Economía
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(Extractos).- América Latina se ha convertido en plaza fuerte de la corrupción. Ningún país de la región está libre de este cáncer que impide avanzar a formas más elevadas de democracia, cultura y justicia social. Sus tentáculos abarcan todo tipo de instituciones de un sistema que ha llegado al fin de su ciclo sin que todavía logre surgir su alternativa.



La corrupción no solo es el cohecho y soborno de autoridades. Es también la matriz del narcotráfico, crimen organizado, tráfico de armas y lavado de dinero.

Para arrancar sus mil cabezas hay que llevar a cabo una revolución política, social y ética porque el sistema oligárquico y/o vertical de gobierno reproduce una y otra vez la corrupción. La institucionalidad y sus leyes son sus mejores aliados (…)

Con plata se ganan elecciones y se compran conciencias. La política electoral es una guerra de marketing. Se rige por las reglas del mercado.

Pero disponer de dinero -cada vez en mayor cantidad- significa contraer compromisos que hay que pagar desde el gobierno y el Parlamento.

Para eso están el tráfico de influencias, licitaciones (…), franquicias tributarias, comisiones en compras del Estado, excepciones aduaneras, leyes especiales, el blanqueo en la repatriación de capitales, etc.

Estas son las monedas de cambio de la corrupción política (…)

La corrupción está carcomiendo instituciones civiles, armadas y religiosas. El daño social se traduce en deteriorados servicios de salud, en la indefensión de niños y ancianos pobres, en la súper explotación del trabajo y en la vulneración de derechos para aumentar las tasas de ganancia del capital.

En el plano político, el rechazo pasivo a la corrupción se manifiesta en la abstención electoral que supera el 60%. Hasta la Iglesia católica tiembla en sus cimientos por la pedofilia y los abusos sexuales.

La lucha contra la corrupción, sin embargo, no puede quedar en manos de autoridades que no son moralmente idóneas para lanzar la primera piedra (…)

La bandera de la ética política posee atributos suficientes para convocar al conjunto de las demandas del Pueblo.

Fuente:
https://www.rebelion.org/noticia.php?id=244881