Tolima
Tipografía

El corregimiento 8 de Villa Restrepo del municipio de Ibagué (Tolima), tiene un pequeño caserío de casas coloniales de singular valor, un sitio turístico bastante concurrido tanto de día como de noche, especialmente los sábados, los domingos y los días festivos. En cicla o trotando, cientos de personas transitan por este impresionante cañón constantemente.



Ante esta situación concreta, la administración municipal que preside el médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, se ha propuesto mantener abierta  la biblioteca para que esta sea punto de referencia y encuentro mágico con los libros y el conocimiento vasto que habita allí, tanto para  propios como para visitantes.

Este es un paraje ambiental, tranquilo y sosegado. Gente buena y emprendedora como la define Arrepugencio Guapacha Ochimi, indígena de Riosucio (Caldas) quien hace cuatro años  se encuentra por estos lares practicando la agricultura orgánica.

Realmente no está en la zona por voluntad propia, está por su pobreza. Señala: “Lo que lo hace a uno emigrar es la pobreza”. Sin embargo, se encuentra conforme y optimista, por cuanto considera que la región resulta acogedora con amplias posibilidades.

Considera que el futuro del turismo sobre todo en el centro del país se encuentra por estos lares. “El futuro del turismo en el centro del país está por estos lares”.

Critica la postura de algunos de sus habitantes señalando que en ellos no hay sentido de pertenencia, “la gente no sabe lo que tiene”, indica.

No duda en descalificar la economía neoliberal extractivista, por cuanto considera que constituye un atentado al medio ambiente. “Es la extinción ancestral, étnica y cultural de los colombianos”, subraya y agrega: “Todo lo que sea economía de extracción es devastador para el futuro del planeta. Oro no se come, amigo”.

Esta entrevista fue posible la semana pasada después de un recorrido por el caserío que hicimos para conocer más de cerca el entorno. Encontramos a Arrepugencio con parte de su núcleo familiar preparando los pollos y las gallinas para la venta. Nos habló mientras laboraba.

Ofrecemos a nuestros gentiles lectores imágenes de esta hermosa región que se encuentra amenazada por el neoliberalismo con su política extractivista, expresada en las multinacionales y transnacionales, tal el caso de la Anglo Gold Ashanti. También ofrecemos la conversación completa con Arrepugencio Guapacha Ochimi, gracias a la labor periodística de la página web: www.pacocol.org

 

-          ¿A qué comunidad indígena pertenece usted?

Nosotros pertenecemos a la comunidad indígena de Riosucio (Caldas), pero hace cuatros años que estamos ubicados en el corregimiento 8 correspondiente a Villa Restrepo.

-          ¿Qué lo animó llegar a esta región de Villa Restrepo?

La pobreza, esa es la que lo hace emigrar a uno. Esa es.

-          ¿Cómo le ha parecido esta región?

Esto es una fortaleza, hombre; esto es una reserva muy importante y es el futuro del turismo de la zona centro del país. Lo que pasa es que aquí no hay sentido de pertenencia, la gente no sabe lo que tiene.


Han venido más bien como destruyendo el ecosistema. Hay una ausencia total de la administración. La secretaría de agricultura es inoperante, CORTOLIMA mucho más. Son simplemente entes burocráticos, que no cumplen sus funciones que no son más que la conservación del ecosistema y el manejo de la agricultura limpia.

-          Vive usted a escasos metros de una hermosa e imponente cascada, ¿Qué sabe de ella?

Esto era zona de asentamiento indígena. Habitó Ibanasca, una persona que pertenecía a la etnia Pijao, era una lideresa y en esta cascada hacía rituales a sus dioses.

En el mundo moderno hoy, lo llamamos rituales, pero en realidad son las costumbres ancestrales y religiosas indígenas.

-          ¿Qué actividades desarrolla en Villa Restrepo para sobrevivir?

Soy simplemente un campesino, un campesino que llegué a esta zona buscando vida, sé que esto es un nicho ecoturístico en la medida en que la gente lo sepa conservar. Yo simplemente soy un jornalero.

-          ¿Cómo lo ha recibido la comunidad de Villa Restrepo?

Bien tanto a mí como a mí familia. Nosotros tratamos de hacer todos los cultivos limpios, lo que nosotros manejamos es orgánico, incluyendo marihuana, no tenemos coca porque no da, desde el punto de vista médico, desde el punto de vista medicinal y alternativo.

-          ¿Qué otras actividades desarrolla usted en su huerto?

Lo que es seguridad alimentaria, una economía que la estamos fundamentando en la venta de excedentes de cosecha; tenemos más o menos 65 especies diferentes entre legumbres, hortalizas, leguminosas, proteínas, en un espacio reducido sin afectar el ecosistema.

-          Es usted un enamorado del medio ambiente, un defensor permanente, ¿Qué lo anima?

Originalmente nosotros los indígenas siempre lo hemos hecho, siempre, siempre, eso lo sabemos. Como decía mi abuelito: “La pachamama”. Esta es la que nos da la vida.

-          ¿Sabe usted del proyecto de Anglo Gold Ashanti de unos títulos mineros para esta amplia y verde zona?

Soy consciente del tema. Ahora, que ¿qué opino? Es la extinción ancestral, étnica, cultural de los colombianos. No estoy de acuerdo con esa política, porque todo lo que sea economía de extracción es devastador para el futuro del planeta. Oro no se come, amigo. El oro es simple y llanamente una representación de riqueza del hombre, pero el oro no le permite al hombre sobrevivir, en cambio la comida es permanente, la comida desde que usted maneje los suelos racionalizadamente va a ser eterna. Le vamos a dejar a nuestros tataranientos, una tierra que va en su proceso evolutivo.

-          ¿Cómo son los habitantes de la región?

Son gentes sanas, gentes buenas. Creo que el único factor de desplazamiento es el Estado. No más. Pero la gente de acá es gente buena.