Tolima
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El burgomaestre del municipio de Anzoátegui (Tolima), Oscar Fernando Tovar Bernal, ha dado a conocer una noticia trascendental para las comunidades limítrofes de este municipio con su homólogo de Ibagué: Por fin se construirá el puente carreteable que unirá a estos municipios sobre el río San Roumaldo, una obra fundamental para desembotellar esta extensa región rica en agricultura y ganadería, principalmente.



La obra está tasada en $1.100 millones de pesos, la administración anzoateguiense aportará $300 millones y la de Ibagué cerca de $800, según indicó el mandatario. Dijo que durante este se adjudicaría la obra para ser ejecutada durante el primer semestre del año entrante.

El mandatario anzoateguiense destacó las buenas relaciones con el doctor Jaramillo, se declaró admirado por la forma como viene conduciendo los destinos de la ciudad musical de Colombia. Los cambios son evidentes, Ibagué hoy es otra, señaló Tovar Bernal.

Presentó un breve balance se gestión y su compromiso de seguir trabajando en los meses que le queda de mandato. “La idea es dejarle grandes obras al municipio”, dijo.

Destacó el proceso de paz y su fase de implementación, teniendo en cuenta que su municipio fue escenario del conflicto social y armado que perduró en Colombia por algo más de 50 años.

Habló de la necesidad de cambiar la cultura del simple asistencialismo, de tal manera que la comunidad sea protagonista directamente de las obras. “Cambiar un poco la cultura del asistencialismo”, señaló.

La entrevista de la página web: www.pacocol.org con el mandatario de Anzoátegui, es la siguiente:  

-          Alcalde, ¿Al fin se construirá el puente que uniría a Anzoátegui con Ibagué?

Bueno sí, gracias a Dios ya casi que es un hecho la construcción del nuevo puente sobre el río San Roumaldo, es un puente que va a beneficiar a los municipios de Ibagué y Anzoátegui, zona bastante cafetera, cuya comunidad venía pidiendo a gritos este puente hace muchos años.

Este proyecto duró en UCAC departamental durante más de siete años, nunca pasó, nunca fue viable, hasta que nos sentamos con el alcalde de Ibagué, doctor Guillermo Alfonso Jaramillo determinando que con recursos propios de ambas alcaldías lo haríamos.

Nosotros estamos dispuestos a colocar $300 millones de pesos y la alcaldía de Ibagué $800 millones más o menos, porque el puente cuesta $1.100 millones de pesos. La idea es que este año quede contratada esta obra y a mitad del año entrante ya esté construida para el beneficio de estas comunidades.

-          Es una noticia extraordinaria para estas comunidades que hacía años venían solicitando esta obra…

Sí, es cierto. A principio de nuestro mandato fuimos con el alcalde de Ibagué a esta zona de la vereda China Alta, en la dinámica de hacer el plan de desarrollo, tanto él como yo. Una de las necesidades más sentidas, según la misma comunidad, era esta obra. Entonces, asumimos ese compromiso y hoy gracias a Dios podemos decir que le vamos a cumplir a estas comunidades.

-          A propósito, ¿Cómo son las relaciones entre estas dos administraciones municipales?

Tenemos muy buenas relaciones con el doctor Jaramillo, es un hombre que admiro bastante, un hombre que tiene claro las cosas, tiene la ciudad en la cabeza. Creo que a Ibagué le ha ido muy bien con este alcalde. Permanezco bastante en esta ciudad por razón de mis actividades y he visto el cambio de Ibagué, sobre todo en temas de vías, embellecimiento de los parques, la seguridad, una ciudad cada vez más bonita.

Hace poco llegaron unos amigos de otras ciudades y me decían que Ibagué hoy es una ciudad muy limpia. Realmente estamos muy agradecidos con este alcalde.

A parte de eso, hay que reconocer el liderazgo que ha asumido en la zona centro del departamento, tenemos el sistema asociativo que lo hicimos con él, porque fue su principal promotor y ya tenemos una zona centro donde Anzoátegui e Ibagué están incluidos más otros nueve municipios, somos once, lo cual seguramente esto ayudará a impulsar el desarrollo que tanto lo necesita esta región.

Estamos mirando la construcción de un contrato paz que permita jalonar más recursos para que traiga más inversión en esta zona tal olvidada.

-          ¿Cuál es su balance a estas alturas de su gestión?

Bueno, hemos trabajado fuertemente, hemos intentado hacer algunas obras, teniendo en cuenta que los presupuestos de estos municipios son muy limitados. El año entrante el recorte presupuestal aún será más fuerte en todos los municipios del país, y en el caso particular de Anzoátegui, las necesidades son muy fuertes. Con el gobierno nacional es muy difícil, es muy centralizado.

Del gobierno nacional solo hemos podido sacar la construcción de un polideportivo en el colegio de Betulia por $800 millones de pesos y 28 viviendas para víctimas del conflicto armado, un proyecto por $1263 millones, de resto ha sido muy complicado. Pudimos ahorrar $1971 millones de pesos, con esos recursos vamos a hacer otras obras en el municipio. No ha sido fácil, pero hemos hecho algo, también hemos construido unos acueductos, hemos pavimentado unas vías, estamos construyendo 86 mejoramientos de vivienda. Todo mundo llega a pedir materiales, tejas de cinc y cemento, pero nosotros desde la alcaldía hemos querido hacer son proyectos de vivienda, porque entregar material así no soluciona para nada la falta de vivienda que tienen los habitantes del municipio de Anzoátegui.

-          ¿Cómo son sus relaciones con el concejo municipal?

Hemos tenido buenas relaciones con el concejo municipal. Digamos que de los seis concejales de los once, me apoyaron. Pero, aparte de eso tengo muy buenas relaciones con los concejales que en su momento no me apoyaron y que son amigos.

Desde que llegamos a esta alcaldía nos impusimos como tarea hacer una alcaldía de puertas abiertas, sin odio y sin rencores, como siempre les dije a ellos. Nuestro eslogan es: “Unidos sí podemos”, pues la idea es unir el municipio para sacarlo adelante. No es fácil, hay muchos intereses de por medio, pero ese es el mensaje que estamos lanzando desde la alcaldía a todos los habitantes de Anzoátegui.

-          ¿Cuál ha sido el impacto del acuerdo de la Habana (Cuba) en este territorio anzoateguiense?

Este es un tema supremamente importante para el municipio. Usted sabe que Anzoátegui no fue ajeno a este conflicto armado, se vivió intensamente. Hoy gracias a Dios puedo decir que es el único alcalde del Tolima que no tiene escoltas desde que comenzó a gobernar.

Creí que no era necesario. Gracias a Dios puedo recorrer todas las veredas sin ningún problema, lo mismo en el caso urbano. No tengo problemas. Repito: No tengo escoltas. La seguridad está garantizada. Sube muchos turistas, el comercio es mucho más grande, las fincas se han valorizado aún más. Eso nos da mucha alegría, porque la gente quiso en su momento tirar la toalla, pero no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.

-          ¿Vale la pena entonces seguirle apostando a este proceso de paz y de reconciliación que está viviendo el país?

Sí, claro que sí. Nosotros desde la alcaldía municipal apoyamos este proceso de paz. Yo fui uno de los que apoyé el proceso de paz porque nosotros más que nadie podemos decir cómo se vivió este conflicto armado. Siempre se ha dicho: Nadie puede hablar de una experiencia que no haya vivido. Nosotros la vivimos en carne propia. Y es algo que queremos que nuestras futuras generaciones la vuelvan a repetir, porque sería un daño gravísimo para nuestra sociedad. Hoy estamos avanzando, no es fácil. Sé que hay muchas cosas por organizar, pero que con el transcurso del tiempo y el tiempo lo dirá, que fue una de las mejores decisiones que se pudo haber tomado en haber contribuido al proceso de paz.

-          Estamos en período pre electoral. ¿Cómo debería desarrollarse esta actividad en su comarca?

La gente está muy apática en lo que tiene que ver con senado y cámara. La gente le dice a uno que tiene mucha apatía. De todas maneras, hay que esperar que la gente tome la mejor decisión, que mire lo que está pasando en el país y lo que podría pasar pensando en el futuro. La idea es que la gente piense antes de votar y no se deje llevar por la simple efervescencia, sino que con los pies en la tierra, tomemos una buena decisión para elegir a nuestros próximos congresistas y a nuestro presidente, porque nos estamos jugando algo muy grande para este país.

-          ¿Qué debe esperar la comunidad anzoateguiense en el tiempo que aún le queda de gobernante?

Primero que todo el compromiso de seguir trabajando fuertemente por el municipio, porque es un municipio que quiero y amo profundamente, donde me crié, tengo toda mi familia, tengo todas mis raíces, hemos tratado de dar lo mejor de nosotros.

Seguir trabajando con honestidad, que me parece es lo más importante. Hoy en día no es tan fácil. Decirle a la gente que hay que tener mucha paciencia porque las alcaldías de hoy no se manejan como se manejaban antiguamente. Hoy hay más control, más vigilancia. No se pueden hacer las cosas a las carreras. La idea es seguir trabajando. La idea es dejarle grandes obras al municipio, un buen legado. Cambiar un poco la cultura del asistencialismo que estamos viviendo en el país, que entre todos vayamos trabajando, que no sea solo la alcaldía sino todos cogidos de la mano hagamos obras compartidas placa huella, obras compartidas. Eso es lo que queremos. Que la gente cambie su cultura y se comience una forma de pensar distinto en el municipio