Economía
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El gobierno de los Estados Unidos volvió a aplicar una nueva ronda de sanciones unilaterales y coercitivas contra Venezuela. En esta oportunidad el ataque nuevamente es dirigido contra las empresas vinculadas a la importación de alimentos que abastecen los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa del gobierno de Nicolás Maduro encargado de la distribución de alimentos a través de estructuras comunitarias organizadas.



Curiosamente, estas sanciones se imponen luego de que el medio español derechista ABC publicara una nota, donde señalan sin pruebas, a dirigentes chavistas de utilizar los cargamentos enviados desde México para recibir dinero en efectivo, proveniente de los carteles mexicanos como forma de pago camuflado por el envío de droga desde Venezuela.

Es habitual que la política intervencionista de EEUU sea antecedida por una intensa campaña de su aparato propagandístico, que se encarga de generar matrices que sirven de justificación a posteriores acciones.

Según Emili Blasco, corresponsal del medio español en Washington, esta inferencia del Departamento del Tesoro estadounidense fue suministrada por un "colaborador" de la investigación.

La hipótesis del organismo estadounidense sostiene que la "operación" se realiza mediante una parada estratégica de los barcos en Costa Rica, donde la empresa de venezolana Alucasa dispone de una terminal. Todo supuestamente apunta a que, a través de la estatal de aluminio, el dinero habría entrado a cuentas de Diosdado Cabello y Tareck el Aissami en bancos rusos. Ese es el nivel de rigor periodístico de ABC.

Según la "investigación", esta estrategia la aplicó El Sardinero Es Servicio, S. A., una empresa mexicana que ha exportado alimentos para los CLAP. Como un dato "aislado", Blasco señala que esta compañía de Distrito Federal es especialmente favorecida por el presidente Andrés López Obrador.

Posteriormente, refiere que los CLAP se incluyen en una red de corrupción de los colombianos Alex Saab y Álvaro Pulido, presentados como parte de la FARC y el narcotráfico. "Ambos organizaron toda una logística, a través de la empresa Group Grand Limited, para la compra de alimentos en México, contando con el suministro de empresas locales, como El Sardinero".

La narrativa de Emili Blasco forzosamente vincula a varios referentes contrarios a la política exterior de EEUU y a otros elementos negativos que marcan la pauta informativa global: bancos rusos, gobierno venezolano, carteles mexicanos, presidente Obrador, FARC y narcotráfico, todos unidos bajo una retórica criminal sin pruebas concretas. Una vez más.

Para intentar generar más dudas, el infomercenario español se pregunta: ¿Por qué pudiendo comprar comida en otros países más especializados en la exportación alimentaria, como Brasil o Argentina, la Venezuela de Nicolás Maduro centró la adquisición de productos para los CLAP en México?

Si bien la respuesta parece obvia, es necesario decir que los países mencionados se sumaron al cerco diplomático auspiciado por EEUU y desde hace años son gobernados por presidentes abiertamente antichavistas.

Por temor a represalias o subordinación, países de la región con los que Venezuela había establecido relaciones comerciales o convenios de cooperación en distintas áreas, han roto estas alianzas. Argentina y Brasil, por ejemplo, forman parte del Grupo de Lima, instancia auspiciada por Washington y creada en 2017 para intensificar el cerco diplomático contra Venezuela.

Otro detalle no mencionado por Blasco es que, a pesar de la distancia y la logística, Turquía es un gran proveedor del programa CLAP.

Como marco de referencia, parte de las sanciones unilaterales implica la congelación de activos del Estado venezolano en bancos del exterior, recursos con los que se cancelan los alimentos a importar y su flete hasta Venezuela.

Blasco y su historial de matrices contra Venezuela

El mencionado periodista español tiene un historial de propaganda contra Venezuela. Desde 2012 fue conocido por "revelar" detalles de la enfermedad y posterior muerte de Hugo Chávez. Por esta campaña necrofílica ganó el Premio Vocento de Comunicación al Mejor Trabajo Periodístico.

Conocido por el uso de dudosas fuentes anónimas, el madrileño se ha convertido en una de las voces más activas contra el chavismo en el mundo.

En 2015, por medio de unas falsas pruebas, acusó a Diosdado Cabello de ser el líder del ficticio "Cartel de los Soles" y uno de los narcotraficantes más poderosos del continente. Esta matriz de opinión fue replicada por todos los medios que conservan la línea antichavista y se asumió como una verdad.

Hasta entonces, Blasco no ha mostrado ninguna prueba real que vincule al dirigente chavista con el tráfico de drogas.

¿Por qué el clap es el nuevo objetivo de las sanciones?

Los CLAP fueron creados por el presidente Nicolás Maduro en marzo de 2016 para garantizar el suministro de alimentos a las familias venezolanas en un contexto en el que el sector empresarial y comercial privado se centró en el desabastecimiento y contrabando de extracción hacia Colombia.

En estos últimos años, el programa alimentario ha constituido una poderosa arma de resistencia para la población en Venezuela. Con una forma de organización popular, esta política de Estado atiende a más de 6 millones de familias de forma directa. 18 millones de venezolanos reciben alimentos subsidiados gracias al programa de alimentación CLAP.  

Casi el 100% de los mayores de 55 años reciben una pensión por parte del Estado venezolano.

Instancias como Unión Nacional de Mujeres (UnaMujer), Unidad de Batalla Bolívar-Chávez (UBCH), Frente Francisco de Miranda (FFM) y los distintos consejos comunales de cada territorio, tienen como primera tarea levantar un censo de la población en todas las localidades del país. Esto permite no solo la distribución de alimentos, también logra sistematizar las necesidades que requiere cada sector para una atención integral.

Para tratar de socavar la efectividad de esta política de producción y distribución de alimentos, la derecha venezolana, articulada con el aparato global propagandístico del antichavismo, ha tratado de imponer distintas matrices para su criminalización.

Parte de esa campaña se debe a que el antichavismo nacional e internacional le teme a otras formas de organización que no sea la impuesta por el neoliberalismo a través de los gestores y administradores avalados por el gran capital transnacional. Lo popular y comunitario constituye un fantasma a vencer en tanto que representa otra lógica ante la cual no tienen herramientas para interpretar.

La campaña mediática.

En agosto de 2017, cuando se llegó al mayor número de atendidos con la distribución de alimentos por parte de los CLAP, más de 10 millones de familias, se intensificó la campaña contra esta política.

Esto coincide con la derrota de la revolución de color que intentó imponer una guerra civil en Venezuela, a través de una agenda de violencia marcada por más de un centenar de muertes y cuantiosas pérdidas materiales para el país.

Con la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente ese mismo año, todo parecía indicar que iniciaba un periodo de estabilidad política.

Ante este nuevo escenario se activaron otros factores. Ese mismo agosto se conformó el Grupo de Lima y comenzó un cerco diplomático contra Venezuela. Para esta organización, cuyas demandas se relacionan con las de la oposición venezolana, uno de los primeros programas de recuperación a atacar fueron los CLAP.

"Comida dañada e instrumento de manipulación del chavismo"

En mayo de 2018, el gobierno colombiano, en ese momento presidido por Juan Manuel Santos, bloqueó la entrada de 400 toneladas de comida en el Puerto de Cartagena de Indias argumentando que dichos alimentos no eran "aptos para el consumo", decisión que se tomó en conjunto con el Departamento del Tesoro.

Ante esto, Santos argumentó que el gobierno venezolano "explota la crisis humanitaria de los venezolanos no solo para ejercer un control político y social, sino con fines electorales y para reprimir a la oposición"

La retención de 25.210 cajas CLAP en la frontera colombo-venezolana, forma parte de los crímenes reales contra la humanidad que va tejiendo el bloqueo financiero.

Unos meses después, el gobierno de México de entonces denunció que empresas y personas estaban involucrados en una trama de especulación con productos destinados a los CLAP.

En esa oportunidad las autoridades bajo el mando de Enrique Peña Nieto retuvieron 1.300 contenedores con alimentos que iban a ser llevados a Venezuela.

"Este procedimiento es congruente con la posición del gobierno de México, tanto en sus compromisos individuales, como en el Grupo de Lima", dijo el viceministro de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, Luis Alfonso De Alba.

Algunos medios nacionales e internacionales han intentado posicionar a los CLAP como una herramienta de manipulación por parte del Estado, mediante la narrativa de que no se entrega el beneficio si no manifiesta una militancia política a favor del chavismo.

Esta matriz es fácil de desmontar en el terreno, aunque a los "periodistas" opositores no les convenga. Cualquiera que reciba la caja o bolsa con alimentos en su comunidad o lugar de trabajo, sabe que no hay distinción al momento de entrega del CLAP.

Para la ONG Provea, conocida por su íntima conexión con la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, "en los CLAP se extorsiona con la alimentación y eso, aparte del efecto regresivo por la pérdida de libertades, es una de las violaciones más evidentes del derecho a la alimentación".

Provea se refiere a la extorsión del gobierno venezolano en tanto que los alimentos no se pueden obtener de manera "libre" en los mercados. Sin embargo, no menciona que rubros vitales como harina de maíz, arroz, pasta, granos, entre otros, se encuentran subsidiados por el Estado. Por otra parte, tampoco analiza las causas internas y externas de la hiperinflación que ha disminuido la capacidad adquisitiva de los venezolanos.

El final de los clap y otra forma de ganarle la guerra a Venezuela

En los últimos años Venezuela ha sido víctima de un bloqueo comercial y financiero que ha provocado pérdidas multimillonarias. La imposibilidad de las empresas nacionales que establezcan relaciones comerciales con capitales transnacionales acelera el deterioro de su aparato industrial.

Además del aspecto estructural, el hecho de que se hayan congelado activos venezolanos en bancos extranjeros impide el pago de comida y el flete hasta puertos venezolanos.

A esto se suma la constante amenaza por parte de EEUU a empresas navieras y de alimentos que quieran traer y vender alimentos a Venezuela. Que Washington controle las rutas comerciales y plataformas bancarias ahuyenta aún más a estas compañías.

Las navieras sancionadas.

Este año, las sanciones se han focalizado en mellar la enorme estructura de los CLAP. La forma de organización interna, conformada por jefes de calle, consejos comunales, entre otros, permanece. Todo el aparataje externo, que implica a las empresas de alimentos y navieras, sí se ha visto afectado.

De acuerdo a una nota previa de Misión Verdad, en mayo pasado Freddy Bernal, coordinador nacional del programa, expresó que "10 de las 12 navieras que trasladaban alimentos a Venezuela" fueron sancionadas. Esto implica un retraso de tres meses en la llegada de los rubros al país.

10 de las 12 navieras que trasladaban alimentos a Venezuela fueron sancionadas por la administración Trump. Lo que ocasiona retraso en la llegada de los rubros al país (1)

Además de las acciones coercitivas sobre las empresas de transporte marítimo, los pagos directos por transferencias bancarias en dólares que realiza el Estado son a menudo rechazados y se deben cancelar a través de terceros países", refiere esta tribuna.

Las últimas sanciones.

El artículo de Emili Blasco que vincula a Cabello y a El Aissami en una trama de narcotráfico fue publicado el 16 de septiembre. Al día siguiente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, sus siglas en inglés), perteneciente al Departamento del Tesoro, incluyó en su lista a tres personas relacionadas con Alex Saab y su socio Álvaro Pulido, señalados por la justicia estadounidense en julio pasado.

Los nuevos involucrados son dos hermanos de Saab, Amir Luis y Luis Alberto; y David Nicolás Rubio González, hijo de Pulido.

Las compañías sancionadas por la OFAC por ser propiedad, estar controladas o por haber actuado en nombre de los hermanos Saab y Rubio, se encuentran 11 ubicadas en Colombia: Agro XPO, Alamo Trading, Antiqua del Caribe, Avanti Global Group, Corporacion ACS Trading, Global de Textiles Andino, Global Energy Company, Manara, Saab Certain & Compañía, Saafartex Zona Franca y Venedig Capital.

En Panamá están domiciliadas Dimaco Technology, Fundación Venedig, Inversiones Rodime y Techno Energy. Por último, en Italia, se incluyó al Gruppo Domano.

El impacto en la distribución

Si bien el Estado Venezolano ha hecho grandes esfuerzos para mantener el ritmo de entrega del combo de alimentos, los efectos de las sanciones se han sentido en la distribución de los CLAP.

En algunas zonas del país e instituciones se presentan retrasos hasta de varios meses. También se ha notado en la cantidad de productos y la desaparición de rubros provenientes de México, Brasil y Colombia.

La guerra también es psicológica

Lo que subyace al cerco económico y financiero a Venezuela, que incluye las sanciones a una de las políticas de protección más importantes del Estado venezolano, es la intención de promover una hambruna que genere una implosión en la sociedad venezolana.

El CLAP nació como una respuesta a la guerra económica y al bloqueo financiero (2)

Esta forma de guerra asimismo va dirigida directamente a la psique de los venezolanos. Atacar la alimentación es someter a la población a momentos de incertidumbre, por esta razón la guerra también es psicológica.

La tensión es mayor si cada día se aplican nuevas sanciones y existen amenazas reales de intervención militar.

Con esto se busca debilitar las estructuras del Estado para facilitar su desarticulación, y por otro lado se intenta socavar la resiliencia de la población, buscando su exterminio de manera frontal en un momento de crisis económica.

De esta manera es ingenuo pensar que los intereses de EEUU y los gobiernos subordinados de la región estén signados por la consolidación de la estabilidad política, económica y social en Venezuela, cuando desde Washington se tiene como estrategia nodal atacar el estómago de todos los venezolanos.

Referencias:
(1) http://misionverdad.com/La-Guerra-en-Venezuela/los-clap-bajo-ataque-y-en-resistencia
(2) http://misionverdad.com/opini%C3%B3n/algunas-verdades-incomodas-sobre-la-maquinaria-electoral-chavista

Fuente:
http://misionverdad.com/La-Guerra-en-Venezuela/ataques-y-criminalizacion-a-los-clap-como-forma-de-exterminio