Cultura
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Los artistas que pertenecen al llamado show business solo defienden Derechos Humanos (DDHH) si se los ordena la industria cultural del capitalismo hegemónico global.



En el transcurso de unos pocos meses, eso ha quedado demostrado de un modo tan contundente que da pena ajena por esas figuras de la farándula y sobre todo por quienes siguen considerándolos activistas de las buenas causas.

También es bochornosa la actitud indiferente que muchos artistas de otras nacionalidades han tenido ante las olas represivas de Ecuador, Chile, Bolivia, Haití y Colombia, que contrasta con las vestiduras rasgadas en el caso de Venezuela.

Colombianos que callan y otorgan

El caso más ignominioso es el de los cantantes colombianos que han dado declaraciones sobre la situación de los DDHH en Venezuela, o que participaron en el concierto Venezuela Aid Live, realizado en Cúcuta en febrero, mientras han callado deshonrosamente con respecto a lo que está ocurriendo en su propio país.

Shakira bate la melena

Shakira no estuvo en el concierto de Cúcuta, pero, fuertemente presionada, se pronunció en febrero sobre lo que estaba pasando en Venezuela. En sus redes sociales dijo que el país está sufriendo una de las peores crisis de su historia y lamentó que “la lucha de los partidos políticos y los intereses individuales de unas cuantas personas pasen por delante de las necesidades del conjunto del pueblo venezolano”.

En las actuales circunstancias de su propia patria, Shakira es noticia en la prensa del corazón por su nueva apariencia, a la que las revistas del corazón llaman “de melena extralarga”. Mientras en las ciudades colombianas, el temible ESMAD mata y reprime a manifestantes, ella se deja ver en la final de la Copa Davis de tenis en Madrid, disfrutando de las genialidades del equipo español encabezado por Rafa Nadal.

J Balvin opina de política en Venezuela… allá no.

Entre las figuras faranduleras que sí participaron en el concierto cucuteño se cuenta J.Balvin, quien reiteradamente ha expuesto públicamente su antipatía por el presidente venezolano Nicolás Maduro. Incluso, en su tema Dime, lanzado en 2018, se sumó a las típicas campañas opositoras internas al llamarle “maburro”.

En enero pasado, antes del concierto, publicó en Instagram una foto de las protestas generadas por la oposición, con la frase: “Luz Venezuela!!!”.

Luego de la represión violenta de las protestas en Bogotá, Cali, Medellín y otras ciudades, los colombianos le han pedido a Balvin que tenga al menos la misma preocupación que mostraba por Venezuela. Pero él ha respondido con un mensaje descafeinado de paz y tolerancia bajo el alegato de que él no toma partido porque no es político.

Balvin había tratado de apaciguar a sus seguidores colombianos publicando la foto de una bandera. Le exigieron que fuera más claro. Entonces durante su concierto en México dijo que “Los amo, los quiero, que no soy ni me importa hablar ni de izquierda ni de derecha, lo importantes es uno ser derecho en la vida, siempre pa’ lante, siempre estar ahí y no pasar por encima de nadie”.

Luego se excusó diciendo que “Yo no soy el presidente de Colombia, pero si soy un colombiano orgulloso de llevar país, de llevar mi tierra a otras partes del mundo, ser orgulloso de ser latino (…) entiendan de una vez que yo no soy político, yo soy un hombre de bien, solamente con un mensaje de dignidad, de tolerancia, de amor y que siempre sigan sus sueños”.

Maluma, mala suya

Otro colombiano, Maluma, participó en el concierto Venezuela Aid Live en apoyo al ingreso de la “ayuda humanitaria” al país. Entonces dijo: “Quiero dedicar esta canción a personas que en Venezuela han perdido su familia o han tenido que emigrar. Les quiero cantar desde el fondo de mi corazón, Maluma está con ustedes, parceros”.

Respecto a la violencia en las calles de Colombia no había dicho nada. Tuvieron que apretarlo duro para que el cantante se dignara escribir algo. Igual que sus colegas, lo hizo con sumo cuidado de no afectar al gobierno de Iván Duque. Su mensaje, enviado desde Emiratos Árabes vía Instagram, parece más bien poner la responsabilidad en el lado de los manifestantes que, a su juicio, han tomado el camino de la violencia. Dijo que no es así como se debe pedir los derechos, por lo que les hizo un llamado a que sean pacíficos:

“No quiero que mi país llegue a un extremo donde no haya reversa. Este es un mensaje muy especial para todas las personas que han salido a la calle a marchar de la mejor manera, felicidades”.

En Twitter muchos deploraron tal postura y no faltó quien dijera que había sido “mala suya”, en referencia al hit de Maluma, Mala mía.

Dangond le habla a Maduro… no a Duque.

Otro de los conocidos artistas que han tenido una actitud beligerante sobre Venezuela y guardan un silencio extrañamente discreto sobre su propia nación es Silvestre Dangond.

El vallenatero colombo-estadounidense se ha mostrado siempre muy irreverente ante el presidente venezolano. A principios de año expresó: “Maduro, ya está bueno, anda recógete, evita una guerra, ya llévate ese poco de dólares que tienes ahorrado de todo este poco de años. Anda y vete a otro lado, no importa, se comienza de cero las veces que sean necesario”.

El desparpajo no se aplica a su país de origen. Si bien participó en una pieza musical sobre la importancia de la paz en Colombia, nada ha dicho sobre los desafueros de los cuerpos de seguridad contra manifestantes o los toques de queda en varias ciudades.

Dangond tampoco tiene palabras ácidas contra Sebastián Piñera. Por el contrario, siguen adelante los preparativos de su concierto en Santiago. En tono de “el show debe continuar” envió un mensaje de Twitter: “Vamos a llevarles alegría en medio del momento difícil que atraviesan, la música siempre será la mejor medicina!!! Aquí pueden comprar las entradas (y dejó la dirección electrónica correspondiente)”.

Carlos Vives: mensaje coherente.

Menos agresivo políticamente se mostró en febrero el cantante Carlos Vives, quien participó en el concierto de Cúcuta, pero acotó sus mensajes al plano de la necesaria unión colombo-venezolana. Dijo que su corazón latía por Venezuela e instó a colombianos y venezolanos a “darse besos”.

En la actuales circunstancias colombianas, Vives ha sido tal vez el más coherente. Emitió mensajes a favor de las marchas cuando estas comenzaron, siempre en la onda pacífica. A raíz de la muerte del joven Dilan Cruz, puso en Twitter el siguiente texto: “Pienso en Dilan, en los muertos y heridos del lado que sean, veo a mis hijos saliendo para el colegio y siento una profunda tristeza por mi país, nos seguimos matando por pensar diferente, y regresa el miedo que me acompaña desde niño y que cantar me curaba”.

Fonseca: guarde su entrada.

En el Venezuela Aid Live también estuvo presente el cantante Fonseca, quien entonces lanzó mensajes genéricos de solidaridad con el pueblo venezolano. Sobre lo que está pasando en su país, el vocalista y compositor no ha abierto la boca. Lo único que se ha dicho de él en estos días es que se reprogramó el concierto que debía brindar este miércoles 27, en el Coliseo Movistar de Bogotá.

En un comunicado que refleja muy bien el empeño de fingir cierta normalidad, los organizadores (la multinacional Telefónica) dicen que la suspensión se decidió porque “puede haber problemas de movilidad” en la capital colombiana. El evento se trasladó para el 14 de diciembre, por lo que la prensa de farándula instruye a los fans para que guarden bien sus entradas.

¿Y Miguel Bosé?

En el concierto de Cúcuta (y en muchas otras ocasiones), el gobierno venezolano ha sido atacado por artistas internacionales, destacando entre ellos el español Miguel Bosé, quien en la ciudad fronteriza arremetió especialmente contra la alta comisionada de los DDHH de la Organización de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, presionándola para que acudiera a Venezuela y verificará las “violaciones” a los DDHH. “Ven ahora ya, se te está haciendo tarde. Que venga ya de una puñetera vez, ven aquí, mueve tus nalgas”, dijo el español.

Frente a las acciones acometidas por los gobiernos de Haití, Ecuador, Chile y Colombia, y por el régimen de facto e Bolivia, Bosé no ha dicho nada ni ha instado a Bachelet a mover ninguna parte anatómica.

En Chile Bosé ha sido tendencia en Twitter por su silencio. “¿Y dónde está Miguel Bosé?”, “Bosé no aparece ni para defender a su amigo Piñera”, “Alguien sabe a qué hora llegan, Richard Branson, Miguel Bosé, Juanes, Carlos Vives, Maluma, Silvestre Dangond, Luis Fonsi, Fonseca, Alejandro Sanz, el autoproclamado Juan Guaidó a Chile para solidarizarse con las protestas y exigir el fin del estado de excepción?” son algunos de los mensajes publicados en las redes según el portal Digital Sevilla.

Fonsi y Sánz: siga la fiesta.

La discreción de las “superestrellas”, aparte de ser expresión del rol que cumple la industria del entretenimiento en la preservación del statu quo neoliberal, tiene buenas razones pecuniarias. Los conciertos previstos en los países considerados como “buenos mercados” no pueden cancelarse.

Por ejemplo, el puertorriqueño Luis Fonsi se presentó en el Movistar Arena, en el primero de sus shows en Santiago, que son parte de una gira por todo Chile. Lo hizo prácticamente en medio de la ola de disturbios. Parafraseando uno de sus hits, invitó a los fans a “no darse por vencidos”. Hasta allí llegó el compromiso de este personaje que también estuvo en el concierto de Cúcuta, activando contra el gobierno de Venezuela.

Mientras tanto, otro perenne crítico del chavismo, Alejandro Sanz, sigue en total mutis sobre el convulsionado panorama de las luchas sociales latinoamericanas. En relación a Chile, lo que sí hizo fue anunciar un concierto en Santiago, en febrero.

Sobre Colombia tampoco ha emitido comentarios, debe ser porque tiene previstos conciertos en Bogotá y Cali en marzo de 2020, luego de siete años sin presentarse en el país vecino.

Fuente:
https://www.laiguana.tv/articulos/611641-artistas-sos-venezuela-silencio-colombia-chile-bolivia/