Tolima
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El Sindicato de Trabajadores Agrícolas del Tolima (SINTRAGRITOL), lleva más de 50 años funcionando en este departamento en las condiciones más adversas y azarosas por la política militar-paramilitar del estado colombiano. Siempre ha sido estigmatizado por la inteligencia militar colocándolo como un apéndice de la entonces guerrilla de las Farc-Ep. Algunos cuadros fueron asesinados, otros tuvieron que salir desplazados y otros traicionaron la lucha campesina colocándose al servicio de los terratenientes y la burguesía colombiana.



A pesar de ello, este sindicato se mantiene enhiesto, con mentalidad clasista defendiendo los intereses de clase de los pequeños y medianos campesinos que luchan contra los terratenientes, la violencia y la inhumana explotación del hombre por el hombre.

La directiva de este sindicato se ha robustecido, aprovechando la coyuntura del proceso de paz y las perspectivas que se abren en el horizonte de las posibilidades. Precisamente, para airear esas utopías, hablamos con el presidente y el fiscal de SINTRAGRITOL, Gilberto Sierra Machado y Gilberto Salinas Novoa, respectivamente para conocer un poco más la lucha que viene desarrollando este sindicato en este departamento considerado “corazón de Colombia”.

Estos líderes tienen claro el momento político, el escenario en el cual se libra la lucha de clases y las posibilidades de luchar por la democratización del campo tolimense y colombiano a partir de la participación activa de los campesinos y campesinas. Saben perfectamente la criminalidad de la burguesía y la necesidad de hacer causa común con la movilización para defender los acuerdos de la Habana. Para Gilberto Sierra  Machado, la tarea

Fundamental de Sintragritol  es la unidad y la organización del campesinado.

“Le estamos explicando a comunidad que estamos en un nuevo momento político que hay que aprovechar al máximo”, agrega. Por su parte, Gilberto Salinas Novoa, señala la necesidad de llegarle a la base con un mensaje sencillo, creíble y práctico por cuanto allí reside el poder. “El que tenga las bases, tiene el poder”, dice y agrega: “La esperanza es trabajar unidos con los compañeros de la guerrilla ahora convertidos en movimiento político”.

Expresa que la toma del poder por parte del pueblo constituye una utopía vigente. En ese sentido, afirma: “La esperanza de la toma del poder sigue latente”. Subraya: “Todos debemos tener un solo objetivo: Cambiar este sistema corrupto”. Dice también que el gobierno nacional está incumpliendo lo pactado en la Habana y firmado en el teatro Colón de Bogotá. “El gobierno está haciendo todo lo contrario de lo que aprobó  en la Habana”.

Estos y otros temas son planteados por estos dirigentes campesinos en esta entrevista concedida a la página web: www.pacocol.org:

 -          ¿Cuál es la situación actual del Sindicato de Trabajadores Agrícolas del Tolima (SINTRAGRITOL)?

Gilberto Sierra Mahecha, Presidente: Sintragritol en el Tolima está trabajando en la reestructuración, porque realmente al entrar nosotros no había nada. Ya hace presencia en varios municipios del Tolima, como Chaparral, Cajamarca, Coyaima, Ibagué, Rovira. Estamos trabajando hasta donde las fuerzas nos alcanzan sin escatimar esfuerzos.

Estamos en la lucha mirando cómo hacer entender que la unidad es el único camino que tenemos nosotros como pueblo campesino colombiano, al igual que la organización. Estamos trabajando con base en esos dos pilares fundamentales: Unidad y Organización.

También estamos aprovechando el espacio que se abre con los diálogos de la Habana. Hay que recordar que anteriormente se estigmatizaba mucho a cualquier organización de izquierda que trabajara en bien de la población campesina, en bien de la clase menos favorecida, con el cuento que era de la guerrilla.

Mirando este nuevo momento, estamos mirando cómo en este nuevo escenario político, aprovechando la coyuntura cómo podemos desarrollar nuestro trabajo en los municipios. Nuestra idea es fortalecer este sindicato con el fin de ayudar a desarrollar la lucha campesina y popular en el Tolima y en Colombia.

Gilberto Salinas Novoa, Fiscal: En el caso de nuestro sindicato estamos trabajando de una manera coordinada para recuperar nuestras organizaciones específicamente del sector agrario, porque tuvimos un bajón muy duro por la violencia paramilitar en contra de nuestro sindicato.

Pero, ya en los actuales momentos, con la posibilidad de la salida política, que es en lugar de la guerra, la paz, sintetizados en los acuerdos de la Habana, creo que es un momento histórico para avanzar en nuestro trabajo organizativo, ideológico y político, por la defensa de la tierra y las zonas veredales.

Estamos trabajando en varios municipios, como dijo el compañero, incluyendo a Icononzo, Prado, Dolores, etc. Estamos trabajando en los lugares que hemos podido hacer presencia, reconstruyendo nuestro sindicato para organizar a las bases, porque el que tenga las bases, tiene el poder.

Esa es nuestra meta. Seguramente, muy pronto tendremos la oportunidad de trabajar de la mano con los compañeros que hoy depusieron las armas para poder unidos reorganizar el campo para que haya una verdadera paz con justicia social, duradera, real y definitiva.

-          En este trabajo titánico y admirable de organizar y reorganizar el sindicato de Sintragritol, ¿Cuáles son los principales problemas que han salido y salen a flote?

Gilberto Sierra Machado: Se han encontrado muchos problemas. Uno, podría ser la parte económica. Nosotros trabajamos con nuestros propios recursos, no recibimos recursos de nadie, nos toca muchas veces hasta de nuestro propio bolsillo para salir a visitar a las comunidades, cancelar el transporte, la alimentación, es decir, todos los gastos.

El otro obstáculo es la enajenación extrema de la población campesina, la ignorancia política, gracias a los instrumentos que ha utilizado esta oligarquía colombiana para mantener a nuestro pueblo en la ignorancia. Este ha sido otro obstáculo grande.

Lo enajenado que está este pueblo campesino, pueblo que le cree más a los medios de manipulación como decía el escritor Eduardo Galeano: No son medios de comunicación, sino que son medios de incomunicación, desde donde le dicen mentiras al pueblo, lo engañan.

Hay otro punto, que dicho sea de paso, poco me gusta meterme en este, porque hay que respetar las creencias, me refiero a la parte religiosa. Muchos compañeros en vez de asistir a una reunión sindical, se van para el culto religioso.

Otro punto: El miedo de muchos sectores campesinos a organizarse por los diversos aparatos del gobierno que tiene para disuadir, como el aparato militar, ese maridaje que hay entre militares y paramilitares, fuerzas oscuras que en muchos sectores del Tolima desaparecieron literalmente a Sintragritol, mediante el asesinato, la extorsión y el desplazamiento. Esas zonas, muchas no quieren saber nada de sindicalismo. Pero, ahí estamos trabajando aprovechando la coyuntura política de los acuerdos de la Habana. Le estamos explicando a la comunidad que estamos en nuevo momento político que hay que aprovechar al máximo.

Gilberto Salinas Novoa: Como decía el compañero Sierra, realmente hemos tenido muchos obstáculos. Uno central es la ignorancia política que tiene el pueblo colombiano, especialmente campesino. Es la falta de politización del pueblo, porque desafortunadamente el pueblo colombiano le cree a Caracol, Rcn, que son medios manipulados por la derecha. Mienten a diario, están siempre a favor del establecimiento.

Vemos que critican la obra del comandante Chávez, al presidente Nicolás Maduro todo los días, es realmente un sonsonete permanente en contra del proceso revolucionario que se viene desarrollando en la hermana república de Venezuela, mientras en Colombia, el ejército nacional, el Esmad, la policía, están golpeando a los campesinos, al pueblo y estos medios no dicen nada y nada es nada.

Se ve claramente el sesgo de la información en contra de los pueblos que van rumbo al socialismo, ocultando la verdad deliberadamente sobre lo que está sucediendo en Colombia. No tienen dignidad, ni mucho menos la ética profesional para denunciar a este estado corrupto y explotador. Estos medios hacen parte de ese estado y como tal no pueden patear la lonchera.

Eso son algunos de los factores duros para nosotros volver a retomar y concientizar a nuestro pueblo campesino, pero seguro que vamos como el Elefante: Despacio pero seguros.

Estamos seguros que algún día será mañana. La esperanza de la toma del poder sigue latente, pues es la única salida que tiene el pueblo campesino para salir de ese submundo de violencia, miseria y explotación en Colombia. Tenemos que cambiar este sistema opresor, corrupto y corrompido que tenemos en Colombia desde hace 204 años. Los godos y los liberales vienen mandando en Colombia y no han hecho sino satanizar a la izquierda, asesinarla, robarse los bienes del pueblo entre unas pocas familias. Creo que es un llamado a todo el pueblo colombiano a cambiar esta hegemonía, este sistema, porque es el acabose de nuestro pueblo. La ignorancia es un factor que aprovecha muy bien la oligarquía para seguir  cabalgando sobre la espalda del pueblo colombiano.

-          La guerrilla de las Farc-Ep entregó sus armas, sin embargo, siguen asesinando en Colombia a líderes sindicales, campesinos, indígenas. ¿Qué está pasando?

Gilberto Sierra Machado: Lo que pasa es lo siguiente: Estamos al frente de una oligarquía de las más asesinas del mundo. Esta en la medida que sepa que peligran sus intereses, intentará acabar con todo aquel que se le oponga. No hay que olvidar que esta oligarquía es tan mala que mata a uno de ellos mismos, caso de Álvaro Gómez Hurtado.

No lo digo yo, lo dicen las investigaciones del CTI y la Fiscalía, el mismo embajador de los Estados Frechette dice que el asesinato de este, fue planeado desde la ultraderecha. Eso hay que tenerlo presente.

La única salida está en trabajar con base en la unidad y la organización, lo cual implica estar vigilantes y atentos, pues la tarea no es fácil. Eso que porque hubo un proceso de paz y los compañeros de las Farc entregaron sus armas, eso no significa que la oligarquía se cruce de brazos. No, para ellos, la lucha de clases sigue intacta. No han bajado sus brazos y seguirán atentando contra el que se le interponga en su camino. Repito: Lo único que nos salva es trabajar en unidad y con organización.

Gilberto Salinas Novoa: Realmente, la entrega de las armas del movimiento Farc-Ep a la ONU, no quiere decir que eso es la paz. Es un componente fundamental para la paz, pero tenemos que tenerlo claro que el establecimiento eso era lo que quería: Desarmar a la guerrilla para poderla diezmar a punta de fusil, matar sus líderes, matar los defensores de derechos humanos. Eso está en cabeza de la derecha, orientado por el paramilitarismo y su máximo jefe Álvaro Uribe Vélez, ellos no quieren entregar la teta, sus beneficios y privilegios no pueden entregarlos a las buenas, ellos luchan y pelean hasta el último minuto para que el pueblo no les arrebate todos esos privilegios que tienen, el enriquecimiento ilícito y la corrupción.

Este país está manejado por ladrones desde hace muchos años. Ejemplo, el alcalde saliente en Ibagué (Tolima), Luis H. Rodríguez, presuntamente se robó una cantidad de plata de los juegos nacionales y dónde está preso, en dónde le han hecho extinción de dominio, obligado a que entregue sus bienes mal habidos; a ningún delincuente de cuello blanco meten a la cárcel y si lo meten, después les dan beneficio de casa por cárcel, pero no les quitan sus bienes, no hacen que devuelva esos dineros al patrimonio público lo que se robó. Es una justicia totalmente equivocada.

Nosotros como pueblo tenemos que reaccionar de una manera coherente, que el pueblo colombiano se apersone de defender el patrimonio público, el medio ambiente, no permitir la extracción de minerales para que se lo sigan robando como el petróleo, el oro, el carbón, las esmeraldas, el cemento, etc.

Todos estos elementos se los está llevando las multinacionales y el pueblo sigue en la miseria. Para eso es que hay que organizar al pueblo colombiano. En Ibagué, para no ir muy lejos, donde está el más alto grado de corrupción en los servicios públicos domiciliarios, tenemos todos los gerentes de estas empresas como verdaderos delincuentes, que están robando al pueblo todos los días suben el impuesto al agua, a la luz, el aseo, etc y el pueblo no reacciona. Tenemos que educar a nuestro pueblo para que denuncie y defienda lo suyo. Todos debemos tener un solo objetivo: Cambiar este sistema corrupto.

-          ¿Qué lectura hace Sintragritol de la situación actual del campesino tolimense?

Gilberto Sierra Machado: La situación actual del campesinado tolimense e incluso, nacional, es precaria y devolviéndonos al punto anterior, el gobierno está incumpliendo en todos los aspectos.

El gobierno se comprometió en el primer punto del acuerdo de la Habana, llamado Reforma Rural Integral, con un banco de tierras de 3 millones de hectáreas, pero a su vez también, en medio de las negociaciones de la Habana, aprobó la ley Zidres, que es una contrarreforma a lo planteado en la Habana. Esa ley le da tierra a las multinacionales y a los grandes terratenientes de Colombia, como a Luis Carlos Sarmiento Angulo, donde le dio 12 mil hectáreas en departamentos de Vichada y el Meta, lo mismo ocurre con Carlos Ardila Lule, para ellos sembrar caña de azúcar y sacar biocombustible. La ley Zidres les da esas garantías donde por cada hectárea que siembre les dan un subsidio y por cada tonelada que saque de biocombustible les da el Estado otro subsidio, más las tierras regaladas. O sea, todas las ayudas son prácticamente para ellos.

Hace poco en el congreso aprobaron la ley de tierras, dejando por el suelo la ley 160 de 1994, mediante la cual se le daba ciertas garantías a las zonas de reservas campesinas, pero con esta ley de tierras ya prácticamente estas quedan ilegales, pero sí los puntos más estructurales de la columna vertebral de la ley Zidres sí quedó aprobada en esa ley de tierras. En esa parte tenemos que trabajar. Por eso, insisto, la unidad y la organización es lo único que nos puede sacar de esta crisis, sobre todo al campesinado pobre, porque el terrateniente tiene las mejores tierras, las mejores aguas, para ellos no hay crisis, la crisis es para el campesino pobre que vive en las laderas, que siembra fríjol, tomate, plátano. Estos sí están en una crisis enorme.

Estuve en el municipio de Rovira y los cafeteros por allí están prácticamente en quiebra, un compañero con el que tuve la oportunidad de hablar me dijo que había dejado abandonada la finca porque los créditos del banco y el trabajo no le estaban dando para comer y vivir. Era más rentable dejarla abandonada. Eso es solo un ejemplo que quiero colocar. De pronto en la ciudad la gente no ve la realidad del campesino pobre. En eso estamos trabajando. Trabajando para que el campesino tome conciencia y así poder transformar a este país y que haya justicia para todos y todas.

Gilberto Salinas Novoa: La situación actual del campesinado tolimense es supremamente precaria, porque el gobierno ha tenido excluido a todos los campesinos pobres y medianos productores agrícolas. Mediante el Tratado de Libre Comercio (TLC), nos están trayendo más de 700 mil toneladas de comida, la que podemos producir en Colombia como el plátano, yuca, fríjol, alverja, maíz, etc. Son productos que están trayendo de otros países, teniendo nosotros las mejores tierras para producir más de esas toneladas.

El gobierno no subsidia ni ayuda. Fuimos a conseguir un préstamo para un campesino que tiene cuatro hectáreas de tierra al banco Agrario, el gerente nos dijo que el campesino tenía que llevar títulos al día, pago de impuestos, etc. El campesino hizo todos esos trámites, pero el gerente finalmente dijo que no porque supuestamente no tenía capacidad de endeudamiento, que tenía que sembrar dos hectáreas de café mínimo y cuando estuviera en producción sí le podía prestar el crédito.

El gobierno está haciendo todo lo contrario de lo que se aprobó en la Habana. Eso demuestra que el gobierno no quiere dar solución al campesino, quiere es manipular y acabar con los acuerdos de la Habana. Nosotros tenemos que organizarnos como campesinos para defender los acuerdos de la Habana a como dé lugar.

Por eso estamos programando un paro nacional, agrario, étnico, campesino y popular para exigirle al gobierno, exigirle al Estado, al establecimiento, el cumplimiento de los acuerdos de la Habana, los cuales vamos a defender como sea. Desde el sector agrario estamos decididos en Cumbre Agraria, en Fensuagro, en todos los ámbitos estamos organizando el campesino colombiano para dar la pelea en defensa de estos acuerdos, especialmente el primero y los cultivos de uso ilícito, que también el gobierno está incumpliendo. Cómo es posible que le hagan acabar una o dos hectáreas de coca a un campesino, pero no le da un peso para que siembre plátano, cacao, ¿Cómo se va a sostener? Pues tiene que volver a sembrar coca. Esta le produce a los 45 días y tiene para comprarles ropa y alimentación a la mujer y sus hijos, mientras que el plátano, el cacao, el café, demora dos años y más para producir. El gobierno no ha querido subsidiar al campesino colombiano. Tampoco hay mercadeo, ni adecuación de vías terciarias. El gobierno solo viene apoyando a las multinacionales que vienen produciendo biocombustibles. Es decir, en vez de producir comida para los niños, los hombres y las mujeres, está produciendo comida para los vehículos y  las máquinas.

Invito por este medio de comunicación a todos los campesinos del Tolima y de Colombia a organizarnos, a defender nuestro territorio, el agro, la biodiversidad, apropiarnos de nuestras semillas nativas y no seguir sembrando semilla transgénica que es el acabose de nuestras familias y nuestras futuras generaciones.

 
Gráfica píe de foto.-Gilberto Salinas Novoa (Izq.) y Gilberto Sierra Machado (Derec.) Foto Nelosi.