Tolima
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Durante los días 14 y 15 de septiembre, se realizó en el Cañón del Combeima, exactamente en el corregimiento de Villa Restrepo el Festival Pura raíces, a iniciativa de líderes cultores propios de la región, entre ellos, Fernando Gutiérrez y su esposa.

Organizaciones como Gamba, el corregidor  y la misma biblioteca El Cañón del Combeima, se sumaron a esta actividad que buscaba llevar al escenario público los valores culturales propios de la región en diversas áreas del conocimiento. Cantantes, cuentistas, historiadores, cine, baile, etc se vivió durante estos dos días en este corregimiento. En realidad un esfuerzo por rescatar nuestra identidad, tan amenazada en el neoliberalismo.

Entre las personas participantes, estuvo la doctora Annie Jiménez, bióloga e investigadora sobre la fauna; cuenta con el sitio llamado: Ukuku, donde se puede observar la diversidad de aves que hay en este Cañón, puerta de entrada por el sur al parque nacional natural Los Nevados.

En su corta y brillante intervención en el parque principal de esta población, dijo que en Colombia hay 1935 especies de aves, ningún país del mundo la supera y solo se le aproxima Perú. De esa cantidad, se calcula que en el Cañón del Combeima hay 550 y se destaca como ave no solamente emblemática de Ibagué sino del Cañón el Colibrí Cabeci Castaño, se destaca por ser endémico, tiene la cabeza color naranja y la cola blanca. También están la Caminadora Tolimense y los Cóndores, entre otros.

A una pregunta del público sobre el gallinazo, la doctora Annie Jiménez no dudó en hacer una vehemente defensa del ave carroñera, exponiendo el papel descollante de ésta en la conservación del equilibrio ecológico. “Qué sería de nosotros sin estas aves”, dijo. Incluso, propuso ser considerado “El príncipe”, así como se le denomina al Cóndor “El rey”.  

La página web: www.pacocol.org registró su breve intervención durante el primer día de festival, la cual ofrecemos a nuestros gentiles lectores. Los subtítulos son de la página:  

El Cañón Combeima es mágico  

Soy una persona que simplemente vive enamorada del Cañón del Combeima, lo conocí hace 35 años gracias a que mis padres me llevaban de paseo. A uno de niña le parecía que venir de Ibagué hasta la vereda El Silencio, era el recorrido de la vida. Eran tres horas, pero a mí parecían ocho y más. No había casas. La carretera no era muy buena. No había alumbrado público.

Pero al llegar al termal de El Rancho, que la mayoría de los presentes lo conocemos, era un escenario muy bonito y me sigue pareciendo uno de los termales más bonitos de los que he conocido; tal vez por su entorno mágico.

Sin embargo, el motivo de mí presencia aquí es para hablarles de las aves que hay en el Cañón del Combeima. ¿Sabían que Colombia es el país número uno de aves en el mundo? Nosotros no tenemos competidores. El más cercano por así decirlo es Perú. Tenemos registrados en Colombia aproximadamente 1.935 especies, de ellas, más o menos en el Cañón del Combeima podemos ver más de 550 especies; quiere decir que un 35 – 40  por ciento (28.42%) de las aves totales que hay en el país, las tenemos nosotros en el patio de la casa.

El Cañón del Combeima es la entrada sur al parque nacional natural Los Nevados. Colombia tiene muchas áreas de protección y el parque nacional Los Nevados es uno de ellos.

Allí en el parque o aquí en el Cañón del Combeima vamos a encontrar muchas especies de aves, pero hay una muy particular que a todos nos debe sentir, todos debemos cuidar que es el Colibrí Cabeci Castaño. Hace dos años, gracias al Concejo Municipal y al trabajo de muchas personas, logramos que Ibagué consolidara el Colibrí Cabeci Castaño como el ave insignia o ave emblemática del municipio de Ibagué. Quiere decir que en octubre, para todos los ibaguereños, nosotros vamos a celebrar la semana del Colibrí Cabeci Castaño.

El Colibrí Cabeci Castaño es como cualquier otro Colibrí, pero tiene una característica muy particular: Uno, es endémico, quiere decir que solo se encuentra en Colombia y en Colombia solamente en dos departamentos: Tolima en el Cañón del Combeima, es una de las poblaciones más registradas y en el departamento de Huila.

Quiere decir que viene gente de muchas partes del mundo solo a ver este Colibrí. Entonces, nosotros tenemos que cuidarlo. ¿Cómo se reconoce? Es un Colibrí que tiene la cabeza color naranja y la punta de la colita blanca. Creo que muchos lo hemos visto libando en algunas flores que se llaman Mermeladas, que son naranjas, lo vemos en el Tropa pollo que es otro arbustico silvestre.

Tenemos también otras aves emblemáticas o más bien endémicas que es la Caminadora Tolimense; creo que muchos sabemos de la Caminadora Tolimense o tortolita, muy parecida a la que vemos en Ibagué, en zonas calientes, pero ésta es mucho más grande y es esquiva.

Es muy especial para la gente que gusta de aves, porque es difícil de ver. Es muy esquiva, pero es muy especial, aunque no sea muy agraciada.

En la parte alta del Cañón del Combeima tenemos poblaciones de Cóndores; los Cóndores como todos sabemos son poblaciones rey gallinazo, por decirlo así. Es el primo hermano del Chulo, que todos conocemos de una envergadura más grande, más o menos un metro de altura con tres metros de envergadura de ala a ala; es un ave carroñera. Es el que surca los Andes Colombianos, es un ave que estuvo en peligro crítico de extinción, ahorita por procesos de conservación y por la concientización de las personas, hemos logrado que la población haya menguado su proceso de desaparición.

Crisis climática

Creo que en Ibagué, pero muy especialmente en el Cañón del Combeima, hemos sentido el cambio de temperatura (Crisis climática); en Ibagué hemos tenido temperaturas 33 – 34 grados centígrados y no crean, en el Cañón del Combeima, siento que también el calor ha aumentado, lo he sentido porque vivo aquí. El aumento de temperatura está haciendo que muchos de los árboles que consumen las aves que están en el Cañón, ya no estén “pepiando”, eso quiere decir que si no hay buena disponibilidad de alimento, las aves van a menguar en su reproducción y van a ver menos.

Por eso, invitamos a toda la gente, tanto los vivientes en el Cañón, como las personas que son visitantes (Turistas), que por favor: Nos ayuden a cuidar los bosques, no nos dejen basura. Nosotros como habitantes del Cañón, lo que hacemos es abrir las puertas de la casa a los visitantes. Uno cuando invita a un visitante a la casa, uno la pone linda: Lava el baño, limpia la cocina, recoge la basura. Así tenemos que hacer en el Cañón: Limpiemos la basura, no botemos desechos a campo abierto, recojamos la basura. Entendamos que el desaseo nos está haciendo más propenso a los incendios forestales, a que la Defensa Civil tenga que salir corriendo cada rato a apagar incendios.

Hace poco nos enteramos que otro Cañón, que no es del Tolima, pero es otro Cañón con otro apellido, se perdió un bosque muy importante donde había unas especies, allí se quemaron más o menos 18 mil hectáreas de bosque. Eso significa que hay menos aves en este momento y que van a tener que volver a reproducirse si es que no van a acabar en esa zona y tal vez vaya a tardarse muchísimo en una segunda oportunidad.

El Cañón del Combeima es la casa de muchas aves, aproximadamente, 550 especies. Cuidémoslas. Es rica en biodiversidad de aves por sus características ecosistémicas, tiene una temperatura promedio de 20 grados centígrados, es un Cañón donde alguien alguna vez me dijo: “Es el Cañón donde las montañas lloran”. Cuando estamos en época de invierno es muy bonito caminarlo y ver que desde las partes altas hay hilitos de agua que bajan. Por eso, lo dicho que es el Cañón donde las montañas lloran. Eso es bonito. No solo tenemos el río Combeima, sino que las montañas no deben llorar por dolor, sino por alegría que significa el agua.

Debemos apreciar al Chulo

Se dice que el Chulo es feo. Pero eso no le pasa solamente al Chulo. Miremos otros animales: Las Moscas, las Cucarachas, el Chulo, la Chucha. Son animales que físicamente no son tan bonitos, tan llamativos, pero que en realidad juegan un papel muy importante en la cadena ecosistémica, porque son los que se encargan de controlar patógenos.

Si no hubiese Chulos para que se coman la carroña, quién se aguantaría el olor, la descomposición y la cantidad de gusanos que se generarían y seguramente más enfermedades en el ser humano.

El Chulo en realidad si uno empieza a revisarlo o a mirarlo con otros ojos, se da cuenta que es un animal muy bonito. Hay bellezas extrañas (exóticas), el Chulo es uno de esos animales de las aves que tiene una belleza “extraña”. Tiene una cabeza que no está cubierta de plumas, sino más bien de una piel gruesa, precisamente, porque come carroña, tiene que protegerse. Su forma del pico está diseñado perfectamente para poder rasgar los tejidos de lo que está comiendo de carroña y, precisamente, evita que patógenos o daños lo afecten.

Creería que deberíamos cambiarle el nombre de Chulo para llamarlo, así como tenemos el rey gallinazo, por qué no llamarle a él, “el príncipe gallinazo”. Él también es un príncipe. Debemos apreciarlo porque su papel es muy importante que es equilibrar para que no hayan patógenos dañinos en el medio ambiente.

Así como nos gustan los perros que tienen caras muy raras (feas), y pagamos un jurgo de plata por tener estos perros, miremos que el Chulo es bonito y no tiene los ojos desorbitados, cumple una función y no deja popo (excrementos).