DDHH
Typography

Médicos del Hospital Regional de Antofagasta protestaron por el uso de balines y perdigones contra los manifestantes, considerado como aberrante el accionar de carabineros. El Estado chileno violó la orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, al no actualizar el protocolo del uso de la escopeta antidisturbios.



La protesta fue pacífica,  los médicos del Hospital Regional de Antofagasta (HRA), se colocaron parches en sus ojos como manera de rechazar el uso de balines durante las manifestaciones sociales. Esto, debido a la gran cantidad de lesiones oculares constatadas a nivel país desde mediados de octubre pasado.

Foto: instazu.com/tag/onu.- El secretario y vocero del Colegio Médico de Antofagasta, doctor Hugo Benítez, calificó  como "aberrante" la cantidad de personas dañadas y mutiladadas visualmente durante los últimos días.  Uno de los casos que más ha marcado la agenda nacional e internacional es el de Gustavo Gatica, estudiante de 21 años en la Academia de Humanismo Cristiano que recibió disparos de perdigones en ambos ojos.

"En general los médicos y funcionarios de salud se suman al llamado del Colegio Médico de no utilizar balines y perdigones contra manifestantes", apuntó Benítez. Este último respaldó sus dichos en el Departamento de Derechos Humanos de su institución y la Sociedad Chilena de Oftalmología.

Debido a ello, como institución apuntaron que para 2020 solicitarán que aumente el ítem de salud en el presupuesto nacional.  En ese contexto, también realizaron dos marchas  en la capital regional una desde el Área Clínica de la Universidad de Antofagasta y otra desde el mismo Hospital, hasta  el centro de la ciudad.

La problemática que dio origen a la protesta se podría haber evitado si el Estado Chileno hubiera acatado la orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,  de actualizar los protocolos de sus policías tras el caso del comunero mapuche, Alex Lemún, asesinado por el coronel Marco Aurelio Treuer en 2002.

La circular N°1832 establece el protocolo que norma el uso de la escopeta antidisturbios, con cinco niveles de fuerza. Los dos primeros se refieren a la verbalización; el tercero al control físico de personas; el cuarto al uso de armas no letales y el quinto a la utilización de armas potencialmente letales.  El incumplimiento es claro por parte del Estado Chileno.

(Foto: Colegio Médico de Antofagasta).

Periodismo en Línea