Economía
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(Extractos) Tres estudios publicados en las revistas Nature y Nature Geoscience demuestran que el aumento de las temperaturas alcanzado en los últimos 2.000 años es mucho mayor que las fluctuaciones climáticas de los últimos dos milenios.



También demuestran que el calentamiento global que se está produciendo desde hace 150 años se debe a la velocidad y al impacto global de este cambio climático de origen antropogénico.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de científicos, que ha contado con la participación de la Universidad de Murcia, evaluó los patrones globales de variabilidad climática durante los últimos 2.000 años, gracias a los datos de casi 700 registros de cambios de temperatura, entre los que destacan los anillos de los árboles o el crecimiento de coral obtenidos a través del proyecto Past Global Changes(PAGES).

“Lo que certifica el análisis de los datos estadísticos que hemos hecho es que ciertos periodos como la Pequeña Edad de Hielo del siglo XVII sucedieron, pero no a escala global ni al mismo tiempo en todo el mundo”, afirma Juan José Gómez Navarro, investigador del área de Física de la Tierra de la Universidad de Murcia y coautor del trabajo (…)

Durante los últimos dos mil años se ha producido una serie de acontecimientos climáticos que han supuesto grandes cambios en el clima, como el periodo cálido medieval (desde el siglo X hasta el XIV), la Pequeña Edad de Hielo (desde el siglo XIV hasta el XIX), y el calentamiento global actual, que se está produciendo desde hace 150 años.

En el caso de la Pequeña Edad de Hielo, el periodo de descenso de las temperaturas se produjo primero en el noroeste de Europa en el siglo XV, en el sureste de Norteamérica en el siglo XVII y en otros lugares en el siglo XIX. Con los registros de temperaturas no se puede afirmar que fuera un proceso global como el actual, señalan los investigadores.

Lo mismo sucede con el periodo que se conoce como ‘Anomalía climática medieval’, que tuvo lugar en torno al año 1000. En aquel periodo se sabe que hubo un aumento de las temperaturas por encima de lo habitual y este suceso ha servido de argumento para quienes defienden que las altas temperaturas actuales son otra anomalía como las ya vividas a lo largo de la historia y no un cambio climático.

Sin embargo, el análisis de los datos, liderado por Raphael Neukom de la Universidad de Berna (Suiza), demuestra que tampoco este fenómeno fue simultáneo en diferentes puntos del planeta, por lo que tampoco puede considerarse global.  

Por otra parte, según estos científicos, ningún periodo preindustrial ha experimentado un calor a largo plazo coherente a escala mundial. En realidad, el periodo más cálido durante la era común (después de Cristo) ha ocurrido en las últimas décadas en más del 98 % del planeta, señalan los investigadores.

Otras evidencias
En los artículos de Nature Geoscience, los autores examinaron las tasas de calentamiento de la superficie y las fuerzas impulsoras promediadas durante décadas. Sus análisis revelan que las tasas de calentamiento en periodos de al menos 20 años fueron más altas durante el siglo XX.

Además, las fluctuaciones climáticas preindustriales fueron impulsadas principalmente por la actividad volcánica (…)

La variabilidad climática ha suscitado grandes debates durante los últimos 20 años sobre si el cambio climático actual ya se había producido en momentos previos de la historia. Ciertos sectores atribuyen el aumento de temperaturas actual a una anomalía puntual y no a un cambio climático.

Estos estudios desmontan este argumentario y certifican que estamos en un momento inédito en la historia de la especie, porque los profundos cambios que está viviendo nuestro planeta se originan por la acción humana.

Los investigadores lo destacan: las causas naturales no son suficientes para originar realmente el patrón espacial y la velocidad de calentamiento que observamos actualmente.

Addendum:

¿Cuál es el verdadero responsable del cambio o “crisis climática”?

La mayor parte de ecologistas y científicos prefieren decir solo que es resultado de la “acción humana”, o lo que es lo mismo, hablan del origen “antropogénico” y temen siquiera mencionar al verdadero responsable: el capitalismo.

Son las características y la lógica de funcionamiento del capitalismo las que explican que se haya convertido en una fuerza destructiva, que explota el trabajo de la mayor parte de los seres humanos y destruye la naturaleza, habiendo dado origen al “Capitaloceno” (La época del capitalismo).

Algunos de los elementos centrales de su funcionamiento son los siguientes:

Primero: la acumulación capitalista crece en forma exponencial e ininterrumpida en la búsqueda insaciable de ganancias. Para obtenerlas explota intensivamente a los trabajadores y el medio ambiente, sin interesarle si se destruyen otras formas de vida, y se acaba con los limitados recursos del planeta.

Segundo: para obtener ganancias el capital rebasa las fronteras nacionales y se expande por el mundo en búsqueda de fuentes de materias primas, trabajo barato y nuevos mercados de inversión y consumo. Esa expansión tiene como motor la competencia desenfrenada de capitales, que primero compiten a escala local y luego en el mundo entero.

Tercero: busca obtener ganancias en el corto plazo, sin importarle los tiempos de la naturaleza, solo los tiempos del capital y los negocios. Como consecuencia se aniquilan los ecosistemas, tal y como lo evidencian la explotación mineral y de hidrocarburos.

Cuarto: para conseguir el incremento de ganancias en forma permanente se produce un crecimiento ininterrumpido de las fuerzas productivas-destructivas, lo que se expresa entre otras cosas en el desarrollo de la tecnociencia, lo que lleva a inventar tecnologías más potentes, y que consumen mayores cantidades de materia y energía.

Quinto: se estructura una jerarquía de valores que exaltan la competencia, el individualismo, el egoísmo, la codicia, la sed de ganancias, el consumismo, la explotación de otros seres humanos, como propias de la “naturaleza humana”. Esos "valores" son inculcados desde la escuela, y son reforzados a diario por los medios de comunicación, lo que “legitima” al capitalismo, que es presentado como "el orden natural de las cosas" y un "sistema eterno e insustituible".

Sexto: la producción de mercancías obliga a su consumo para poder obtener ganancias. Esto conduce a impulsarlo creando necesidades artificiales e innecesarias.

El capitalismo es insustentable a corto plazo, y si no lo detenemos en pocos años acabará con toda forma de vida sobre el planeta Tierra.

Por ello convocamos a apoyar la Huelga Mundial por el clima el próximo 27 de septiembre.

Referencias:

No evidence for globally coherent warm and cold periods over the preindustrial Common Era. Raphael Neukom et al. Nature, volume 571, pages550–554 (2019). DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-019-1401-2

Last phase of the Little Ice Age forced by volcanic eruptions. Stefan Brönnimann et al. Nature Geoscience (2019). DOI:https://doi.org/10.1038/s41561-019-0402-y

Consistent multidecadal variability in global temperature reconstructions and simulations over the Common Era. PAGES 2k Consortium. Nature Geoscience (2019). DOI:https://doi.org/10.1038/s41561-019-0400-0

Fuentes:
https://www.tendencias21.net/Vivimos-un-calentamiento-global-sin-precedentes-en-la-era-comun_a45385.html
http://www.pacocol.org/index.php/noticias/economia/6688-capitalismo-responsable-del-aumento-de-co2-en-la-atmosfera-y-el-cambio-climatico
https://www.pacocol.org/index.php/noticias/internacional/1231-el-verdadero-responsable-del-cambio-climatico-es-el-capitalismo