Tolima
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Emocionado adiós le tributó el pueblo colombiano en Ibagué (Tolima) al maestro de maestros de la música colombiana, Rodrigo Silva Ramos, integrante por más de cincuenta años del famosísimo dúo “Silva y Villalba”.



Con las palmas, ondeando pañuelos blancos y música por doquier, el pueblo manifestó su dolor por la partida de un verdadero ícono de la música colombiana, expresada fundamentalmente con el tiple, la guitarra y las maracas. Corrió la misma suerte del coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez: Murió esperando la pensión de jubilación. Sayco y las EPS quedaron en deuda con el eximio compositor y cantante orgullosamente colombiano.

Bajo una resolana el funeral se llevó a cabo en la catedral a partir de las once de la mañana. Múltiples homenajes se llevaron a cabo. La catedral no tuvo capacidad para albergar la nutrida concurrencia. Centenares de personas esperaron impacientes en la plaza Simón Bolívar, incluyendo la banda sinfónica del Tolima con la dirección del maestro Reinaldo Murillo Cruz.


La ceremonia exequial superó la hora. Al salir el catafalco rumbo al cementerio Los Olivos, la banda sinfónica interpretó tres páginas musicales en honor al maestro Silva Ramos: El Bunde Tolimense, himno del departamento; Viejo Tolima, letra y música del maestro fallecido y el Barcino, obra inmortal del compositor Jorge Villamil Cordobés.

El desfile fúnebre descendió por la emblemática carrera tercera hasta la calle 15. Allí, el coche fúnebre con placas BTM035 recogió y transportó el cuerpo del artista hasta su última morada. Un sonoro aplauso le dijo adiós.

Algunas reacciones de los asistentes

Jairo Rivera Morales, ex senador de la república, historiador y miembro del Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), dijo: “La muerte de Rodrigo Silva, desafortunada y tristemente significa el fin de una época; la época en que floreció la música colombiana, la música autóctona, la música vernácula. Empezó ese florecimiento con un maestro que se llamaba Pedro Morales Pino, que murió en el hospital San Juan de Dios, en la mayor miseria, autor de canciones extraordinarias como Reflejos, después vino una profusión de cantantes, de duetos, de tríos, que sería interminable enumerar y sobre todo de compositores que enaltecieron a nuestra música, sobretodo aquí en el Tolima”.

Rafael Godoy, militante del Partido Comunista (Calarcá)

Agregó: “Uno de los más grandes fue Rafael Godoy, militante del Partido Comunista, quien tuvo que irse de la patria por persecución durante la dictadura de Laureano Gómez, y falleció en Venezuela también en condiciones de extrema pobreza. Es el autor prácticamente de nuestro himno vernáculo: Soy colombiano, una canción cuyos mejores intérpretes, indudablemente, fueron Silva y Villalba”.

 


“Se va esa época. Se va toda una historia. Y se va la leyenda de un hombre. En esa urna funeraria que contiene los despojos mortales de Rodrigo Silva, hay cosas demasiado entrañables de la tierra tolimense, de la tierra huilense, del alto Magdalena, del Tolima Grande como lo llamaba Tomás Cipriano de Mosquera, por él, un hombre de inteligencia superior, un talento descomunal, un compositor de más de 150 canciones, que todas ellas son emblemáticas, como Viejo Tolima, Manila, Ya se murió mi viejo, me haría interminable. Todas las canciones de Rodrigo Silva son descomunales, fue un genio de la composición a la altura de Jorge Villamil Cordobés y de Pedro A. Morales. Lo que se nos va es un pedazo demasiado grande y valioso de la tierra tolimense. En esa urna se va una parte del alma del Tolima”.

Eduardo Collazos, hijo del eximio dúo Garzón y Collazos, también expresó su sentimiento acerca del deceso de Rodrigo Silva Ramos: “Es una pérdida inmensa para el departamento del Tolima y para Colombia en general, porque es un baluarte de la música colombiana que se pierde, defensor completamente de nuestra música que está hoy tan atacada por diferentes medios musicales. Un sinnúmero de canciones que constituyen un tesoro musical de Colombia nos dejó como herencia. Ese es el legado de Rodrigo Silva”.

Subrayó: “El dúo Garzón y Collazos le cedió la bandera de la música de Garzón y Collazos a Silva y Villalba. Ellos se la cedieron a los Inolvidables. Lo que tenemos que defender todos los colombianos, es nuestra música nacional”.

Olga Beatriz González, candidata al senado de la república por el Partido Liberal, al deplorar la muerte del maestro Silva, dijo que el país necesita a gritos una ley que favorezca al artista colombiano en cualquier área del conocimiento, garantizándole como mínimo la pensión, la vivienda y la salud oportuna. 


“El maestro de maestros, el hombre que le aportó a la música colombiana con sus interpretaciones, con su humor característico, con su vitalidad, su energía, un hombre que nos deja un profundo legado, el legado de la música colombiana, pero también de la tolimencidad, porque es un hombre que nos deja, no solamente en sus bellas letras, el recorrido de la historia de Colombia y de la historia de la violencia, en sus letras está la tristeza, la alegría, pero también la esperanza, sus letras reflejan lo que somos los colombianos, ese país diverso, ese país distinto, pero ese país olvidado y triste, ese país que no ha tenido la oportunidad de construirse como una sociedad mucho más democrática”.

Destacó: “Vea el caso de él: Nunca fue por el estado colombiano reconocido en una pensión siquiera para morir dignamente. Eso es lamentable. Yo creo que esta sociedad va a tener que lamentar y los tolimenses tendremos que lamentar, que el maestro se nos haya ido con tanta tristeza y con tanto abandono por parte del estado y de la sociedad en su conjunto”.

“El mejor homenaje que le podemos hacer al maestro es trabajar una ley en Colombia de obligatoriedad y es que todos los artistas, los poetas, los declamadores, los que están en el arte, en la cultura y en la ciencia, generando conocimiento deben ser pensionados obligatoriamente sin pensarlo, con todos los derechos no solamente en una pensión, sino en vivienda, en salud, en todas las condiciones que necesita para vivir dignamente y para morir dignamente”. 

 

Rafael Godoy, militante del Partido Comunista, Soy colombiano