Cultura
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El 28 de julio de 1819 Antonia Santos Plata, una de las heroínas de la Independencia de Colombia, creadora de las guerrillas de Coromoro y Cincelada, fue fusilada en la plaza pública de Socorro (Santander) por orden del sanguinario coronel español Lucas González, quien pensó que el crimen de la líder social detendría a los “revoltosos”. Sin embargo, se equivocó.



Después del fusilamiento las tropas coloniales partieron rumbo a Tunja para reunirse con el coronel José María Barreiro, quien tras haber perdido en El Pantano de Vargas había pedido refuerzos.

Apenas en Oiba, a Lucas González, uno de los militares españoles más sanguinarios de la época, le llegó la noticia de que Charalá había sido tomada por la guerrilla de Coromoro en coordinación con la local y decidió devolverse.

Los revolucionarios se habían tomado el lugar, destituyeron al alcalde y demás autoridades españolas, los apresaron y nombraron a Ramón Santos como su primer alcalde popular.

Toda la gente de la región empezó a ser convocada, y se reunieron un poco más de tres mil personas entre campesinos, comerciantes y residentes de los pueblos cercanos: Ocamonte, Cincelada, Coromoro, Riachuelo y Encino.

Al mando de Fernando Santos, hermano de Antonia, se conformaron seis milicias según su origen, cada una de 500 hombres más o menos. Se crearon banderas para cada grupo y se aleccionaron para enfrentar a los españoles. Todo en menos de una semana.

La valiente guerrilla popular enfrentaría el 4 de agosto de 1819 a las tropas del imperio español en la Batalla de Pienta.

La desigual lucha se inició en las primeras horas de la mañana a orillas del río, y solo al mediodía lograron los chapetones cruzarlo, dándose una batalla, casa por casa.

Piedras, mazos, machetes, garrotes y todo elemento que se atravesara, fueron las armas que utilizaron los campesinos para enfrentar un pelotón de más de 1.000 hombres bien armados, y entrenados.

Finalmente, las “muy católicas” tropas españolas no respetaron a los civiles que se habían refugiado dentro de la iglesia, y asesinaron mujeres, ancianos y niños, entre ellos a Helenita Santos Rosillo, de 13 años de edad, sobrina de Fernando y Antonia Santos.

Los criminales saquearon Charalá y asesinaron a mansalva aproximadamente 300 personas, que en su mayoría fueron degolladas.

Sin embargo, ¡No fue en vano la heroica hazaña de los charaleños y sus vecinos!

Su patriótica resistencia evitó que las tropas del coronel González cumplieran su cita con Barreiro lo que contribuyó a la victoria popular del 7 de agosto en el Puente de Boyacá.

El régimen del terror desatado por los criminales españoles contra los criollos fue derrotado por la campaña Libertadora, guiada con acierto por el Libertador Simón Bolívar.

Los historiadores idealistas engañosamente describen las Batallas como si fueran el resultado del enfrentamiento solo entre dos hombres, para desconocer la participación de los Pueblos.

Actualmente la narco-burguesía colombiana en el poder desconoce la importancia de la Batalla del río Pienta, y pretende solo conmemorar (o “celebrar”) el 7 de agosto dizque como “día del ejército nacional”.

Fuentes:
https://www.vanguardia.com/santander/guanenta/la-batalla-del-pienta-por-un-lugar-en-la-historia-IBVL441382
https://www.vanguardia.com/judicial/la-batalla-del-pienta-en-charala-lucha-por-la-tierra-la-patria-y-la-libertad-IRVL69381
https://www.pacocol.org/index.php/comites-regionales/santander/2035-198-anos-de-la-batalla-del-pienta
http://telesantander.com/charala-gestas-independientistas-la-masacre-del-pienta/
http://www.pacocol.org/index.php/noticias/mujer/8996-antonia-santos-inolvidable-guerrillera-y-lider-social
http://m.elfrente.com.co/index.php?ecsmodule=frmstasection&ida=53&idb=93&idc=32933