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Entre 1965 y 1966 dos millones de civiles desarmados fueron brutalmente asesinados en Indonesia. Un crimen de lesa humanidad, un genocidio, que contó con la complicidad y el apoyo de EEUU.



Por lo menos 500.000 militantes del Partido Comunista de Indonesia (PKI) fueron masacrados. También lo fueron sindicalistas, hinduistas, cristianos, musulmanes moderados y la minoría china.

Tras independizarse de Holanda en 1945, Indonesia era gobernada por Ahmed Sukarno, el primer presidente de la nación y fundador del Partido Nacional Indonesio, quien adoptó posiciones antimperialistas, e impulsó el nacimiento del Movimiento No Alineado.

Era apoyado por el Partido Comunista de Indonesia (PKI) que con tres millones de militantes se había convertido en uno de los más grandes del mundo, junto al de la Unión Soviética y la República Popular China.

El progresivo crecimiento del PKI incomodaba a EEUU, por lo cual el 30 de septiembre, un grupo de oficiales de rango medio del ejército, secuestraron y asesinaros a 6 generales.

Del hecho acusaron al Partido Comunista, y con ese pretexto “justificaron” el golpe de Estado del 2 de octubre, con el general Suharto a la cabeza de las Fuerzas Armadas.

La matanza de comunistas empezó el 5 de octubre de 1965 en la capital Yakarta, y se extendió por las tres mil islas del archipiélago.

Durante la época de la masacre, los diarios estadounidenses en forma cómplice hablaron de esta como "la mejor noticia para Occidente en Asia desde hace años".

El Gobierno de EEUU desclasificó 39 documentos de su embajada en Yakarta, que cubren el periodo de 1964 a 1968, que confirmaron la vinculación del imperialismo con el genocidio.

Al principio la CIA había negado todo vínculo con la matanza, pero en el año 2001 los documentos desclasificados demostraron que la embajada de EEUU en Indonesia, entregó listas de militantes y "simpatizantes" comunistas a los escuadrones de la muerte que ejecutaron la matanza.

En el año 2016 el Tribunal Popular Internacional en La Haya, formado por seis fiscales internacionales, siete jueces, testigos y expertos, declaró que la masacre fue uno de los mayores genocidios del siglo XX.

La sentencia exigía al gobierno de Indonesia pedir disculpas a las víctimas e investigar el suceso para acabar con la impunidad, y señaló a EEUU, Reino Unido y Australia como cómplices en diferentes grados de esta matanza.

El Tribunal fue creado por iniciativa de organizaciones no gubernamentales, luego de la difusión de los documentales “The Act of Killing” y “The Look of Silence”, del anglo-estadounidense Joshua Oppenheimer, que sacó a la luz la verdad que había sido escondida al mundo con el apoyo de las potencias occidentales.

En noviembre del año pasado, la “Fundación de investigación de Asesinatos de Víctimas en 1965” halló 16 nuevas fosas comunes en Java, con aproximadamente 5.000 cuerpos. Anteriormente habían encontrado otras 122.

Antes del golpe de estado la economía se había deteriorado "drásticamente”, con una inflación anual del 1.000 %, además de reducción en las exportaciones, falta de infraestructura, fábricas operando al mínimo de su capacidad e inversiones insignificantes... ¿Suena conocido?

"Sorpresivamente" al llegar la dictadura al poder rápidamente se redujeron las tasas de inflación, se estabilizó la moneda, se reprogramó la deuda externa y llegaron las inversiones.

Tras cinco décadas de cometido el genocidio, gran parte de la élite que domina las fuerzas armadas, la policía, la justicia, el sector financiero y el poder parlamentario en Indonesia, aún tiene vínculos con la dictadura militar.

En la actualidad los criminales mantienen su ideología de extrema derecha intacta, alardean de sus crímenes en televisión y son tratados en Indonesia como “héroes de la patria”, mientras que los pocos sobrevivientes y sus familias aún viven aterrorizados.

Indonesia, sin embargo, según no forma parte de ningún “eje del mal”, ni esta sancionada o amenazada por violación de los Derechos Humanos.

El documental de Oppenheimer develó cómo fue el genocidio. La historia fue contada por los propios asesinos y torturadores protagonistas de los hechos, quienes alardearon de sus crímenes y volvieron a lugares donde ocurrieron para mostrar con detalles cómo los llevaron a cabo:

“Les pegábamos hasta matarlos y después quedaba un enchastre feo de sangre, así que cambiamos el método y usamos alambres“, relató uno de los criminales quien se jactó de inventar ese sistema de exterminio.

El director pidió a Anwar Congo, un asesino fanático del cine que recreara para una película las torturas y crímenes que cometió en su vida real.

Éste, encantado con la oferta, lo hizo con entusiasmo y diligencia. El resultado del experimento fue una alucinación cinematográfica de proporciones épicas, cuando evidencia que él fue uno de los líderes más sanguinarios de los escuadrones de la muerte.

Junto a sus secuaces, dirigió y escenificó sus propios crímenes en un macabro film surrealista en el que, según ellos, las víctimas les agradecían haberlos matado y enviado al cielo.

En la actualidad, Anwar Congo es miembro honorario de “Pemuda Pancasila”, una organización paramilitar con 3 millones de integrantes, responsable del genocidio, que cuenta en sus filas con miembros de las fuerzas armadas, la policía, el parlamento, y los gobiernos locales.

En el segundo documental, "The look of silence", Oppenheimer muestra que en muchos lugares de Indonesia los sobrevivientes y sus familias siguen estigmatizados y perseguidos por Pemuda Pancasila.

El genocida Amir Siahaan, quien comandaba un escuadrón de la muerte asegura: “Exterminamos a los comunistas” (…) “nos deberían dar un regalo, deberíamos ser recompensados con un viaje a los Estados Unidos” (…) “¡Nos lo merecemos! Hicimos esto porque EEUU nos enseñó a odiar a los comunistas” (ver video 1)

“Es como si Hitler hubiera ganado la guerra y Himmler fuera un héroe nacional, salvador de la patria”, ha dicho Oppenheimer.

La élite de Indonesia maneja su versión oficial de la historia a través de los manuales escolares, que buscan perpetuar la amnesia colectiva.

Los gobernantes de EEUU, el verdadero imperio del mal, que hablan de “derechos humanos”, y amenazan a Venezuela con una “intervención humanitaria”, han encerrado en jaulas a niños que migran hacia EEUU desde Centroamérica, mientras atacan a diario al Gobierno Venezolano, guardando silencio cómplice con los genocidas de Indonesia.

Al imperialismo norteamericano realmente no respeta, ni le importan, los Derechos Humanos, ni la democracia, ni la Justicia.

Aidit, uno de los líderes del poderoso PKI, Partido Comunista de Indonesia.


Videos:
1.  "La Mirada del Silencio" Documental basado en las masacres en Indonesia
https://www.youtube.com/watch?v=2kl41WC0UHM
2.  Indonesia conmemora 52 años del mayor genocidio del siglo XX
https://www.youtube.com/watch?v=_0t_MYTLz2k
3.  The act of killing - Trailer subtitulado en español (HD)
https://www.youtube.com/watch?v=F_2WgsY6Cis

Fuentes:
https://www.telesurtv.net/news/indonesia-genocidio-comunistas-eeuu-20181001-0047.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Indonesia#Derechos_humanos
http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/10/03/50-anos-del-genocidio-indonesio-medio-millon-de-comunistas-asesinados-en-un-ano-2/
https://www.publico.es/culturas/indonesia-matamos-comunistas.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Sukarno
https://drugstoremag.es/2015/10/el-genocidio-de-indonesia-medio-siglo-de-horror-victorioso/
https://www.ecured.cu/Indonesia