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(Extractos) Como parte de los esfuerzos de EEUU para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro, el vicepresidente Mike Pence se reunió en la Casa Blanca con miembros de la oposición venezolana, junto al nuevo enviado especial de Trump para Venezuela, Elliott Abrams.



Abrams es un “halcón”, procesado en 1991 por mentir al Congreso durante el escándalo Irán-Contra. En la década de 1980, defendió al dictador Efraín Ríos Montt mientras supervisaba su campaña de asesinatos y tortura masiva de comunidades indígenas en Guatemala. Además, en el año 2002 Abrams estuvo vinculado al intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez en Venezuela (…)

(Para ampliar esta información, publicamos apartes de la entrevista al periodista de investigación Allan Nairn, que puede verse en video).

Amy Goodman: Le pido que nos hable sobre Elliott Abrams (…)

Allan Nairn : Abrams fue el hombre clave en la política del Gobierno de Reagan hacia Centroamérica, cuando ese Gobierno estaba instigando lo que un tribunal dictaminó recientemente como un genocidio en Guatemala, cuando EEUU apoyaba al Ejército de El Salvador en una serie de asesinatos y masacres realizadas por escuadrones de la muerte, y cuando EEUU invadía Nicaragua con grupos armados de la Contra que atacaban lo que un general estadounidense describió como “objetivos fáciles”, en referencia a civiles, cooperativas y cosas así.

Abrams luego regresó durante el gobierno de George W. Bush, se unió al Consejo de Seguridad Nacional y fue un hombre clave en la implementación de la política estadounidense de respaldo a los ataques israelíes contra Gaza, cuando EEUU se negó a aceptar los resultados de las elecciones en Gaza en las que Hamas derrotó a Fatah, y en cambio Abrams y sus secuaces respaldaron una operación de guerra para anular los resultados de las elecciones y respaldar a las fuerzas de Mohammed Dahlan.

Algunos comentaristas han dicho: “Bueno, Abrams no es del grupo de Trump. El representa lo tradicional, la política exterior de EEUU ya establecida”. Y eso es verdad. El problema es que esa política de EEUU ha sido la de fomentar los genocidios cuando EEUU lo ha creído necesario.

En el caso de Guatemala, Abrams y el Gobierno de Reagan estaban aprobando el envío de armas, dinero, inteligencia y la provisión de cobertura política al Ejército de Guatemala mientras este estaba arrasando las zonas mayas de las montañas del noroeste, borrando de la faz de la tierra 662 pueblos, según cifras del propio Ejército, decapitando niños, crucificando personas, usando las tácticas que ahora asociamos con el ISIS.

En un caso particular, en 1985, una activista que trabajaba con familiares de personas desaparecidas, llamada Rosario Godoy, fue secuestrada por el ejército. Ella fue violada y su cuerpo mutilado fue encontrado junto al de su bebé. Las uñas del bebé habían sido arrancadas. Cuando se le preguntó al Ejército guatemalteco acerca de esta atrocidad, dijo: “¡Oh!, murieron en un accidente de tráfico”.

Cuando se le preguntó a Elliott Abrams sobre este incidente, él afirmó también que murieron en un accidente de tráfico. Esta activista fue violada y mutilada, y su bebé apareció con las uñas arrancadas, y Abrams dijo que fue un accidente de tráfico.

Es algo muy similar a la postura que Abrams tomó sobre Panamá. Cuando Noriega, el dictador de Panamá respaldado por la CIA, quien estuvo involucrado en el narcotráfico, y al que EEUU más tarde decidió derrocar… cuando las fuerzas de Noriega secuestraron al disidente panameño Hugo Spadafora y le cortaron la cabeza con un cuchillo de cocina, Jesse Helms fue el único que intentó investigar en el Congreso de EEUU, y Elliott Abrams lo detuvo, diciendo: “No. Necesitamos a Noriega. Él está haciendo un muy buen trabajo. Está cooperando con nosotros”.

En el caso de El Salvador, luego de la masacre en El Mozote, donde un batallón entrenado por EEUU masacró a más de 500 civiles, degollando a niños por el camino, Abrams tomó la iniciativa en negar que tal cosa hubiera sucedido. Y luego describió los resultados de las políticas del Gobierno de Reagan hacía El Salvador como un logro fabuloso.

Lo dijo incluso después de que la Comisión de la Verdad de El Salvador emitiera un informe diciendo que más del 85% de las atrocidades habían sido cometidas por las fuerzas armadas y los escuadrones de la muerte, que tenían una práctica particular que consistía en cortar los genitales de sus víctimas, metérselos luego en la boca, y dejarlos a la vista de todos en los bordes de las carreteras de El Salvador.

Cuando yo aparecí en el programa de televisión de Charlie Rose con Elliott Abrams, sugerí que él debería ser sometido a juicio, llevado ante un tribunal al estilo de Nuremberg y juzgado por su papel en la facilitación de crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Abrams se burló de la idea, y dijo que era algo “ridículo”, pero en realidad no negó ninguno de los hechos respecto a lo que había hecho. Dijo que todo había sido necesario en el contexto de la Guerra Fría.

Entonces, este es Elliott Abrams, quien ahora ha sido nombrado como la persona a cargo de los aspectos clave de la política de EEUU hacia Venezuela (…)

Amy Goodman: Allan, ese era Elliott Abrams respondiéndole en en el programa de Charlie Rose en PBS (ver video) ¿Su respuesta?

Allan Nairn: (…) El pasado 26 de septiembre, en un juicio por genocidio en Guatemala, un juicio en el que testifiqué y di evidencia (…) el tribunal dictaminó formalmente que eso constituyó un genocidio. Y en su fallo, y esto es bastante importante, dijeron que este genocidio fue llevado a cabo por el ejército guatemalteco en acuerdo con y, esencialmente, a instancias de las políticas de EEUU, de los intereses de EEUU (…) Y eso ni siquiera incluye lo que se hizo con El Salvador, Panamá, Nicaragua, Palestina y otros lugares.

Amy Goodman: Veamos un fragmento de lo que dijo el secretario de Estado Mike Pompeo cuando anunció que Elliott Abrams sería la persona clave en Venezuela.

SECRETARIO DE ESTADO MIKE POMPEO: "La pasión de Elliott por los derechos y libertades de todos los Pueblos le hacen la persona perfecta y una incorporación valiosa y oportuna. […] Elliott será un verdadero activo para nuestra misión de ayudar a los venezolanos a restaurar plenamente la democracia y la prosperidad de su país".

Amy Goodman: Allan Nairn, ¿su respuesta?

ALLAN NAIRN :  (…) Cuando daba apoyo, entrenando, incluso en algunos casos participando en los interrogatorios junto con los escuadrones de la muerte que EEUU creó originalmente, Abrams fue muy apasionado para asegurarse de que las armas y el dinero llegaran a su destino, y en aparecer persistentemente en la televisión estadounidense, en programas como Nightline, aplastando a los débiles demócratas que llevaban a debatir con él, porque Abrams siempre basaba su argumento en los principios morales para defender ese apoyo de EEUU a los asesinatos masivos y el genocidio en Centroamérica (…)

En ese momento, por ejemplo, en El Salvador una de las cuestiones políticas inmediatas era que el gobierno del presidente Duarte, y el Ejército que apoyaba a Duarte era esencialmente respaldado, prácticamente operado por EEUU, y los rebeldes estaban desafiando a Duarte, tratando de derrocarlo.

Y Abrams le decía a los demócratas: “Entonces, ¿está diciendo que deberíamos dejar caer al presidente Duarte? ¿Es eso lo que está diciendo? ¿Y dejar que El Salvador se vuelva comunista?” Y los demócratas se derrumbaban ante su argumento, respondiendo: “No, no, no estamos diciendo eso. Estamos diciendo que tienes… tenemos que mantener al presidente Duarte en el poder”. Y entonces Abrams decía: “Bueno, ¿cómo podemos mantener a Duarte en el poder si no apoyamos al ejército salvadoreño? Así que siempre fue muy apasionado y comprometido. 

Comprometido con qué? Comprometido con los asesinatos en masa al servicio de lo que podría definirse como intereses o incluso capricho de EEUU, porque de hecho, aunque todo eso estaba siendo retratado por Abrams y otros en ese momento como una batalla para prevenir que El Salvador, Guatemala y Nicaragua se convirtiesen en aliados de la Unión Soviética, cualquiera que estuviera familiarizado con los hechos en el terreno sabía que eso era ridículo.

Eso no era en absoluto lo que estaba en juego. Lo que estaba en juego era una batalla entre oligarquías locales, quienes estaban conduciendo a la mayoría de los campesinos pobres y de la clase obrera de esos países al borde de la hambruna, y en algunos más allá del borde. La mitad de los niños en las zonas más pobres morían antes de los 5 años.

Las personas que se atrevieron a hablar en contra de los oligarcas que imponían estas condiciones económicas, o contra el ejército, fueron capturados, secuestrados por escuadrones de la muerte respaldados por EEUU (…)

No tenía nada que ver con defender la libertad de los pueblos. Tiene más que ver con defender las libertades de los generales y corporaciones y dictadores (…)

Amy Goodman: (…) Elliott Abrams fue declarado culpable de mentir al Congreso, creo que dos veces. Finalmente, sin embargo, el presidente George H. W. Bush lo perdonó. Pero ¿por qué le había mentido al Congreso?

Allan Nairn : Bueno, él estaba mintiendo para encubrir el hecho de que el Gobierno de Reagan llevó a cabo una operación, de la que él fue parte, una operación dirigida por Oliver North, para suministrar armas a la Contra nicaragüense creada por EEUU para llevar a cabo agresiones contra Nicaragua, invadir Nicaragua (…)

Pero estaban haciendo eso ilegalmente en ese momento, porque el Congreso lo había prohibido, pero el Gobierno de Reagan y Abrams y sus colegas decidieron simplemente ignorar el mandato legal del Congreso (…)
Los cargos de los que fue acusado Abrams, y de los que se declaró culpable, fueron relacionados con el aspecto más trivial tanto de la operación de la Contra como de toda la política de EEUU en Centroamérica, de la cual él era esencialmente el cerebro.

El aspecto más trivial, sólo relacionado con el hecho de que le mintió al Congreso, tratando de encubrir algunas transacciones de dinero.

Nunca fue acusado por los fiscales de EEUU por el suministro de armas a los terroristas, que era como se estaban comportando el Ejército salvadoreño, el Ejército guatemalteco y los grupos de la Contra respaldada por la CIA, como terroristas, es decir, matando y torturando a civiles para fines políticos. Abrams no fue acusado de eso. No fue acusado de incitar a delitos de lesa humanidad o genocidio.

Solo fue acusado del aspecto más trivial, porque así es como funciona el sistema, particularmente el sistema estadounidense. Los crímenes que son demasiado grandes, demasiado enormes, una amenaza demasiado grande para la supervivencia del propio sistema, como el apoyo a genocidios en el extranjero, no se pueden condenar.

Pero si cometes una ofensa más insignificante, que Dios te ayude, porque podrías estar en un verdadero problema.

Y esa parece ser la situación de algunos de los aliados de Trump en este momento, siendo acusados de mentir a la investigación de Mueller, por lo general, en asuntos bastante pequeños en comparación con las cosas más grandes que Trump está haciendo en este momento, como arrebatar a menores de los brazos sus padres y madres en la frontera con México, aumentar los bombardeos y, por lo tanto, los asesinatos de civiles, en Irak, Siria y Afganistán, y un montón de cosas más (…)

Abrams, aunque se declaró culpable por haber mentido, todavía tiene que enfrentar la justicia real, así como los generales y presidentes de EEUU, como el presidente… en este caso, hablando de Centroamérica, especialmente el presidente Reagan.


Reagan nunca se enfrentó a la justicia, y Abrams aún no se ha enfrentado a ella, pero deberían hacerlo.

¿Por qué EEUU no puede convertirse en un lugar tan civilizado como Guatemala? Guatemala logró organizar un juicio por genocidio contra el general Ríos Montt, su ex dictador, el general que fue la figura clave en las masacres. Lo condenaron la primera vez. Lo sentenciaron a 80 años. La oligarquía exigió que se revocara el veredicto. Se revocó. Entonces el juicio se reinició desde la mitad del camino. Ríos Montt, para entonces, había muerto. Pero el juicio renovado trajo un veredicto diciendo que el Ejército había cometido genocidio en conformidad con los intereses de EEUU.

Y esto se hace en el contexto de un Gobierno guatemalteco profundamente corrupto, que está tratando de enmendar las leyes de Guatemala para que todos los criminales de guerra condenados puedan ser liberados de la cárcel. Con el apoyo del presidente Trump en este momento, y con apoyo externo clave del presidente de Israel, Netanyahu, quien está presionando al Gobierno de Trump en su nombre, y con Mike Pence actuando como el hombre clave, el actual gobierno guatemalteco está intentando no solo para liberar a los criminales de guerra de la cárcel, sino también para callar a todos los fiscales dentro de Guatemala, algunos de ellos fiscales respaldados por la ONU con una institución, llamada CICIG , que han estado procesando al propio presidente Morales de Guatemala y otros oligarcas y militares por cargos de corrupción.

Están tratando de… en algunos casos, de echar del país a los fiscales en otros, despedirlos, y en todos los casos, despojarlos de su protección policial para dejarlos indefensos ante las mafias, los traficantes de drogas y los políticos y oligarcas corruptos a los que están tratando de procesar, todo eso ahora con el respaldo de Trump.

Y es en ese tipo de contexto político en el que los valientes sobrevivientes de las atrocidades respaldadas por Abrams en Guatemala, el puñado de abogados, fiscales y jueces honestos en Guatemala, fueron capaces de lograr el milagro político de organizar estos juicios por genocidio y crímenes de lesa humanidad, y condenar y mandar a la cárcel a una serie de funcionarios de alto nivel.

Entonces, si pueden hacer eso en Guatemala, ¿por qué no podemos hacer eso aquí en EEUU? ¿Por qué no podemos al menos aspirar a ese nivel de coraje, conciencia política y espíritu cívico?

Recuerdo que cuando el veredicto contra el general Ríos Montt estaba siendo leído, yo estaba en la corte, y estaba pensando: “Dios mío, imagina si esto se hiciera en EEUU. Imagina un juicio en Texas a Bush Jr. por lo ocurrido en Irak, o a Obama para los asesinatos con drones, o para una figura como Elliott Abrams por lo ocurrido en Guatemala, El Salvador y en otros lugares”.

Y realmente es inconcebible en el momento político actual en EEUU. Pero creo que llegaremos a ese punto. Y debemos tomar el ejemplo de los valientes supervivientes y abogados de Guatemala.

Gráfica.- Elliott Abrams Foto: Rubén Luengas

Videos:
Allan Nairn: Trump’s Venezuela Envoy Elliott Abrams Is a War Criminal Who Has Abetted Genocide
https://www.youtube.com/watch?v=IrcT3GJuh0A
CIA Intervention in Guatemala; Eliot Abrams; Allen Nairn; Frank Israel 1995
https://www.youtube.com/watch?v=hrUzXDcqaUo
Asturias: Abrams representa la intervención violenta de EE.UU.
https://www.youtube.com/watch?v=eEaEacYD2X0
SUELTAN A LA BESTIA
https://www.youtube.com/watch?v=y5jhcxQtnS8
Quién es Elliott Abrams, nuevo encargado de liderar la política de EE.UU. en Venezuela
https://www.youtube.com/watch?v=ajOtGQK-4c0

Fuentes:
http://www.democracynow.org/es/2019/1/30/allan_nairn_trump_s_venezuela_envoy
https://www.rebelion.org/noticia.php?id=252319