Economía
Typography

(Extractos) El gobierno de Estados Unidos, cuyo ejecutivo está en manos del multimillonario Donald Trump, está empeñado en aislar política y económicamente a Moscú impulsando para ello, continuas sanciones contra el gigante euroasiático y presionando a sus aliados a seguir tal conducta (…)



Una verdadera “guerra sucia” donde la presión política, diplomática, comunicacional, se une a la coacción derivada del amplio uso que realiza en el ámbito de las sanciones sobre los sectores productivos, energéticos, bancario y financiero ruso (…)

No han faltado en esta política operaciones de inteligencia e incluso atentados de falsa bandera (*) para acusar a los servicios de inteligencia rusa de atentados con neurotoxinas, o a las fuerzas aeroespaciales estacionadas en Siria (…)

La política de EEUU, destinada a impedir las relaciones constructivas de la Federación Rusa con la comunidad internacional, tiene su correlato también contra otros países, sujetos a la desatada e irracional política de sanciones, como es el caso de la República Bolivariana de Venezuela, la República Islámica de Irán, Cuba, Corea del Norte, Nicaragua, Siria y todo aquel que se oponga a los afanes hegemónicos de un EEUU, que no se resigna a perder preeminencia en el concierto internacional.

Un periplo de prohibiciones, penas, castigos, puniciones y todo lo que pueda salir de una política imperial decidida a castigar y que va desde Moscú a Teherán, de Damasco a Caracas, de La Habana a Pyong Yang (…)

“EEUU, en esta vía, usa las sanciones, el terrorismo económico y las guerras” (…)

Los EEUU y sus aliados, principalmente europeos, agrupados en la Unión Europea, más Japón, Australia, Nueva Zelanda, Canadá entre otros, han llevado a cabo una campaña de promoción, para intensificar estas acciones ilegales desde el punto de vista del derecho internacional (…)

En el caso de Latinoamérica, esas sanciones se han expresado tanto con la estatal petrolera venezolana PDVSA como la petrolera estatal rusa (…)

Rosneft declaró, a través de un comunicado hecho público el día 10 se septiembre pasado que “cualquier esfuerzo de Washington por frenar sus ingresos en Venezuela constituye un acto ilegal.

EEUU está utilizando la amenaza de las sanciones como una forma de competencia desleal, además que todas las operaciones que realiza con crudo en Venezuela se llevan a cabo en el marco de los pactos rubricados antes de que Washington le impusiera sanciones a la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Empresas petroleras privadas rusas como es el caso de Lukoil, la segunda en ventas de Rusia y con reservas multimillonarias, también sufren las amenazas de Washington y sus socios que la han obligado a suspender operaciones tanto en Irán como en Venezuela (…)

La realidad de las relaciones de Washington con los países que no son aliados, ni entran en la categoría de sumisos y que levantan la bandera de la soberanía, como es el caso de aquellos mencionados en este artículo: Rusia, Irán, Venezuela, son muestra que la casta política, militar y aquella del complejo militar industrial estadounidense no va a aceptar que alguien se escape de sus pretendidos objetivos hegemónicos.

Así, el gobierno estadounidense utiliza un amplio arsenal de métodos, estrategias, políticas desestabilizadoras, técnicas ilegales, operaciones de falsa bandera (*), presiones, sanciones, bloqueos, embargos, congelamiento de activos, el robo descarado de las reservas de estos países, usando en ello la complicidad temerosa de países europeos, timoratos y con temor de sufrir el chantaje violento del que se supone es su socio.

Washington es un violador permanente de la legalidad internacional y para ello actúa con impunidad pues cuando un organismo internacional trata de llamarlo al orden amenaza de inmediato con suspender su aporte financiero.

Si un país desea transitar por un camino de desarrollo económico y político propio, EEUU usará toda la artillería de agresividad que caracteriza a la nación estadounidense:

Las presiones financieras, el uso manipulador y desinformador de sus medios gráficos, televisivos, radiales, de redes sociales, así como los asesinatos políticos, agresiones, y apoyo a sus famosas revoluciones de colores.

Ese es el menú de opciones que ofrece EEUU al mundo, muy alejado de ese mito de supuesto faro democrático del mundo occidental, devenido en realidad, en un referente de violador del derecho internacional.

(*) En el argot militar, las operaciones o atentados de “falsa bandera” son las que realiza una potencia agresora de forma clandestina, en aras de parecer agredida y culpar al “enemigo”.
 

17 de septiembre de 2019

Fuentes:
https://www.hispantv.com/noticias/opinion/438073/eeuu-sanciones-bloqueo-rusia-trump-iran
https://www.pacocol.org/index.php/noticias/internacional/9369-gobierno-duque-planea-actos-de-bandera-falsa-en-frontera-con-venezuela