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El 17 de abril de 2014 falleció el premio nobel de literatura, escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez en su casa en México DF. Aún quedan muchas cosas por descubrir sobre la vida del autor.


 

El 17 de abril de 2014, la pluma magistral del realismo mágico, Gabriel García Márquez, falleció a raíz de un cuadro de deshidratación y una infección pulmonar que lo llevaron a ser internado en un centro de salud.

García Márquez hipnotizó al mundo con sus historias y redefinió el mapa de la literatura hispana. Disfruta unas cuantas curiosidades sobre este grande de la literatura que te sorprenderán.



Necesitaba una flor amarilla en su escritorio para trabajar, porque era muy supersticioso. También pensaba que los caracoles, los pavos reales y las flores de plástico dan mala suerte.




Evitando usar el frac, fue a recoger el Premio Nóbel de Literatura, en 1982, vestido con un liquiliqui, traje típico de los llanos colombianos y venezolanos .

Descubrió que iba ser escritor leyendo "La metamorfosis" de Kafka. "Yo no sabía que esto era posible hacerlo, pero si es así, escribir me interesa". En cuanto al amor, conoció a quien sería su esposa cuando ella contaba con nueve años; a los 14 le propuso matrimonio y a los 26 años se casaron.

En vida nunca realizó la relectura de algo que ya había sido publicado. Sostuvo que nunca se detendría a hacer correcciones. Y tampoco procuró escribir muy rápido sus obras. El Gabo creía que las ideas eran como el vino, por lo que deberían mejorar con el tiempo.

Muestra de ello fueron sus obras "Cien años de soledad" en la que invirtió 18 años para escribirla; "El otoño del patriarca" en la que utilizó 17 años y "Crónica de una muerte anunciada" tardó 30 años para su escritura.

Una de las anécdotas que más rememoró sobre sus obras fue, precisamente, de "Cien años de soledad". Una vez que terminó esta novela no tenía suficiente dinero para enviar el manuscrito completo a la editorial, por lo que solo envió la mitad. Cuando respondieron que querían publicarla cayó en cuenta de que había enviado la mitad final.

También agregó vivencias personales a sus obras. En "El coronel no tiene quién le escriba" se inspiró en sus propias penurias económicas y bajo los efectos del hambre. Para el tiempo vivía en una buhardilla de un hotel en París. "Crónica de una muerte anunciada" también está inspirada en hechos reales, acontecidos en 1951, cuando uno de sus amigos fue asesinado. El Gabo, 27 años más tarde, se animó a publicar dicha historia en formato de novela.

Las dificultades a las que se enfrentaron los padres de Gabriel para poder llevar adelante su historia de amor sirvieron de inspiración para la escritura de su obra "El amor en los tiempos del cólera".

También influyó la figura de su abuelo materno, el coronel Márquez, en el argumento de algunas de sus novelas. Su abuela Tranquilina solía contar historias sobrenaturales con total normalidad, lo que sin duda marcó la forma de escribir de García Márquez. Su abuela también fue inspiración para algún personaje de sus novelas.

En más de una ocasión se declaró fanático de su compatriota y cantante de pop Shakira. Por ello, la cantante participó en la banda sonora de la adaptación cinematográfica de "El amor en los tiempos del cólera".



A lo largo de su vida mantuvo una relación cercana con el cine. Escribió guiones para películas y cortometrajes lo que permitió que sus novelas fueran adaptadas. Hizo de jurado en 1982 en el Festival de Cannes. Sin embargo, y pese a la cercanía que mantuvo con el séptimo arte, prometió que "Cien años de soledad" jamás aparecería como una película pues consideraba que perdería su esencia.

Se dice que gracias a la compañía de García Márquez en el mismo auto en el que viajaba el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, los autores de un atentado contra el presidente cubano decidieron abortar la misión.



Algunos de los temas centrales sobre los que giraban los argumentos de sus libros son la soledad, la violencia, la identidad cultural latinoamericana o el deseo de romper con los prejuicios o normas sociales absurdas.