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El miembro del Buró político del Partido Comunista de Venezuela (PCV), partido integrante del Gran Polo Patriótico (GPP), Carlos Aquino, reitera la posición del partido, con más de 84 años de historia, de no participar en el proceso de renovación que lleva adelante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y que los pondría, nuevamente, al margen de la ilegalización.



Ante esto y otros aspectos, mantuvieron un pleno el pasado 9 y 10 de marzo.

-Ustedes han manifestado que no acudirán a la renovación de partidos. Siguen manteniendo su posición, una vez que han visto cómo se lleva el proceso.

CA: Ratificamos nuestra posición indeclinable de no someternos a las normas del CNE que, a nuestro criterio, excedieron abusivamente no solo el artículo 25 de la Ley de Partidos Políticos sino incluso, las sentencias del TSJ. Nuestro planteamiento fue desde antes del inicio de la renovación donde pedíamos que se modificaran los criterios que estaba utilizando el CNE desde el año pasado.

-¿Cómo asumen que el PSUV no se ha pronunciado públicamente sobre estas observaciones que ustedes y otros aliados han hecho?

CA: Hay dirigentes nacionales del PSUV que han expresado opiniones. Lo que no nos queda claro es sí cuando estos dirigentes, llámese Darío Vivas, Héctor Rodríguez, por ejemplo, han expresado un conjunto de criterios, lo hacen a modo personal o si lo hacen en calidad de voceros oficiales del PSUV. Esa claridad no la tenemos.

No podemos hablar en términos de asumir que el PSUV ha fijado posición pero sí podemos responderle directamente a estos dirigentes que han expresado opinión. Concretamente, en referencia a, por ejemplo, cuando defienden la Ley de Partidos Políticos que es del año 65, es una Ley preconstitucional y estos dirigentes, que tanto han atacado al período puntofijista, están defendiendo una Ley no solo de ese período sino claramente Betancurista porque fue una Ley policial aprobada justamente en el momento más álgido del Betancurismo. Estos dirigentes también han expresado a los partidos del GPP que no nos preocupemos porque nos ayudarían con el tema de la movilización de gente y desde el PCV expresamos que nuestro problema no es logístico. No tenemos temor ni problema en movilizar el 0,5% del Registro Electoral en 12 estados, nuestro problema es de principios.

-Más allá de esas opiniones, ¿han sentido solidaridad por parte de su aliado?

CA: Bueno hay dirigentes como estos que menciono y hay otros que, de manera privada, nos han expresado apoyo, solidaridad y comprensión con respecto a los planteamientos que hemos hecho pero como dije, no podemos decir que son posiciones oficiales del PSUV. Como estamos claros que nuestros planteamientos son justos, lo que más nos interesa es la receptividad que estamos teniendo en amplios sectores de trabajadores, jóvenes, mujeres porque es hacia esos sectores que queremos seguir llegando.

-¿Qué harán una vez que el CNE anuncie que quedan ilegalizados?

CA: Efectivamente hemos afirmado y lo ratificamos, que estamos en total disposición de asumir todas las consecuencias que conlleven a nuestra ilegalización pero también hemos dicho y ratificado que el CNE y los Poderes Públicos del Estado tendrán que asuir las consecuencias políticas, históricas, nacionales e internacionales de lo que significa la ilegalización del PCV.

Será natural que se equipare esta cuarta ilegalización del partido con los otros tres períodos en los que fuimos ilegales.

-¿Cómo se entiende que en un gobierno “revolucionario”, y al que ustedes han apoyado, terminen con un estatus legal igual al que tenían en gobiernos que ustedes califican de derecha?

CA: La responsabilidad directamente no se le puede atribuir, al menos en los parámetros legales, al gobierno nacional. Quien debió haber reformado oportunamente la Ley de Partidos Políticos fue la Asamblea. Quien estableció parámetros adicionales al artículo 25 fue el TSJ y quien extralimitó incluso, esa sentencia fue el CNE. Hay tres Poderes sobre los que recae un grado de responsabilidad lo cual, no quiere decir que nacional e internacionalmente no vaya a darse la lectura y la incomprensión natural de que justamente en este periodo en el que se han levantado banderas de reivindicación, el PCV vaya a ser ilegalizado.

-Pero la Ley de Partidos Políticos, Manifestaciones Públicas y Reuniones fue reformada en 2010 en una Asamblea que tenia la mayoría oficialista…

CA: Por eso hemos dicho que la Asamblea debió haber establecido una reforma que se adaptara a los nuevos parámetros de la Constitución del año 99. La reforma que hubo fue tímida, puntual, que no modificó la esencia de la Ley, ni en particular al artículo 25 referido a la renovación. Ese artículo no fue modificado en una sola coma. El resto fueron modificaciones cosméticas para adaptar nombres de instituciones del Estado y para establecer lo que se conoce como salto de talanquera.

-¿Seguirá el PCV formando parte del Gran Polo?

CA: El pueblo puede tener claro que el PCV, legal o ilegal, como ha sido históricamente cuando nos ha tocado la clandestinidad, seguiremos existiendo más allá del reconocieminto que nos haga el CNE. Seguiremos batallando y participando en procesos electorales aunque no nos permitan que sea con nuestra tarjeta.

-Pero insisto, ¿continuarán en el Gran Polo?

CA: Eso se dilucidara en la propia dinámica política. Es muy difícil afirmarlo o negarlo en este momento. Falta tiempo para el desarrollo de los acontecimientos. Para poder identificar incluso, que posición fija cada uno de los actores. Las posiciones que asuma el TSJ ante nuestro petitorio. Hay muchos factores que determinaran nuestra continuidad en el GPP que hemos dicho de paso, que es necesario que sea reformulado porque tiene varios meses de inactividad.

-¿Desde cuándo el PCV no se reúne con el presidente Maduro y el Gran Polo?

CA: Las reuniones de la instancia del Consejo nacional de partidos políticos del GPP no se reúne desde octubre del año pasado. Reuniones con el presidente Maduro, formales con él, que yo recuerde, desde 2013. Nos hemos encontrado en eventos y actividades y hemos tenido buena receptividad pero reuniones formales del partido con el Presidente de la República, desde 2013.

-El diputado Eustoquio Contreras hablo de la necesidad de crear una verdadera dirigencia política en el seno del GPP porque lo que había era reunión de compadres, ¿ustedes están de acuerdo?

CA: El proceso político y social que se ha denominado revolución bolivariana  ha carecido de una dirección unitaria y colectiva del proceso. Eso le hemos señalado y planteado a lo largo de estos 18 años. Ni con Chávez ni con Maduro ha habido la posibilidad y cada iniciativa orgánica que se ha planteado, en este caso el GPP, tenía que trascender las coyunturas electorales. Era muy esporádico cuando nos reuníamos y era en torno a los momentos electorales y esa ha sido una de las grandes debilidades que ha habido. No ha habido la claridad política colectiva de que esta instancia (GPP) debe servir para poder evaluar, critica y autocríticamente, la gestión de gobierno y trazar políticas.

-¿A qué le atribuye usted que esto no ocurra?

CA: Indudablemente el PSUV hoy, y el MVR antes, tenían un peso fundamental. Las grandes vocerias no han llegado a internalizar la necesidad de ese espacio y además de internalizarlo, dar los pasos y el apoyo necesario para realmente consolidar esa instancia. El PSUV no han aportado todo lo que debería, en nuestro criterio, para poder avanzar.

-Recurro a otra cita del diputado Contreras en cuanto a que señaló que el resultado del proceso de renovación sería el bipartidismo, ¿coincide con él?

CA: Es posible que algunos trasnochados estén añorando un nuevo bipartidismo. Un nuevo pacto de élite que fue lo que tuvimos con el llamado Pacto de Punto Fijo. En nuestro criterio, eso no sería reflejo de la realidad del país. El país es muchísimo más complejo, muchísimo mas contradictorio, muchísimo más heterogéneo que dos aparentes realidades y ficticios extremos. No se puede resumir la realidad venezolana en chavistas y antichavistas y existimos diversos estamentos sociales y políticos que no estamos enrolados en esos dos aparentes extremos contradictorios.

-Ustedes introdujeron, hace un mes, un recurso de nulidad ante el TSJ contra el articulo 25 de la Ley de Partidos Políticos, ¿qué ha pasado con ese recurso?

CA: Fue un recurso de nulidad con una medida cautelar para que, mientras se discutía y decidía, se suspendiera el proceso de renovación. No hemos recibido una notificación oficial pero tenemos entendido que el recurso fue admitido por la Sala Constitucional y ya fue designado un ponente. Confiamos en que nos asiste la verdad y la legalidad y con base a eso, pensamos que el TSJ, si se basa en parámetros de la justicia, va a decidir a favor del recurso.

-Para nadie es un secreto que la capacidad de compra de los trabajadores ha disminuido, ¿cuál es la postura del PCV al respecto?

CA: Hay aspectos puntuales que hemos resaltado. Se esta desarrollando una tendencia a la bonificación del salario o desalarización del ingreso de los trabajadores producto de que hoy, lo que recibe un trabajador por salario es únicamente el 27% del conjunto de su ingreso. Es decir, solo ese 27% es el que se acumula para prestaciones sociales, jubilación, etc. El resto de lo que recibe, no es salario y por ende, no redunda en beneficios para su patrimonio a futuro. Planteamos la necesidad de que se detenga esa tendencia de bonificación y se fortalezca el salario más allá de atender una coyuntura. Eso no puede ser una medida aislada sino que tiene que haber una participación más directa, por una parte del Estado y por otra con el control obrero para que no haya una monopolización de la distribución por parte del sector privado.

En otro aspecto, hay que ir desarrollando la capacidad productiva nacional para ir sustituyendo paulatinamente las importaciones.

–Pero la distribución la controla el Estado, ¿no tiene responsabilidad en el  desabastecimiento?. Otro aspecto es que el gobierno ha aprobado la venta de medicamentos reconociendo el dólar paralelo, ¿qué piensa de esto?

CA: En  nuestro criterio, la mayoría de la distribución no esta en manos públicas. Tanto es así, que de hecho uno de los aspectos que criticamos con fuerza es que, en estos momentos se esta desmantelando estructuras de distribución publica de las pocas que habían. Por ejemplo, Abastos Bicentenario, que fue una iniciativa importante del presidente Chávez, se esta desmantelando. Se han cerrado cerca de 15 locales a nivel nacional y se han botado mas de cuatro mil trabajadores. Así como de Mercal.

Y nosotros no somos partidarios de la dolarización, no solo de la economía sino de los precios. Por eso, hemos expresado que estos mecanismos de control que deben establecerse tienen que ir en simultaneo con retomar, por parte del gobierno, la política de un estricto control de precios pero un control de precios para que sean accesibles a la población. No es una solución que antes no se conseguía el producto y ahora sí a unos precios inaccesibles. Ni lo de ayer era una solución ni lo de hoy lo es.

-¿Cree que el gobierno ha sido eficiente en la lucha contra la corrupción?

CA:No. No, indudablemente que no. La corrupción es un problema endémico de la sociedad venezolana. No surgió ayer, ni hace tres años. Es un problema de la estructura del Estado venezolano, histórico que tiene muy diversas expresiones. La corrupción no solamente tiene que ver con el tema del dinero público. La corrupción tiene muchas otras expresiones y eso, en nuestro criterio, es un problema social producto de nuestro capitalismo dependiente y rentista. Pero el gobierno ha podido hacer mucho mas en estos 18 años para combatirla y no ha sido suficientemente eficiente combatiendo este flagelo.

-Ustedes han mantenido una posición de rechazo al Arco Minero. ¿Cree que se le esta entregando parte del territorio venezolano a las trasnacionales? ¿Han tenido respuestas a sus planteamientos?

CA: Formal y oficialmente no. Hay funcionarios de alto nivel que han mostrado estar de acuerdo con nuestra posición. Hemos tenido reuniones con diversos sectores que han trabajo durante décadas el tema ambiental y con ellos hemos encontrado receptividad. Este tema del Arco Minero toca aspectos importantes. Uno tiene que ver con que, siguen planteándose una política rentista. Es decir, cambiar el rentismo petrolero por el rentismo aurífero o de la minería pero el concepto fundamental de la economía sigue siendo improductivo totalmente. Pasa de monoproductora a biproductora y multiimportadora. Esto no resuelve el problema de la economía. Además, tiene un componente de afección ambiental muy importante y por otro lado, de soberanía nacional porque con las empresas con las que se plantea el negocio, no se estaría resguardando la soberanía no solo de ingresos sino del territorio.

-En prácticamente todos los sectores existen denuncias sobre las trabas en el desempeño de los sindicatos. Muchos, incluso, denuncian la criminalización sindical, ¿qué piensa al respecto?

CA: Somos de los factores que hemos señalado que hay un proceso de criminalización y judicialización de la protesta de los sectores clasistas revolucionarios. Dirigentes sindicales son perseguidos, despedidos, no se les atiende en las Inspectorías, etc. Ha una desatención por parte del Ministerio del Trabajo. Indudablemente, sí hemos señalado este problema y los acompañamos.

-¿Cuál es su opinión, y la de su partido, ante el hecho de que la banca sea el sector que más ha ganado en estos años en un gobierno que se dice revolucionario?

CA: Efectivamente. Para nosotros no hay un gobierno socialista ni estamos en socialismo ni estamos ni siquiera construyendo el socialismo. Desde el PCV hemos fijado clara oposición y hemos alertado sobre las falsas expectativas que pueden generarse al hacer creer que esto es socialismo cuando no se ha cambiado la estructura del estado burgués ni ha sido modificada el sistema económico capitalista. Ni esto es socialismo ni sisiquera hemos empezado la fase de construcción. Y tanto es así que, uno de los sectores que más se ha fortalecido es el sector financiero que es un sector eminentemente improductivo. Cuando se habla de economía real no se habla de la banca porque esa es una economía altamente especulativa. Desde el PCV hemos planteado que, una medida genuinamente revolucionaria sería la nacionalización de la banca. Hemos levantado esa bandera y la seguimos levantando. Si hubiese un gobierno revolucionario, y lo habrá cuando lo encabece el PCV por ejemplo, aseguramos  que ésta sería una de las primeras medidas.

– Ustedes denunciaron “un proceso de reprivatización” de PDVSA. ¿Insisten en esa tesis? Concretamente a qué se refieren y qué respuesta han obtenido

CA: Sin lugar a dudas que seguimos ratificando que esta avanzando un proceso de reprivatización de PDVSA y servicios particulares que fueron nacionalizados. El actal presidente de PDVSA (Eulogio Delpino) que fue ratificado y nosotros señalamos que estamos en contra de esa ratificación porque ese personaje manifestó públicamente que estaba de acuerdo con el proceso de reprivatización de servicios de PDVSA. No solo lo expresí sino que inicio ese proceso.

-A este punto, consideran que el pueblo trabajador “es la real fuerza” y esta está considerada como tal?

CA: Bueno, en nuestro criterio, el gobierno que lo haya dicho en estos 18 años, en la practica real y concreta no ha mostrado que esto sea así. La clase trabajadora no ha sido la vanguardia del proceso revolucionario. Eso se ha visto porque cuando no se dirige un sindicato se crea una estructura paralela.  Se ha tendido a la división del movimiento obrero sindical y no compartimos ese planteamiento.

Entre las muchas razones por las que no nos fuimos al PSUV es porque tenemos sensibles diferencias en visiones estratégicas de lo que debía ser el proceso, aunque compartimos aspectos de política social.

-Pero por lo que ha dicho han aumentado esas diferencias. ¿Cómo se entiende el apoyo a un gobierno que, claramente no esta escuchando a uno de sus mayores aliados? ¿Cómo están ustedes en ese tablero?

CA: A los pocos meses de la conformación del PSUV, camaradas que se fueron, retornaron al PCV y así muchísima gente que ha expresado que no fue la decisión correcta. ¿Se han profundizado las diferencias? Podríamos decir que si, con base en que se están adoptando un conjunto de políticas que nosotros no podemos acompañar como lo son el desmantelamiento de la distribución pública o el acuerdo con el gran capital para la liberación de precios. ¿Por qué al dia de hoy seguimos apoyando al gobierno? Porque aunque no compartimos el objetivo estratégico- nosotros planteamos el socialismo y el gobierno ha planteado una social democracia avanzada- este proceso ha servido para la acumulación de fuerzas y la activación política de nuestro pueblo y avanzar en niveles de conciencia. Más allá del gobierno y de Chávez y Maduro, nos interesa el pueblo que esta ganado para objetivos superiores. Hay voceros de la Mesa de la Unidad que han querido tirar puentes para acá y le hemos ratificado que con nosotros no cuenten. Nuestros señalamientos críticos contra el gobierno no significa que vayamos a establecer alianzas con la derecha.

-¿Pudiese haber un divorcio entre el PCV y PSUV?

CA: Dependerá no del PCV sino de la posición del gobierno y del PSUV. En la medida en que el gobierno vaya haciendo que la realidad práctica se parezca más al discurso, en esa medida podremos seguir avanzando juntos. Si se profundizan las diferencia entre realidad y discurso, indudablemente se profundizarán las diferencias entre nosotros