Conflicto armado
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El senador colombiano Iván Cepeda adelantó hoy que el próximo Congreso Nacional de Paz coordinará esfuerzos y diseñará estrategias para respaldar la aplicación de los acuerdos entre el Ejecutivo y las FARC-EP, así como los diálogos con el ELN.



Previsto para finales de abril, transcurrirá a nivel regional en muchos territorios del país y en esta capital con la participación de organizaciones y sectores defensores de la salida política a la guerra interna, académicos, partidos y candidatos presidenciales, explicó el legislador en declaraciones a Prensa Latina.

La idea -añadió- es debatir en torno a asuntos esenciales como el necesario apoyo a la implementación de todo lo consensuado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y las acciones dirigidas a impulsar las nacientes pláticas con el igualmente insurgente Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Según Cepeda los asistentes a la cita exigirán también garantías para la actividad y la vida de los líderes sociales y examinarán el contexto político vislumbrado para 2018 cuando asumirá un nuevo gobierno y será imprescindible la continuidad del proceso de paz.

Por eso -manifestó- hemos invitado a los aspirantes a la Presidencia de la República pues la intención es que se comprometan a preservar tanto el proceso pacificador con las FARC-EP como el iniciado en febrero con el ELN, cuyas pláticas tienen como sede a Quito, Ecuador. En esencia el Congreso fue concebido como una iniciativa que persigue coordinar esfuerzos y diseñar estrategias en todos esos campos, insistió.

El pasado 24 de noviembre el presidente Juan Manuel Santos y el máximo jefe de las FARC-EP, Timoleón Jiménez, suscribieron el acuerdo definitivo con el que se comprometieron a terminar los enfrentamientos y hostilidades.

Dicho documento contempla entre sus medidas la instauración del cese el fuego bilateral, así como el desarme de esa guerrilla en 26 sitios de esta nación andina, asimismo prevé mecanismos para sustituir progresivamente los cultivos cocaleros por otros plantíos de conjunto con las comunidades y disposiciones encaminadas a transformar el campo mediante una reforma rural integral.

El tratado conclusivo de cuatro años de conversaciones incluye un sistema integral para el esclarecimiento de la verdad sobre la larga contienda, someter a la justicia a sus responsables, reparar los daños ocasionados a las víctimas y velar por la no repetición.

La Paz es mucho más que un pacto, su implementación resulta decisiva, enfatizó Cepeda quien alertó nuevamente sobre las maniobras orquestadas por grupos de derecha para poner un freno o sabotear la actual fase llamada de postconflicto.

Debemos apelar a la movilización social con el objetivo de conservar lo logrado a favor de la distensión, consideró el parlamentario y destacado defensor de derechos humanos.

En busca de lo que políticos y analistas han llamado una paz completa, resta un acuerdo similar con el ELN, menos numeroso que las FARC-EP pero activo hace medio siglo.

Única en el continente, la guerra interna ha dejado alrededor de 300 mil muertos, casi siete millones de desplazados de sus lugares de origen y al menos 60 mil desaparecidos.

Gráfica. Reuters- Felipe Caicedo
 
Prensa Latina