DDHH
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(Extractos) Últimamente he estado pensando en el cuento de hadas Hansel y Gretel de los hermanos Grimm. Aterrados por las crueles condiciones en su hogar, el hermano y la hermana huyen, atravesando (hambrientos y asustados) bosques desconocidos. Allí se encuentran con una anciana que les atrae con promesas de seguridad. Pero lo que hace es encerrar al chico en una jaula y convertir a la niña en sirvienta mientras se prepara para devorar a ambos.



Escrito en la Alemania del siglo XIX, debería resonar de forma inquietante en la América de hoy. En lugar de Hansel y Gretel, tendríamos que centrarnos claramente en las niñas y niños que por cientos huyen de la crueldad y el hambre en Centroamérica creyendo que encontrarán una vida mejor en EEUU, para acabar arrojados a las jaulas por fuerzas mucho más poderosas y agentes mucho más crueles que aquella perversa anciana (…)

Al igual que en ese cuento de hadas, en vez de registrar el sufrimiento involucrado en el cautiverio y el castigo de esos niños en la frontera entre EEUU y México, la administración ha optado por la defensa absoluta de sus políticas y, por ello, ha dado un paso de gigante en una misión: redefinir (o más precisamente tratar de abolir) la idea misma de los Derechos Humanos (DDHH) como parte de la identidad del país.

Esta semana, el secretario de Estado Mike Pompeo no dejó ninguna duda: la realidad de esos niños encerrados en jaulas, privados de las necesidades más básicas y sufriendo abiertamente los abusos de la administración para la que trabaja, ha sido parte esencial de la determinación del equipo Trump de abandonar los DDHH en un sentido más general.

Esa voluntad de dejar a los niños desprotegidos es parte de un mensaje mucho más amplio, no solo un desafortunado subproducto de acciones mal pensadas y torpes por parte de una desbordada fuerza policial fronteriza (…)  

La historia de los niños en la frontera es realmente espantosa. EEUU ha tenido migrantes durante mucho tiempo en su frontera sur, a menudo en mayor número que en la actualidad (…)

Lo que es realmente nuevo en los cruces fronterizos actuales es el número de niños entre los migrantes (…)

Y aunque el mes pasado el gobierno detuvo oficialmente su cruel política de separar a las familias dejando a muchos de esos niños (incluso niños pequeños y bebés) bajo custodia, Vox informa que (…) “durante las últimas semanas, más de 2.000 niños han estado bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza de los EEUU sin sus padres”.    

Las condiciones en los campamentos, diseminados a lo largo de las fronteras de EEUU desde Arizona hasta Texas, son vergonzosas y afectan a esos niños en su forma más dura.

Un informe reciente del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional, que se publicó censurado apenas unos días antes de la fiesta del 4 de julio, que celebra el nacimiento de este país como un faro de “vida, libertad y búsqueda de la felicidad”, describía la miseria impactante y los peligros en esas instalaciones de confinamiento.

Allí, a menudo, los niños no podían cambiarse de ropa, ni disponían de cama, comida caliente, cepillos de dientes, jabón, duchas e incluso atención médica adecuada.

Otros relatos de testigos presenciales han proporcionado detalles gráficos sobre la naturaleza y la escala de esas privaciones, mostrándonos a niños con pañales sucios, teniendo que vivir en medio del hedor a orina, durmiendo sobre un suelo de hormigón y llorando muchos de ellos.

En una sesión del quizá algo más civilizado Senado, se les dijo a sus miembros que había niños durmiendo a la intemperie, expuestos a los elementos y que los alimentos estaban en mal estado en los campamentos.

Añadan a esto el coste emocional que las separaciones familiares han causado a miles de niños y niñas (…)

No es de extrañar que hayan muerto al menos siete niños en esas circunstancias y muchos más sufran de piojos, sarna, varicela y otras dolencias.

Sin embargo, cuando los médicos de la Asociación Americana de Pediatras viajaron a los campos para ofrecer su ayuda, se rechazaron sus servicios (…)

Es difícil no suponer que, por muy desbordada que esté la guardia fronteriza, al menos parte de este trato es intencionado. ¿Por qué otro motivo rehúsan la ayuda que ofrecen los médicos o rechazan los suministros de la ayuda donada enviados por preocupados ciudadanos?

¿Por qué arrestan a un voluntario de la ayuda humanitaria que dio comida y agua a dos desesperados migrantes centroamericanos indocumentados y trató de conseguirles ayuda médica? (…)

Mientras quienes se encuentran sobre el terreno se declaran impotentes ante el desafío, el resto de la administración se niega incluso a admitir las terribles condiciones. (“Funcionan a la perfección”, dijo el presidente Trump de las instalaciones fronterizas, culpando a los demócratas de cualquier problema que allí haya).

Y aún más, altos funcionarios han definido en repetidas ocasiones como aceptable lo vergonzosamente inaceptable (…)

El vicepresidente Mike Pence se destacó recientemente por su negativa a reconocer la realidad al llmar a los dos campamentos que visitó “viviendas familiares” y no campos  de concentración para niños, un ejemplo de “cuidados compasivos ... unos cuidados de los que todos los estadounidenses estarían orgullosos”.

¿De verdad? ¿En qué clase de mundo son aceptables la inmundicia, la enfermedad y la persistente crueldad emocional?

¿En qué EEUU el encarcelamiento brutal de niños no representa una violación de los principios fundadores? (…)

El intento de Pompeo de remodelar la intención de los fundadores en el contexto de la crueldad actual puede ser la articulación más completa hasta la fecha de lo que esta administración ha estado haciendo.

El maltrato continuo de los niños en la frontera, una historia que dura más de un año, sugiere que el espíritu de la Declaración de los Derechos Inhumanos de Pompeo lleva mucho tiempo en la agenda (…)

Esos campos fronterizos parecen pertenecer a otro tiempo y lugar, a un tiempo y lugar que precedieron a la Declaración Universal de los DDHH de 1948 de la ONU (…)

Esta no es la primera vez que la administración de Trump revela su cinismo (…) La “comisión” de Pompeo puede constituir el acto conceptual más descarado en cuanto a eliminar el lenguaje de los DDHH de la identidad del país.

Es en este contexto aún en desarrollo en el que debería entenderse la crisis de los niños migrantes. Debería verse como una versión gráfica de la insistencia de esta administración en cambiar el significado mismo de “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” en la era moderna.

Para Pompeo (así como para su presidente), la evolución del país hacia más derechos para más personas no es más que un estigma vergonzoso. ¿Hasta dónde nos llevaría? (…)

No es de extrañar que, al enterarnos de las noticias que llegan cada día desde la frontera, sintamos que hemos entrado en un lúgubre cuento de hadas de una época de ogros y brujas, donde las fuerzas del mal y la maldad están al mando de todo, y la perspectiva de salvar a niños indefensos parece tan irremediablemente lejana como esas migajas comidas por los pájaros que siguen a Hansel y Gretel en su horrible viaje hasta la guarida de la bruja.

Atacar a los más vulnerables de entre nosotros, a bebés, niños pequeños, adolescentes, deja poco espacio para la duda. Esta administración está decidida a deshacer el compromiso del país con los DDHH y, por lo tanto, a cambiar su identidad de una manera que debería preocuparnos a todos.

(*) Karen J. Greenberg, colaboradora habitual de TomDispatch , dirige el Center on National Security de Fordham Law, y es editora-jefe del CNS Soufan Group Morning Brief. Es autora y editora de muchos libros, entre los que figuran Rogue Justice: The Making of the Security State  y The Least Worst Place: Guantánamo’s First 100 Days . Julia Tedesco, Jonathan Ellison y Andrew Steffan colaboraron con sus investigaciones en la redacción de este artículo.

Foto: @annurt

 Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176589/tomgram%3A_karen_greenberg%2C_what_the_child_detentions_at_the_border_really_tell_us/#more

 Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Fuente:
https://www.rebelion.org/noticia.php?id=258811