Internacional
Typography

Recientemente, el Comando de Defensa Aeroespacial Integral de Venezuela (CODAI) interceptó una aeronave de la Marina estadounidense sobrevolando sin notificación el espacio aéreo venezolano. La intercepción se realizó desde un Sukhoi 30 de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV).



Se trataba de un avión EP-3E II, de cuatro motores de hélice, de ala baja y equipado con implementos de última generación para "interferir en los sistemas de comunicaciones", como lo publicara el Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEOFANB) desde su cuenta Twitter.

EEUU y otras potencias militares han empleado mecanismos de hackeo e interferencia remota de comunicaciones. Estas herramientas han tenido gran auge desde la guerra de Vietnam, pero con el advenimiento de las últimas tecnologías estas maniobras se han incrementado en su uso.

EEUU es un país líder en el manejo de este tipo de tecnología y ha desplegado dichos dispositivos en sus principales teatros de operaciones en todo el mundo, con especial énfasis en el Medio Oriente.

Los propósitos de estas tecnologías son múltiples. Van desde el hackeo a dispositivos de comunicaciones, como la realización de ataques masivos a centros de mando electrónicos, ataque directo a consolas y unidades de procesamiento, con el fin de desmantelar las líneas de defensa, estructuras de comunicación y de servicios vitales de un objetivo.

Aplicaciones de las tecnologías para CIBEROPERACIONES

La definición básica de guerra electrónica (EW, Electronic Warfare) supone el uso de la energía electromagnética irradiada con varios propósitos esenciales como:

La perturbación electrónica. Definida como la deliberada radiación o reflexión de energía electromagnética, con el objetivo de reducir la utilización por parte del enemigo de dispositivos, equipos o sistemas electrónicos.

El engaño electrónico. La deliberada radiación, alteración, absorción o reflexión de energía electromagnética con intención de desorientar al enemigo en la interpretación o uso de la información recibida a través de los sistemas electrónicos.

Para efectos de labores de espionaje y ciberinteligencia, el gobierno estadounidense suele hacer uso de esas tecnologías para penetrar en las “comunicaciones enemigas” y en sus infraestructuras digitales de información.

Los objetivos de estas maniobras son variados. Emplea el hackeo a dispositivos telefónicos móviles para el robo de códigos y datos almacenados en servidores del “enemigo”, interfiriendo en la radiofonía del adversario, pero también buscando rastrear o degradar de múltiples maneras las señales de comunicación.

Este variado campo de batalla tiene un grupo de conceptos elementales:

Inteligencia de guerra electrónica. Consiste en el acopio y procesamiento de datos extraídos desde múltiples vías a un adversario.

Inteligencia de comunicaciones. Se trata de la información técnica y de inteligencia obtenida en intercepción o captura de las comunicaciones del adversario.

Inteligencia electrónica. Se trata de actividades dirigidas a la recopilación, observación y registro de información obtenida a partir de radiaciones electromagnéticas.

Posibles aplicaciones de esta tecnología contra Venezuela

El conjunto de aplicaciones de este tipo de tecnologías, siendo dirigidas desde EEUU contra Venezuela, podrían ir en diversas direcciones. Yacen en este conjunto de probabilidades:

La intercepción (para su procesamiento posterior) de comunicaciones de funcionarios del gobierno venezolano y sus órganos militares y de seguridad.

La interferencia y perturbación de la infraestructura comunicacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) con el propósito de ensayar y probar la capacidad de respuesta, y el uso de contramedidas y otros dispositivos de defensa electrónica del país.

El escaneo de las infraestructuras electrónicas de la defensa venezolana, con especial énfasis en las labores de colaboración militar entre Venezuela y la Federación Rusa, siendo de especial interés indagar sobre el desarrollo y aplicaciones de las tecnologías rusas y la aplicación de cortafuegos a las tecnologías estadounidenses.

El ataque por radiación electromagnética dirigida a sistemas vitales de Venezuela, tal como se registró el 7 de marzo de 2019 y tal como fue anunciado por las autoridades venezolanas mediante un comunicado, teniendo lugar un nuevo apagón generalizado en Venezuela el 22 de julio del mismo año.

El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Venezuela sufrió en la tarde del 22 de julio un "ataque de carácter electromagnético" dirigido al Sistema de Generación Eléctrica de Guayana. Evento que detonó la instrumentación de protocolos de protección y seguridad por parte de los entes de gobierno.

El relanzamiento de una Guerra No Convencional en Venezuela como parte de las acciones frontales del gobierno estadounidense para generar el cambio de régimen, son elementos moduladores de posibles acciones de este tipo a cargo del Pentágono.

En rueda de prensa ofrecida por el ministro de Comunicación e Información Jorge Rodríguez, fue dada a conocer la cifra de 78 violaciones del espacio aéreo venezolano que han sido cometidas por aeronaves militares estadounidenses en 2019, un incremento de 167% de las violaciones registradas el año 2018.

Rodríguez indicó adicionalmente que estas aeronaves suelen sobrevolar la Zona de Información de Vuelo de Maiquetía, sin notificar, rompiendo los protocolos internacionales y poniendo en peligro a las aeronaves civiles.

27 de julio de 2019

Gráfica.- El avión EP-3E II fue diseñado por la compañía Lockheed Martin para interrumpir comunicaciones y alterar el sistema de defensa electrónica de un Estado objetivo (Foto: Archivo)

Fuentes:
http://misionverdad.com/La-Guerra-en-Venezuela/caracteristicas-y-propositos-del-avion-espia-estadounidense