Mujer
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La Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), organización no gubernamental fundada en diciembre de 1945, con Status Consultivo ante ECOSOC en las Naciones Unidas desde 1969, prioriza y moviliza a las afiliadas y asociadas a emprender acciones que promuevan, visibilicen y mantengan vigentes los principios fundacionales, la lucha tenaz por un mundo de paz por el desarrollo y la solidaridad con todas las luchas y causas justas de los pueblos y sus mujeres,  contra la violencia de género, contra todo tipo de discriminación por clase social, raza, sexo, orientación sexual, de género y nacionalidad y contra el sistema capitalista y patriarcal.



Nuestro encuentro se realiza en una situación mundial crítica, marcada por la nueva política de los países imperiales que ponen en peligro la paz y la estabilidad del mundo, así como los derechos Sociales económicos y políticos alcanzados a lo largo de las últimas décadas. Estos últimos años han sido una etapa particularmente convulsa para el mundo, el desarrollo histórico del capitalismo, las nuevas formas de expansión y dominación imperial, han entrado en una inevitable e indiscutible crisis sistémica, cuya dimensión abarca el ámbito económico, político, social, energético, ambiental, alimentario entre otros

En esta situación, el movimiento de mujeres constituye una fuerza fundamental en la lucha contra el patriarcado, el imperialismo y el neoliberalismo.

Por ello, las organizaciones reunidas en este Comité de Dirección Mundial,

Declaramos:

• Reclamamos que en el mundo cesen los feminicidios, las desapariciones forzosas, la discriminación y la violencia de género. Estos constituyen una seria violación de derechos humanos y de los tratados internacionales. Reconocer la complejidad y magnitud de éste fenómeno que adopta distintos rostros: abusos sexuales, violación e incesto, maltrato en la relación de pareja, amenazas e insultos, acoso y coerción sexual, explotación y tráfico sexual, esclavitud y violencia psicológica y económica y exigimos la acción judicial contundente contra los autores del delito de feminicidio.

• Rechazamos todas las formas de discriminación y violencia contra la mujer, la exclusión, el tráfico y trata de mujeres y niñas, la explotación sexual, la prostitución, la pornografía y las redes pedófilas en Internet que tienen un alto costo en términos de la salud integral de las mujeres afectadas. Asimismo, el costo social de la violencia de género incluye la inacción de la sociedad, que no toma medidas para defender los derechos de las mujeres. En muchos casos no les está dado el disfrute de sus derechos sexuales y reproductivos y en la gran mayoría de los países no tienen derecho al aborto.

• Denunciamos el crecimiento vertiginoso de las redes de tráfico y trata de personas que explotan y cobran vidas, particularmente de jóvenes, mujeres, niñas y niños.
• Nos pronunciamos contra el terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado, la trata y el tráfico de personas y rechazamos cualquier forma de discriminación y violencia, con énfasis la que ejerce contra las mujeres, las niñas, niños, las poblaciones indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad o con diferente orientación sexual y de género.

• Reclamamos el acceso a la tierra, a la propiedad, a la vivienda, a igual salario por igual trabajo, el derecho a la salud, a la educación, a la integridad personal, a la vida privada, a no ser sometidas a tratos crueles e inhumanos, a la seguridad y asistencia social, al empleo decente, a la superación técnica y cultural y a la protección de sus derechos sexuales y reproductivos.

• Exigimos que no pasen por alto los peligros específicos que la población femenina afronta en situaciones de conflicto, con la instalación de bases militares e intervenciones en naciones empobrecidas por el Neoliberalismo.

• Exigir el cese de la ocupación israelí al pueblo de Palestina, que continúa siendo agredido en los territorios ocupados. Rechazamos el llamado acuerdo del siglo, exigimos la libertad de los prisioneros de guerra, especialmente mujeres y enfermos y el establecimiento del estado independiente Palestina y su capital Jerusalén.
• Respaldemos la lucha del pueblo del Sahara Occidental por su derecho a la autodeterminación.


• Reafirmamos la solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela y su gobierno, ante la escalada de agresión imperialista.

• Exigimos el levantamiento definitivo del bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno de Estados Unidos y la devolución del territorio de la base naval estadounidense en Guantánamo al pueblo de Cuba.

• Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Namibia y de los demás países vecinos que sufren los efectos de una cruel sequía que ha afectado negativamente no sólo su economía sino las condiciones de vida de sus hogares. Y llamamos la atención a la necesidad de adoptar medidas urgentes para enfrentar los devastadores efectos del cambio climático.

• Demandamos el fin de la ocupación de Chipre por parte de Turquía, por más de 45 años, y expresamos nuestro apoyo a la continuidad de las negociaciones que llevarían a la zona bicomunal en federación, con igualdad político y de acuerdo con la resolución de UNSC con el propósito de reunificar la isla.

• Rechazamos la injusta condena a Luis Ignacio Luis Da Silva y apoyamos el reclamo del pueblo brasileño por restaurar la democracia en el país.

• Proclamamos el cuidado y la protección del medio ambiente como condición para garantizar la supervivencia de la especie humana y exigimos el respeto al derecho de los pueblos al agua.

• Condenamos al imperialismo por militarizar el planeta y preocupadas por las agresiones imperialistas, sostenemos que defendemos un mundo de paz y sin armas nucleares y exigimos la eliminación de todas las bases militares en el mundo.

• Reconocemos las luchas de todas las mujeres del mundo y hacemos nuestras sus reivindicaciones.

• Convocamos a todas las mujeres revolucionarias, de izquierda y progresistas del mundo a luchar por preservar la paz y la especie humana, a seguir batallando por un mundo mejor, más justo y equitativo, a luchar contra el patriarcado y el capitalismo y sus nuevas formas de explotación. Hoy la unidad entre las mujeres es más necesaria que nunca, en un mundo cada vez más globalizado y donde el gobierno de los Estados Unidos y las oligarquías imperialistas pretenden adueñarse de las riquezas y someter a los más pobres.

La única alternativa es construir sociedades más justas, establecer un orden internacional más equitativo, basado en el respeto al derecho de todos, asegurar el desarrollo sostenible a las naciones y poner los avances de la ciencia, la tecnología y los medios de comunicación masiva, al servicio de la salvación del planeta y de la dignidad humana.

Si bien hay una escalada guerrerista e imperialista a nivel mundial, también es cierto que la humanidad progresista se moviliza cada día más, se articula para resistir y avanzar hacia nuevas victorias.
Unámonos y movilicemos nuestra fuerza para hacer realidad nuestra gran misión que es defender la paz en el mundo, alcanzar la autodeterminación de los pueblos y el ejercicio pleno de nuestros derechos.

Namibia, Windhoek, 12 de agosto de 2019