. Esperamos que siga cumpliendo, porque ya tenemos el bibliotecario y la biblioteca abierta, esperamos que siga cumpliendo.