Economía
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El banquero que más se ha enriquecido del trabajo y bienes colombianos es Sarmiento Angulo, él invierte en los candidatos de todos los partidos de las clases dominantes y el que gane las elecciones le retorna el financiamiento gobernando a su favor... ¿Así, quién no se transforma en el multimillonario N° 10 de América Latina?



Los Gobiernos de turno suben impuestos y endeudan cada vez más al país, para que el súper banquero nunca deje de ganar.

La Guerra Comercial entre los Estados Unidos y China amenaza en convertirse en una Guerra de Divisas, por lo que países como Colombia ya sufren escasez de divisas para comprar importaciones, carencia que sufrimos más las naciones como nosotros, donde la Apertura Económica hundió la producción propia.

Las consecuencias estructurales del modelo imperante son el déficit comercial y de cuenta corriente, el desempleo creciente y los salarios miserables; así los Bancos centrales maniobren con los intereses que decretan, la crisis capitalista neoliberal no deja de agravarse, hasta que sufra el próximo estallido que será peor que el de 2008.

Los principios que se extraviaron

La demanda o necesidad del dinero es una relación económica fundamental en cualquier modelo económico, ya que tiene importantes implicaciones para el diseño de la política macroeconómica [1]; en este sentido la estabilidad monetaria es una condición de la política económica.

En términos económicos la estabilidad está dada en 3 aspectos principales [2]; primero, que la relación dependa de pocas variables; segundo, que los parámetros sean constantes a lo largo del tiempo; y tercero, que la relación entre la cantidad de dinero y sus variables determinantes sea estrecha.

No más impuestos ni deuda pública

En los últimos años se ha desarrollado polémica y debate sobre lo que se conoce como Teoría Monetaria Moderna (TMM); una visión macroeconómica sobre la utilización del dinero por parte del Estado y su funcionamiento en una economía desarrollada. La TMM rompe con el dogma sobre el financiamiento del Estado que plantea que el Gobierno para financiarse debe incrementar los impuestos o endeudarse [3].

¿El dinero es algo que el Estado decide? Según la TMM el dinero no es más que una ficha, un comprobante al que se le asigna un valor. Es decir, el Estado puede crear dinero y utilizarlo para financiar cualquier proyecto que desee; en suma, rompe el dogma del neoliberalismo.

Desde esta perspectiva el dinero no es más que un medio gráfico de pagos, por lo tanto el dinero es lo que el Estado decide que va a ser; según la TMM el valor del dinero se establece porque el Estado obliga a las personas a pagar impuestos con el dinero que el Estado ha creado. Además, el Estado tiene la capacidad de controlar el valor del dinero a través de su declaración de cuánto está dispuesto a pagar por un determinado producto producido por el sector privado.

En conclusión, el Estado intercambia fichas vacías por bienes y servicios producidos por individuos, luego les exige pagar impuestos con parte de las fichas; es decir, el dinero es un medio para pagar impuestos que también establece el poder de compra del dinero y, a su vez lo convierte en un medio de pago aceptado en el resto de la economía.

Del trueque a los usureros

Al retroceder en el tiempo llegaremos a un punto en que el dinero era simplemente un producto ordinario en el que la demanda y la oferta fijaban su precio; es decir, su valor de cambio se estableció en el trueque. En pocas palabras, el día en que un producto se convierte en dinero ya tiene un poder o precio de compra establecido en términos de otros bienes, como el oro.

En una economía de libre mercado un banco que emita en exceso Certificados de papel descubrirá rápidamente que el valor de cambio de sus Certificados en términos de bienes y servicios caerá.

Para proteger su poder de compra los titulares de los Certificados sobre emitidos probablemente intentarán convertirlos de nuevo en oro; si todos exigieran la devolución del oro al mismo tiempo esto llevaría a la bancarrota al banco.

Algunos bienes son más demandados que otros, algunos son más divisibles en unidades más pequeñas sin pérdida de valor, algunos más duraderos. En cada sociedad los bienes más comercializables se seleccionan gradualmente como los medios de intercambio, por tanto su demanda aumenta debido a su uso, por lo que se vuelven aún más comercializables y de esta manera se genera el ‘dinero’ [4].

Necesidades y totalitarismo

La demanda por dinero, no tiene que ser justificada por razones particulares sino que esta puede derivarse de los axiomas básicos que rigen las decisiones de un individuo; esto no reemplaza los sistemas de producción, simplemente explica los factores que influyen en la necesidad del dinero.

En este orden de ideas, los agentes económicos constituyen individualmente al dinero como cualquier activo financiero; por tanto, el principal determinante de la demanda de dinero de un individuo, lo constituye su patrimonio o riqueza total, lo que Friedman denomino ‘Capital Humano’ y constituyen una fuente de ingresos continuos para su poseedor.

Según Friedman, “existen sólo dos modos de coordinar las actividades económicas; una es la dirección centralizada que implica el uso de la coerción –Estado Totalitario–; la otra es la cooperación voluntaria de los individuos –Técnica del mercado–” [5].

Desde esta óptica, sólo existen dos formas de resolver el problema básico de las actividades productivas; una forma “política”, que implica la coerción y que se materializa mediante la presencia opresiva del Estado; otra de carácter “extrapolítico”, que no requiere de ninguna instancia “externa” al mercado, sino que se basa en la cooperación voluntaria de individuos animados por las expectativas de obtener beneficios recíprocos.

Cambiar el modelo económico

En el mundo de la TMM el Gobierno crea el dinero y puede imprimir libremente todo el que necesita; por tanto el Gobierno tiene dominio sobre cantidades ilimitadas de riqueza real.

Si el Gobierno determina qué se debe considerar como dinero y cuál va a ser su valor, esto también significa que el Gobierno dicta la tasa de intercambio entre dinero y bienes y servicios; esto significa que los precios son establecidos por el Gobierno y elude las fuerzas del mercado.

En contexto, la TMM rompe el modelo económico clásico y de alguna forma nos acerca a un sistema socialista, si bien no aplicado en su totalidad, si cercano a su tronco ideológico, lo cual no lleva a preguntarnos ¿Si la TMM es la salvación de las economías, pero discrepa del actual modelo capitalista, no estamos en mora de cambiar el modelo económico?

Sigue parte II: Más allá de imprimir dinero.

Notas
[1] Análisis detallado de modelos de masa crítica; T. Schelling (1978), pp. 91-110.
[2] Teoría de la demanda del dinero; Ortiz (2001), pp. 102.
[3] Capitalism and Freedom; Milton Friedman, op. cit., pp. 12-13.
[4] Economy and State; Murray N. Rothbard, pp. 743
[5] Capitalism and Freedom; Milton Friedman, op. cit., pp. 45

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