Tolima
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Las últimas horas en Colombia han estado pintadas de luto por los crímenes atroces e inhumanos que están cometiendo las bandas criminales contra los líderes sociales del país.



Hace poco en Voces registrábamos el hecho contra la vida de varios líderes en diferentes zonas del territorio, como el ocurrido en un municipio de Antioquia contra de una coordinadora de la campaña de Gustavo Petro en las pasadas elecciones.

Ahora, en un caso que ocurrió el pasado miércoles 4 de julio (pero la información se dio a conocer fue el 5 de julio), fue ultimado el líder comunitario Ancizar Cifuentes Vargas cuando transitaba por la vereda Calarcá, del municipio de Chaparral, en Tolima.

Cifuentes era una víctima del conflicto armado y ostentaba 44 años de edad, por lo que su crimen ha despertado la indignación de la población, toda vez que estaba ayudando dentro de varios procesos de restitución de tierras para los afectados por el conflicto armado interno.

Por su parte, la Policía Nacional aseguró que el occiso se transportaba en una motocicleta cuando ocurrieron los hechos y recibió dos impactos de bala. El vehículo hasta el momento no ha sido encontrado.

Ancizar había logrado que la Unidad de Tierras devolviera la finca Gualara en este municipio, en donde junto a 22 familias, estaban adelantado proyectos productivos como parte de las políticas del Gobierno para las víctimas.

Varios allegados aseguraron que este líder no había recibido amenazas que se supieran públicamente, volviéndose extraño su asesinato. La hermana manifestó que Vargas dejó a una niña de 7 años y su hija mayor de 21.

La cantidad de líderes sociales asesinados en Colombia es alarmante, por lo que ya están haciendo el llamado a la comunidad internacional y la Corte Penal Internacional para que intervenga en estos hechos.

Voces