Nacional
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Quienes hoy protestamos en las calles no aceptamos más un modelo económico y social que genera riqueza en unos pocos y pobreza en la mayoría de colombianos y colombianas, un sistema económico que se lucra de nuestros territorios y ecosistemas, además coloca en riesgo nuestro futuro y las posibilidades de vida, en un mundo insensible y apegado al capitalismo, así mismo nuestra dignidad y reconocimiento como personas, la están reduciendo a la importancia del capital como generador de riqueza y en la asignación de los recursos a través del mecanismo del mercado, en una reforma tributaria donde se pierde el valor de los individuos para dar paso al valor de las empresas.



El Presidente actual de Colombia fue colocado en esta posición por los grandes capitales, combinando para ello el manejo de los medios de comunicación, la mentira, el clientelismo, el señalamiento y una historia de décadas de guerra e imposición.

Nunca como ahora se había visto una expresión de jóvenes, de sectores barriales, de hombres y mujeres, de trabajadores formales e informales, de desempleados, de campesinos, de indígenas, de afrocolombianos, de profesionales sin oportunidades, de ecologistas, de carreteros y recicladores, de estudiantes, de transportadores, de gente que siente que este país en que se nos hace malvivir no es sostenible para nadie, y que otro mundo es posible con solo cambiar esas políticas económicas y sociales que nos humillan y desconocen, con solo cambiar a quienes hasta ahora han gobernado con base en los intereses personales; por ello es menester conservar la Unidad que hemos construido y que hoy se irradia en el Pueblo colombiano.

El Presidente Duque, forjado en la vieja política de gobernar para unos pocos, siente que es muy demócrata porque concede al país un espacio para conversar sobre sus políticas oprobiosas, tal vez pensando que allí nos van a convencer de las bondades de las mismas; sin embargo, quienes nos estamos movilizando cada vez tomamos fuerza para decir que esas políticas no van más.

En tanto el Presidente habla de conversar, mientras otros objetan que no se puede negociar, la reforma tributaria se tramita en el Congreso de la República, y el Presidente se reúne con Germán Vargas Lleras para, por medio de la repartija burocrática, lograr que el Partido Cambio Radical apoye la reforma que hasta hace poco criticaba.

Esta reforma tributaria descarga los impuestos en los más pobres y trabajadores y genera exenciones en las multinacionales, grandes inversionistas, a la vez que favorece a la banca privada y al sistema financiero.

Son 13 puntos los que el comité de paro ha priorizado para empezar a hacer los cambios que requiere el país.

Dentro de ellos está el de parar la reforma tributaria que ha presentado el Gobierno nacional al Congreso; de manera que podamos ir avanzando hacia una reforma tributaria estructural y progresiva, base para una economía y una sociedad con vigencia de derechos económicos y sociales, con altos grados de equidad nacional y de buen vivir generalizado.

Por eso el paro nacional continúa en el país.

Llamamos a los congresistas que sientan algún compromiso con la democracia y el Estado social de derecho a no dejarse enrolar en lides clientelistas y politiqueras, valorando la movilización social que se da en el país y comprometiéndose con la misma.

Particularmente en el departamento del Cauca llamamos a los 3 congresistas del partido liberal a que se mantengan en la decisión de no apoyar la reforma tributaria que han tomado como partido, en el mismo sentido hacemos un llamado a los congresistas de la U para que no desconozcan la movilización social y las exigencias de cambio que hace el país.

Al congresista de cambio radical le decimos que no le queda bien, acorde con el discurso que ha venido manejando de defensor de los procesos sociales en el departamento, apoyar esta reforma. Es ir en contravía de la dinámica social del Departamento del Cauca y del País, en nuestro caso el voto de nuestro senador indígena, es la firme posición en contra de una reforma que empobrece a más colombianos y vuelve más ricos a los mismos que han gobernado durante décadas nuestra nación.

Igualmente, rechazamos el tratamiento militar a la protesta social y propugnamos por cambios profundos en las concepciones de seguridad del actual gobierno que, ancladas en la seguridad nacional y/o en la seguridad democrática, ven a la población como un enemigo interno.

Por ello compartimos las exigencias de desmonte del ESMAD y la transformación de la policía nacional acorde con la función de seguridad, dentro de un sistema democrático respetuoso de la expresión y organización ciudadana, garante de la Vida y no una amenaza para la misma.

Como Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), desde el inicio del paro nacional y de la actual movilización, hemos afianzado este proceso, desde nuestra dinámica organizativa como Minga del Suroccidente colombiano, fortaleceremos la movilización con la participación de las comunidades, las autoridades indígenas y la guardia indígena, por la Vida, el Territorio y los Derechos.

Las 126 autoridades indígenas, nos hemos declarado en Asamblea Permanente, vigilantes a que el Gobierno colombiano, atienda la demanda social.

 De seguros que éste, seguirá con reformas que benefician al sector financiero que no genera empleos, que lucra a los banqueros y empobrece al Pueblo colombiano, avanzaremos en la gran movilización nacional.

UNIDAD PARA AVANZAR. FUERZA. FUERZA.
(*) Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC
17 de diciembre de 2019

Fuente:
https://www.cric-colombia.org/portal/la-inequidad-nacional-aumenta-no-a-la-reforma-tributaria/