Educación
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El pasado 20 de julio muchos colegios de Bogotá decidieron hacer uso de su autonomía institucional y realizaron una jornada de recuperación de las actividades académicas con los estudiantes.


A pesar de las dificultades que implican el no contar con los refrigerios y las rutas escolares, más del 90% de los estudiantes asistieron a sus clases en una auténtica manifestación de apoyo de ellos y sus familias con los maestros.  Recordemos que el MEN y la SED ya se habían pronunciado absurdamente sobre el tema e incluso imponiendo fechas y días de recuperación en una llamativa forma de retaliación o castigo hacia el magisterio; sin embargo, los últimos acuerdos ya ponen una fecha máxima para cerrar el año escolar para el 15 de diciembre, cumpliendo con las actividades académicas de reposición en 5 sábados o 5 festivos, tal como lo manifiesta la última circular del MEN.

A pesar de todo lo anterior, en Bogotá es inexplicable que la SED hiciera oídos sordos a todo esto guardando silencio, seguramente para generar desconcierto y dejando pasar un tiempo precioso para iniciar los procesos de reposición del tiempo. Pero, ante tanta arrogancia y silencio de la SED, las instituciones educativas, los rectores y Consejos directivos, en legítimo uso de su autonomía institucional, han producido iniciativas propias para adelantar la reposición de las actividades académicas desde este jueves anterior, en el festivo del 20 de julio

Curiosamente esa manifestación de la autonomía institucional en los colegios, coincidió con la celebración de la recordada independencia del 1810, una fecha que en tiempos de hoy deja más interrogantes que certezas sobre los procesos de independencia en esta parte del planeta. Por ejemplo, es difícil hablar de la independencia cuando en el territorio colombiano existen siete bases militares gringas sin ninguna razón que los justifique más allá de la intervención militar en los territorios de la nación y como una amenaza para los países vecinos como Venezuela. Mucho más difícil hablar de la independencia cuando Colombia depende de las decisiones que imponen los organismos internacionales como el Banco Mundial, el FMI, la OCDE para la definición de las políticas económicas y sociales (salariales, pensionales, salud, etc) en la nación. 

Cómo puede haber independencia cuando los recursos naturales y los activos nacionales se entregan a las multinacionales extranjeras que se llevan todo cuando hay, pero que se van cuando no hay nada. Simplemente es mirar el sector financiero o el las comunicaciones para detectar que prácticamente nada le pertenece a los colombianos y por consiguiente sin el control sobre estos sectores estratégicos de la economía nacional.

Es  difícil para un docente hablar de independencia en Colombia en las condiciones antes mencionadas, cuando las cadenas ahora se cambiaron por la esclavitud financiera del crédito al servicio de la usura de los Bancos, la precariedad de la industria y el trabajo en Colombia, los medios de comunicación al servicio de la burguesía y los empresarios,  el país sometido a las imposiciones desde los organismos internacionales, una deuda externa que llega al 40% del PIB, siete bases militares gringas en el territorio, etc,. De esta manera es importante generar el debate con las comunidades sobre la re significación de estas fechas con el ánimo de potenciar el pensamiento crítico y el desarrollo de sujetos que contribuyan a las transformaciones reales en Colombia.