Tolima
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Personalidades y comunidad en general, se reunieron en la catedral de la ciudad de Ibagué, alrededor de una visita oficiada por el arzobispo Calle, con el fin de rendirle homenaje póstumo al papá del alcalde de esta ciudad. La catedral se llenó al tope para brindarle solidaridad a la familia Jaramillo Salazar, especialmente al alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez.



Alfonso Jaramillo Salazar, natural del municipio de Líbano (Tolima), había nacido en 1922 y falleció el 10 de abril de 2018, a la edad de 96 años, en la capital de la república, Bogotá.

Ocupó todos los cargos públicos habidos y por haber durante su larga y dilatada vida pública: Concejal de su pueblo natal en varios períodos, alcalde  por elección popular, Representante a la Cámara, Senador de la República, ministro de salud, embajador de Colombia ante el reino unido de Noruega, etc.

Según el doctor Luis Carlos Delgado Peñón, ex gobernador del Tolima, el médico Jaramillo Salazar fue el creador de la iniciativa de los puestos de salud en todo el país con la esperanza de que la salud llegara directamente al pueblo humilde y desamparado.

Expresiones de solidaridad

Los diversos estamentos del departamento asistieron a la catedral este sábado 14 de abril, a expresar públicamente la solidaridad con la familia Jaramillo Salazar. Sendos comunicados se dieron a conocer durante la ceremonia religiosa.

La corporación autónoma regional del Tolima (Cortolima), destacó la vida y obra del médico Alfonso Jaramillo Salazar, lo mismo la Asamblea del Tolima y el gobernador Oscar Barreto Quiroga, mediante decreto.

La orquesta sinfónica del Tolima “Amina Melendro”, ofreció un concierto en honor al desaparecido ex ministro de salud.

Al homenaje asistió su esposa, Hilda Beatriz Martínez de Jaramillo, quien se mueve en silla de ruedas, siendo conducida por su hijo, el también médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez.

Palabras del alcalde

Al término de la ceremonia intervino el alcalde de Ibagué, Jaramillo Martínez, quien destacó brevemente la personalidad de su padre, el ejemplo y el compromiso de cumplir su voluntad de servicio a la comunidad con honradez y transparencia.

Con la voz entrecortada por la emoción, el doctor Guillermo Alfonso, aprovechó para ratificar su compromiso con la transparencia y la defensa del medio ambiente, tal como había sido la práctica de su padre durante su vida pública.

Apartes de la intervención en la catedral de Ibagué (Tolima) las captó la página web: www.pacocol.org:

“Hoy despedimos a mi señor padre, que siempre nos inculcó las obras. Le dio de comer al hambriento, le dio de beber al sediento, a miles de personas sin fijarse si tenían uno dos centavos”.

“Fue un buen cristiano. En los últimos años con mi señora madre, fueron fervorosos practicantes católicos, a pesar de que un liberal libre pensante, un liberal radical, un hombre progresista”.

“¿Qué nos inculcó él? La educación y especialmente el trabajo. Desde los seis años cobraba las matrículas del colegio Isidro Parra (Líbano), para que fuera eximido, porque era hijo de una madre cabeza de familia en esas épocas difíciles”.

“El trabajo desde la mañana, muy temprano, trabajo con el único interés de ser hombre o mujer responsable, son las enseñanzas de Alfonso Jaramillo Salazar”.

“Nos inculcó el servicio. Como cirujano, no un negocio como tenemos la salud hoy, sino como un servicio a las gentes, especialmente a los más humildes y necesitados. En su consultorio, a cualquier hora de la noche, a cualquier hora del día, siempre estaba presto para atender las emergencias de las gentes”.

“Como concejal, representante a la cámara, gobernador, embajador, ministro de salud… Llegó a esos cargos, no porque lo quisiera, sino porque el pueblo del Líbano y del norte del Tolima, se lo exigió”.

“Nunca tuvo necesidad de comprar la conciencia de nadie, a diferencia de lo que tenemos, a diferencia de la salud que hoy tenemos que no hay para prestar un servicio”.

“Eso es lo que hemos aprendido del señor padre: Las buenas obras. Nunca una tacha. Siempre nos solía decir: Los dineros del Estado son sagrados. Uno podrá meter la pata, pero no las manos, como decía Darío Echandía”.

“Infinito amor por la naturaleza, por los campesinos, que lo querían entrañablemente y lo quieren. Por eso, han pedido que en el corregimiento del Convenio (Líbano), más querido y donde quiso pasar sus últimos años, donde mi hermano Mauricio le construyó una casa, para que pudiera contemplar esa tierra que tanto quiso”.

“El medio ambiente como una posibilidad de no dejar que este mundo desaparezca”.

“Las interminables enseñanzas de nuestro querido papa Francisco consignadas en su encíclica, en donde la protección del medio ambiente, el favorecimiento porque en este cambio climático, los más golpeados, más lesionados y más desprotegidos son, los seres humanos y el medio ambiente”.

“Por eso, monseñor cuando usted decía: Apoyar a los humildes. Esa es la enseñanza de Cristo, que a veces se confunde con Comunismo o Socialismo, Cristo lo único que pedía era que compartiéramos los panes”.

“Y eso fue lo que mi señor padre siempre nos transmitió. En nuestra casa nunca hubo, un desprecio para el indiferente, ni en la política, ni en la religión, ni en la raza, ni en la situación económica o en la diversidad de género”.

“Fuiste por eso un liberal libre pensante, un verdadero progresista. Gracias padre por haber escogido como esposa a Hilda Beatriz Martínez de Jaramillo, una maravillosa mujer, madre, abuela y bisabuela”. (Sonoros aplausos)

“Gracias padre por haber sido nuestro camino y seguirá siendo nuestra luz, gracias padre por el infinito amor que nos diste a tus hijos, a tus nietos y a tus bisnietos, como también a tu querida y siempre amada Colombia y a sus queridas gentes. Muchas gracias”. (Sonoros aplausos)

Gráficas.- Alcalde de Ibagué al ingresar a la catedral con su señora madre y la sinfónica del Tolima. Fotos Nelosi.