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Organismos internacionales y agencias informativas denuncian el tráfico humano de cientos de miles de mujeres y hombres subsaharianos que, en su intento por llegar a Europa desde las costas de Libia, son capturados por mafias y bandas criminales.



De acuerdo con un informe difundido por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), miles de ciudadanos africanos, originarios en su mayoría de Níger, Malí, Burkina Faso y Costa de Marfil, son interceptados en el desierto del Sahara por traficantes y bandas criminales para ser puestos en venta en mercados de esclavos.

Según testimonios recogidos en el documento, los refugiados son llevados a la ciudad de Sabha, en el sur de Trípoli, donde son trasladados a mercados públicos donde son vendidos a un precio de 400 euros por persona.

Los hombres son vendidos para realizar trabajos agrícolas y de construcción, mientras que las mujeres son vendidas como esclavas sexuales. Cuando algún esclavo muere o compra su libertad, se le reemplaza por otro.

"Todos (los refugiados que han podido regresar a sus territorios) confirman el riesgo de ser vendido como esclavo en plazas y garajes de Sabha por los conductores o por los locales", declaró un trabajador de OIM.

"Las últimas informaciones sobre mercados de esclavos se añaden a una larga lista de abusos en Libia (...). El año pasado supimos de la muerte de 14 de ellos en solo un mes, en uno de estos lugares. Murieron de hambre y enfermedades. Sabemos que hay fosas comunes en el desierto".

El director de Operaciones y Emergencias de la institución, Mohammed Abdiker, advirtió de la trágica situación del país africano, que se muestra como uno de tantos lugares donde los refugiados son usados como esclavos.

La raíz del conflicto

Las agencias internacionales han volteado sus focos a la esclavitud que hoy denuncian, sin embargo, estas son las mismas "que en el año 2011 apoyaron con entusiasmo la intervención militar", de acuerdo con la opinión de Juan Aguilar, director del portal El Espía Digital.

Según sus planteamientos, todo lo que está ocurriendo en la actualidad es consecuencia de la intervención militar que la OTAN, en coordinación con organizaciones locales, que han ejecutado en el país durante los últimos seis años.

Un informe publicado recientemente por el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento británico reconoció que con la intervención en Libia se allanó el camino el resurgimiento de los grupos terroristas en el país.  "Han tratado de imponer la democracia occidental en Libia pero fallaron".

Además, el informe sugiere que la intervención no ocurrió por las supuestas atrocidades cometidas por Muamar Gadafi contra la población, sino porque estaba ganando la lucha contra las milicias financiadas por Occidente y algunos Estados árabes.

De acuerdo con estos datos, se deja entrever que la guerra librada para desestabilizar el país africano fue una estrategia para buscar extender la presencia de Occidente en el continente africano, específicamente un objetivo para obtener una mayor participación en la producción de petróleo y aumentar la influencia francesa en la región.

Sostuvo Juan Aguilar que con el ataque militar y con la instalación de 1.700 milicias en el país, Libia fue convertido en un territorio fallido, en un Estado sin ley, donde una multitud de mafias y de organizaciones criminales "andan a sus anchas".

Los resultados de la intervención hablan por sí solos: más de 400 mil desplazados internos, más de dos mil muertos víctimas de bombardeos aéreos, ciudades enteras fueron arrasadas por los aviones de la OTAN, la fracturación del país en pequeños territorios que fueron tomadas por grupos extremistas.

La intervención "humanitaria" de Occidente

En los últimos 20 años Occidente ha aplicado manuales de guerra e intervenciones militares en países de Oriente Medio y África. Estas operaciones responden a un plan de destruir todas las regiones que son ricas en minerales y recursos no renovables, para poder hacerse de un fácil control de ellos, de acuerdo con Mustafá Zaidi, extrabajador del Ministerio de Salud durante el Gobierno de Gadafi.

Para él: "el sionismo, el imperialismo y el capitalismo intentan controlar todo a través de la guerra, primero, para destruir Medio Oriente y después excavar el oro de ellos".

Sostuvo Zaidi que además de tener una amplia capacidad militar, el expansionismo occidental "tiene los medios de comunicación, controla los medios de comunicación" y moldean la opinión pública en su beneficio.

Sobre el caso de su país, el doctor declaró que, tras la intervención militar, Libia quedó destrozada. El Gobierno fue derrocado y los recursos del Pueblo, las fuerzas armadas y la infraestructura destruidos.

Además, el país se dividió en ciudades que ahora son controladas por distintas milicias.

Explicó Zaidi que anteriormente Libia solía ser uno de los mejores de África para vivir en términos de servicios, educación y salud, mientras que ahora "no hay soberanía nacional, hay intervenciones por todos lados, la economía está colapsada, no hay producción ni exportación de petróleo porque todo está controlado por las milicias".

Gráfica pie de foto.- "Sabemos que los migrantes que caen en las manos de los traficantes se enfrentan a la desnutrición sistemática, los abusos sexuales e incluso el asesinato", explicó la OIM. Foto: Reuters

RT - HispanTV - Misión Verdad - El País - Resumen Latinoamericano

https://telesurtv.net/news/Mercado-esclavista-en-el-siglo-XXI-Libia-solo-un-ejemplo-20171202-0013.html