Conflicto armado
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El candidato presidencial de la Alianza Democrática M-19 fue asesinado en pleno vuelo el 26 de abril de 1990, como parte de una serie de atentados contra los militantes del M19, luego de reincorporarse a la vida civil. El crimen fue declarado por la Fiscalía “delito de lesa humanidad”.



Son delitos de lesa humanidad los exterminios de comunidades enteras, desaparición, esclavitud, privación ilegal de la libertad, tortura, delitos sexuales, persecución discriminatoria de grupos raciales, religiosos, políticos, entre otros, y deben ser investigados hasta encontrar la verdad.

Carlos Pizarro nació en Cartagena el 6 de junio de 1951, casi adolescente abrazó los ideales de justicia y fraternidad, vinculándose a las filas de la Juventud Comunista. Se declaraba discípulo de Simón Bolívar, el gran líder "unificador y latinoamericanista".

A finales de 1973 junto a Jaime Bateman, Álvaro Fayad, Luis Otero, Vera Grabe y otros creó el Movimiento 19 de abril conocido como M-19.  Capturado el 14 de septiembre de 1979, en Alto de Nogales, Santander fue sometido a torturas, y trasladado a la Cárcel de La Picota en Bogotá, donde permaneció detenido tres años.

Fue juzgado por un Consejo Verbal de guerra, junto con más de 150 compañeros que salen libres en 1982, tras aprobarse por mayoría absoluta en el Congreso, la ley de amnistía.

Después de la muerte de su amigo y compañero Jaime Bateman en un accidente de aviación, asume el mando del M19. Tras varios meses de negociación, suscribió el acuerdo de paz y dejación de armas el 9 de marzo de 1990 en la vereda Santo Domingo, corregimiento de Tacueyó, municipio de Toribio, Cauca.

De regreso a la vida civil, aspiró a la presidencia de Colombia, por la Alianza democrática M-19. Convocó al pueblo bajo el lema "Entre todos cambiaremos la historia de Colombia, palabra que sí".

Al lado de Pizarro, varios integrantes del M-19 fueron asesinados, luego del proceso de paz, y sus crímenes han quedado en la absoluta impunidad.

El único condenado por el magnicidio de Pizarro es el desaparecido Carlos Castaño, jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), acusado de ser “uno de los autores intelectuales”.

El procurador delegado de asuntos penales afirmó que el ex director de inteligencia del (DAS), Alberto Romero Otero, el detective Jaime Ernesto Gómez, y el cuerpo de seguridad de Pizarro tenían responsabilidad con el asesinato.

Gómez luego de que los demás escoltas habían logrado desarmar al sicario y reducirlo a la fuerza, según narraron los testigos, asesinó a mansalva al sicario para que no pudiera confesar.

Romero aceptó haber sido contactado por el ex jefe paramilitar varias veces y el Ministerio Público documentó varios de sus encuentros con Castaño. Los testigos afirmaron que esa relación incluyó “compromisos específicos y una mutua colaboración”. El propio Castaño habló de esa relación con la cúpula del DAS en su libro, “Mi confesión” dedicando un capítulo a esos “vínculos secretos”.

Las AUC fueron integradas por “campesinos, líderes gremiales y miembros de la fuerza civil, que luego recibieron el apoyo de altos mandos militares, grupos al margen de la ley y políticos, y se convirtieron en grupos paramilitares que han bañado de sangre al país hasta el día de hoy”.

Hay suficientes elementos para establecer la conexión en Antioquia entre el proyecto paramilitar de las AUC y las empresas de vigilancia y seguridad privada, conocidas como ‘Convivir’.

En una sentencia proferida por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, el 16 de diciembre del 2011, se conceptuó que las Cooperativas de vigilancia y seguridad privadas (Convivir) se convirtieron en “un elemento para el desarrollo y expansión de los grupos paramilitares. Fueron los espacios donde se concertaron las primeras alianzas entre estos ejércitos privados, la clase política local, miembros de la fuerza pública, y aportes de empresas multinacionales y nacionales”

Existió coincidencia entre el crecimiento de las “Convivir” en Antioquia y la reconfiguración del proyecto paramilitar en 1997, cuando se convirtieron en las AUC. Para esa época, según la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, “en Antioquia tenían reconocimiento 87 ‘Convivir’, compuestas por 6.248 integrantes, todas ellas constituidas durante el periodo de gobierno regional de Álvaro Uribe Vélez”. ¿Pura coincidencia?

Lo clave de este asunto es que, como agregan los magistrados del Tribunal Superior de Medellín, “el período de expansión del paramilitarismo, que se sucede a partir del año 1995, coincidió con el auge y proliferación de las Convivir. En Antioquia el aumento de estas coincidió con la gobernación de Álvaro Uribe Vélez, quien las promocionó e impulsó”.

Uno de los casos más importantes y que ilustran la estrecha relación de altos mandos militares con los paramilitares es el caso del general (r) Rito Alejo del Rio comandante de la Brigada XVII en la región de Urabá entre 1995 y 1997.

Durante ese período empezó la sangrienta arremetida de las Autodefensas de Carlos Castaño hacia el Urabá y Chocó, y hubo decenas de denuncias sobre la colaboración entre las tropas de Rito Alejo con los paramilitares, que según documentos oficiales dejaron cerca de 500 muertos, más de 5.000 desplazados y 21 comunidades desterradas.

En el 2012 la justicia condenó al ex general Rito Alejo del Río por sus nexos con el paramilitarismo. Mientras eso sucedía, el general logró que Álvaro Uribe lo declarara: “El pacificador de Urabá”. Recordando talvez al “pacificador Morillo”, quien mandó a fusilar entre otros a Francisco José de Caldas, Antonio Villavicencio, José María Carbonell, Jorge Tadeo Lozano y Camilo Torres Tenorio, próceres de nuestra primera independencia.

En agosto de 2012 Rito Alejo fue condenado a 25 años de cárcel por el homicidio de Marino López Mena cometido el 27 de febrero de 1997 en el poblado de Bijao, (Chocó), donde incursionaron miembros del grupo paramilitar del Bloque “Elmer Cárdenas” en la Operación Génesis, mientras el general era comandante de la XVII Brigada del Ejército con sede en Carepa (Urabá antioqueño).

“No obstante luego de esas gravísimas acusaciones de la relación de general Rito Alejo del Río con los paramilitares, algunos sectores de la sociedad le hicieron un homenaje de desagravio en el Hotel Tequendama de Bogotá, el cual ofreció como oferente y orador Álvaro Uribe Vélez, quien viajó desde el exterior para ese solo efecto”.

Pilar Lozano escribió “fue el tercer aspirante a la jefatura del Estado asesinado en ocho meses: Luis Carlos Galán, del Partido Liberal, el 18 de agosto, Bernardo Jaramillo, de la Unión Patriótica, el 22 de marzo y luego Pizarro”, y agregó “Son tres pruebas contundentes de que en Colombia la democracia es sólo una palabra”

Aún no se tiene certeza acerca de quién o quienes indujeron a Carlos Castaño para asesinar a Carlos Pizarro, pero lo cierto es que la oligarquía colombiana, una de las más criminales y reaccionarias del planeta, es acérrima enemiga de la Paz y el cambio social, porque pone en peligro sus actividades corruptas y sus privilegios de clase.

Gráfica pie de Foto.- Carlos Pizarro .- Foto El Espectador

Fuentes:
https://www.ecured.cu/Carlos_Pizarro
http://www.semana.com/nacion/articulo/asesinato-carlos-pizarro-declarado-delito-lesa-humanidad/115751-3
http://joanpa.com/news/2013/03/accu-auc
http://www.semana.com/opinion/articulo/alvaro-uribe-entre-convivir-las-auc-opinion-juan-diego-restrepo/358144-3
https://www.las2orillas.co/lo-revela-el-tribunal-superior-de-medellin-sobre-alvaro-uribe-velez/
http://www.semana.com/gente/articulo/pablo-morillo-el-espanol-que-fusilo--a-decenas-de-heroes-de-la-independencia/502520
http://elpais.com/diario/1990/04/27/internacional/641167201_850215.html
http://www.semana.com/nacion/articulo/yo-mate-carlos-pizarro-carlos-castano/48633-3